Tenedor de libros

Tenedor de libros

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Martín Lousteau Monistro de Economía
22/04 – 12:30 – Tenedor de libros era una vieja profesión que acaparaba el interés de aquellos jóvenes de los años `50 y `60 volcados a las ciencias contables pero que no les alcanzaba para acariciar la costosa, larga y sacrificada carrera del Contador Público Nacional. Esta imagen del hombre con visera y sobremangas blancas, sirve literalmente con el fin de graficar qué es un Ministro de Economía para el matrimonio Kirchner.

Por: Rubén Lasagno

Ya en el 2003 cuando asumía el entonces presidente santacruceño, me animé a decir que no importaba quién fuera el Ministro de Economía de su gobierno porque el único habilitado para manejar las finanzas del país iba a ser finalmente el propio Kirchner y así fue.

Por entonces Lavagna venía fortalecido con los lauros ganados en la lucha contra el 2001 y el pingüino mayor no tuvo más remedio que aguantar la fuerte impronta del economista que para mal o para bien había acertado en los trazos más gruesos de la destartalada economía nacional.

Pero Kirchner se mordía los codos cada mañana, cuando a pesar de todo, debía reconocer (muy interiormente y nada en público, por ciento) al Ministro de Duhalde sus buenos oficios y los aciertos en la materia.

Pero la suerte del ministro estaba echada y eso también lo dijimos.

Nadie puede estar sobre Kirchner, menos aún manejarle las finanzas y menos aún todavía decirle lo que debe hacer con el dinero.

Todo Ministro de Economía en su administración se resume a la figura señera del viejo “tenedor de libros”, aquel bohemio, silencioso y obediente “cagatinta” que acomodaba las boletas de los viejos almacenes, anotaba los asientos contables, hacía las sumas, los arqueos de caja diarios y después llevaba todos los libros (Diario, Caja, Mayor y Bancos) al Contador.

El único Ministro de Economía admitido en un gobierno kirchnerista es el propio Kirchner. Y las figuras insulsas de la bolsera sonriente o del propio Lousteau distan de se representativos de un Ministerio de Economía.

Kirchner posee la particularidad de reducir a todo aquel que toque “sus cuentas” en un simple “Tenedor de libros” que no tiene absolutamente ninguna decisión, que no dispone de plafón para discutir estrategias y mucho menos para modificar el esquema económico-financiero del país. Por esto, entre otras razones como la de preservar la cordura, Lavagna tuvo que alejarse de las finanzas nacionales.

El que está o el que vendrá será un “Tenedor de Libros” más que deberá actuar como un robot ante los requerimientos del matrimonio presidencial. No hacerlo significa el destierro.

Aquí en Santa Cruz los Ministros de Economía han sido entes sin peso específico ni criterio propio. Han sido pura y exclusivamente lapiceras veloces que se desplazaron sobre expedientes llegados a sus oficinas en sobres cerrados para definir legalmente algún acuerdo o negocio previamente cerrado.

Poner la vista en un Ministro K en el área de Economía es una pérdida de tiempo. Allí puede estar una bolsera, un mocoso, un prepotente como Moreno y hasta un D`Elía. La vestimenta no hace al monje y menos inventa un ministro.

Así pasa en la vida, así pasa en los gobiernos K.(Agencia OPI Santa Cruz)

5 Comentarios

  1. A este tenedor de libros tan mal no le va. Se enriqueció como nadie desde que es presidente. Espero verlo juzgado algun dia para que no tenga imitadores que debamos padecer.

  2. Flaco, esto lo copiaste de los diarios nacionales !!!!!!!!, por más que esté de acuerdo con la linea editorial, no puedo dejar de escribirlo.-Atentamente

  3. creo que aca en este bendito pais y en el 2008 los unicos que manejan el pais son los K y yo me pregunto para que pagan tantos sueldos si los empleados no tienen derecho de hacer su trabajo porque salen ellos con su soberbia y hacen lo que quieren
    esta es la casa de ellos desde la Quiaca hasta Tierra del Fuego y lamentablemente nos queda bastante tiempo de estas ratas en la rosada .

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