Publicado el: 20, Nov, 2008

El regreso de los muertos vivos



20/11 – 12:30 – Si algo nos caracteriza a los argentinos es la memoria corta ¿Qué digo?, inexistente y super cortoplacista. Esa particular forma de digerir los acontecimientos y los culpables de que ellos sucedan, nos hacen volubles y boludos, al momento de tropezarnos con las caras fracasadas que otrora nos sumieron en los más inexplicables sufrimientos. El arco opositor quiere arrebatarle a Kirchner el poder pero en vez de innovar, reincide. Los espectros del viejo y eterno fracaso argentino asoman sonrientes entre bambalinas para ver cómo se acomodan y lo peor, la sociedad y los medios no los castigan como se merecen, con la indiferencia.

Adelina de Viola y Aldo Rico surgieron otra vez con la pátina indecente de la cara cementada que nos les permite ruborizarse por lo que fueron, lo poco que significaron políticamente cuando lograron el pináculo de su fama o lo mal que gestionaron cuando les tocó acariciar la ansiada caja pública que después nunca más quisieron largar.

El golpista resurgió mezclado con las huestes del progresista ex presidente que tiene tanto de progresista como Rico de demócrata. Sentado a la diestra (y siniestra) de un Kirchner en declive pero no quebrado, el aporteñado militar de estrellas herrumbradas que probó las mieles de la democracia y no quiso volver más a los cuarteles, dijo, para vanagloriarse y de paso lograr un titular en los diarios, que Kirchner hizo lo que él proponía. Ahora es kirchnerista o Kirchner es riquista?, vaya a saber.

Kirchner y Cía que luchan denodadamente contra los que ofenden a la democracia que ellos dicen sostener, nos empachan de machismo barato y olvidando por un rato a los derechos humanos acunan al militar doble faz que pone los huevos (no los suyos obviamente) en la canasta que mejor cotiza, sea ésta Duahlde, Menem, Kirchner o el que aparezca.

Adelina, pobre Adelina, con su glamour de joven madura en los 90 supo ganar un público masculino que, proclive al poder envasado en una cabeza inteligente, un rostro donde el tiempo hizo mella pero no tanto como para quitarle su encanto natural y un cuerpo oculto en caros ropajes, desgranó sensualidad y cosechó simpatías que se perdieron al poco andar entre los salsipuedes de su partido agónico hasta que desapareció, ella y su partido. Claro, eso fue en los 90, ahora vemos…

Como si esto fuera poco Lilita Carrió, punzante y estruendosa como siempre le puso la tapa a la corporación K mediante una denuncia que poco futuro tiene, pero que indudablemente marca un antes y un después en el poder K. Y como todos sabemos la impunidad es sensible en proporcionalidad al poder que se tenga en cada momento de la historia y es observable que el matrimonio presidencial está en pérdida y que cada día le cuesta (y le costará) mucho más, en dinero, sostenerlo.

Y lo que está pasando es casi una reedición sin vueltas de la Alianza, esto del acercamiento con la UCR que por ganar se junta con cualquiera o desempolva operadores inconfesos como Nosiglia, Storani o Moreau a quienes hay que darles un tiempito para que asomen la nariz; mientras que hablando de cualquiera, me causó estupor cuando vi al abuldosado López Murphy sentirse eufórico porque sus teorías destructoras de la clase media logran renacer ante tanta carestía e improvisación por parte de los que están, que no saben para dónde ir y los que quieren agarrar la manija, pero no saben bien para qué.

Sin embargo no es menor el salpullido que me sale cuando escucho hablar por cuanto canal haya en el eter a la inefable Patricia Bulrich; la piba que supo saltar como la mosca alternativamente de la caca al dulce de leche y que constituye (a mi humilde entender) otro remedo de este cambalache que se propone para ganarle al matrimonio gobernante.

Esta semana se le terminó el curro al inconfeso Chacho y parece que le cortaron las alas al frente del organismo que Kirchner le inventó a Duhalde para sacárselo de encima y que al ex vice-presidente le rindió enormes frutos en estos últimos años de solaz y esparcimiento pagados por todos los argentinos y el conglomerado de países sudamericanos que no sabían bien para qué funcionaba a un costo de lujo, un estamento internacional inútil, vacuo, nacido de la necesidad de adornar con miles de dólares al mes los favores políticos que supieron conseguir en campaña.

¿Será la pérdida del cómodo puestito que tenía Chacho, la oportunidad de pedirle conchabo a los Kirchner en alguna cartera nacional?, total… de ética, valores y convicciones políticas, quién habla ya?.

Falta quizás, la Meijide que asome por allí blandiendo la mística del retorno y por qué no Pontaquarto que se nutrió de la tele denunciándose como maletero del delaurrismo estúpido y sacando chapa de héroe bizarro, pero héroe al fin.

Si el mundo (argentino) está tan mezclado, donde ya no se puede distinguir entre buenos y malos, entre nenes y nenas, entre corruptos y honestos, leales y garrocheros, es posible entonces que podamos tropezar otra vez con las misma piedra, porque en definitiva de eso se trata el ser argentino: creer que los vivos que alguna vez nos mintieron a sangre fría vendiéndonos que eran San Martín, no tuvieron mala fe y que a los hijos de puta que vivieron mintiéndonos, emabucándonos y metiéndonos la mano al bolsillo, se les debe dar otra oportunidad.(Rubén Lasagno/OPI Santa Cruz)

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Mostrando 16 Comentarios
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  1. ser dice:

    MINGA QUE OTRA OPORTUNIDAD!!!!!

  2. RUBEN LASAGNO/OPI…

    SI VIOLA O RICO VAN A ENCARNAR EL RESURGIMIENTO DE LA PATRIA
    EL ÚLTIMO QUE APAGUE LA LUZ !!!

    Y PESE A LOS ANTECEDENTES DE LA ANTERIOR ALIANZA…
    PREGUNTO:
    ES PREFERIBLE ESTE (MODELO “KK”) ANTES QUE VER LO QUE SUCEDE CON LA OPOSICIÓN EN EL PODER?

    LA DEMOCRACIA Y LA REPÚBLICA NECESITAN POLÍTICOS MADUROS…
    ESPERO QUE ESTÉN A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS.

    HONRADEZ – PATRIOTISMO – TRANSPARENCIA – CONSTITUCIONALIDAD
    DIFÍCIL, EH?

  3. Eduardo Diaz Razmilich dice:

    Sr. Lasagno: Su línea -opositora de la primera hora- es clara, e inobjetable. Por mi parte, estoy convencido de que las cosas que Ud. dice son producto de algún oscuro resentimiento y un gorilismo visceral; creo que no contribuye gran cosa al esclarecimiento de la opinión pública, y no contribuye en nada a la generación de espacios de consenso ni de entendimiento mutuo. No obstante esos reparos, sabe que cuenta conmigo para defender, a garrotazo limpio si hace falta, su legítimo derecho a decir todas esas cosas. Soy un liberal de los de antes (no un “neoliberal”).
    Pero hay algo que me preocupa de verdad. Esta opinion que Ud. tiene y predica, de que todos -gobierno y oposicion- son corruptos, incapaces, deshonestos, mentirosos, ladrones, cínicos, y todo eso, ya la escuché antes. La escuché allá por 1975, siendo muy chico todavía. Yo no sabía muy bien qué era lo que pasaba, pero esa misma opinión tenían por entonces muchos adultos de mi familia, sus amigos, algunos de mis maestros, el cura del pueblo, y leían diarios en los que se decía eso. Ellos decían que lo que hacía falta acá era una mano dura. Algunos proponían un Fidel, otros un Franco, otros un Hitler, pero todos querían una mano dura. Había algunos que para mí (en ese entonces un chico de 11 años) eran adultos no tan grandes, muchachones y chicas de veintitantos… que decían que el gobierno y la oposicion eran la misma cosa porque eran los mismos oligarcas de siempre, y proponían la revolución.
    Todavía me acuerdo del festejo de unos cuantos en Marzo de 1976, cuando por fin llegó la mano dura, que iba a terminar con toda esa runfla de políticos acomodados y venales.
    A mí no me la venden más, porque a mí no me la contaron la que vino después.
    Pero como me gusta la docencia, acepté unas horas que me ofrecieron y doy clases de filosofía en un polimodal (o secundario, ahora que dicen que vuelve). Tengo alumnos que nacieron entre 1990 y 1992. Días pasados les conté quién era Marx. Les expliqué la doctrina marxista. Y les conté que si yo hubiese dado esa misma clase en 1980, seguramente a los pocos días era un desaparecido. La mayoría no me creyó. Y unos cuantos ni siquiera entendieron qué era lo que les quise decir.
    Pero estoy seguro de que si viene un tipo que les dice todo lo que dice usted en su nota, y termina diciendo: “Acá lo que hace falta es una mano dura, que ponga orden”, o “Acá lo que hace falta es una revolución que haga cambios de fondo, y arranque los males de raíz”, todos le entienden, le creen y lo aplauden.
    Eso me da mucho miedo, Lasagno.

  4. Jorge Vive dice:

    SEÑOR EDUADO DIAZ RAZMILICH: Me alegra mucho su nota, la leo como padre y como ciudano, estoy muy cansado de tanta porqueria suelta, y cosas que se dicen y hacen en nombre de….. me alegra mucho su optica, soy un trabajador de la Policia de Santa Cruz (o mejor dicho de lo que queda) y no creo para nada en la Mano Dura, es tan dura como la mano de GUANTE BLANCO, es la misma cosa, fijese que loco es esta Santa Cruz, nos comentan que la Ex consejal TOTINO seria premiada por el Sr Gobernador con u cargo en Derechos Humanos….. eso igual me da mucho miedo, o como que hoy se marco una Juridprudencia en Buenos Airtes donde se PROHIBE DETENER A MENORES DE 18 AÑOS, eso es muy grave, porque se da mas herramientas a los delincuentes que usan a los menores para delinquir, y la sociedad y lo que queda de Policia, tendra que vivir mas encerrada… la diferencia entre GUANTE BLANCO Y MANO DURA….. existira eso? saludos….

  5. Estimado Eduardo Diaz Razmilich, acepto que no esté de acuerdo con mi postura ante los hechos, pero me parece demasiado extremista su planteo, porque Ud infiere que yo quiero a un Hitler o a un Mussolini y nada más alejado de la verdad. Le pido por fv que relea el texto y se quede con lo medular de la cuestión: no estoy cuestionando al sistema democrático, estoy cuestionando a las personas que hemos visto pasar a lo largo de estos años y que han sumido al país en la tristeza y la marginación. Jamás creí en el resginado lamento de “Es lo que hay”.
    Lamento si entre los nombrados Ud tiene puesto su corazón, es una cuestión de partidismo que yo no lo voy a cuestionar, pero como ninguno de los que allí aparecen y muchísimos más, que por espacio y razones de salud no nombré, son santos de mi devoción, ni merecen otra oportunidad, es que digo lo que pienso.
    Si asustarme por ver esas caras fracasadas y que nos llevaron a la ruina como país, es atentar contra la democracia, estamos en el horno. Entonces mi estimado Razmilich sigamos nivelando para abajo en nuestra clase política y dejemos que sigan avanzando los Barrionuevos, los Rico, los Moyanos que son las “nuevas generaciones” políticas que vienen calentando máquinas para utilizar su poder con el objeto de manejar la Argentina como ya la conocemos que la manejan sus amigos.
    No creo que su planteo ataque lo que yo cuestiono, creo que se desvía del concepto. Ud habla de que yo quiero “mano dura” y se equivoca mi amigo. En ningún tramo de mi comentario hablo que “mano dura” ni de cambiar el sistema. Hablo de personas con nombre y apellido que destruyeron nuestra credibilidad de votantes y si no es así le pido (con derecho a publicación) que tome a cada uno de los citados y me diga todo lo bueno que hicieron por la Argentina, con un Nosiglia, un Anzoarreguy, un Corach, un Menem, tal vez Del a Rua si le gusta y si quiere pasamos a otros partidos y otros nombres….
    Hemos caído en una estadío en el cual criticar los malos políticos, las malas políticas y los malos funcionarios es ser golpista y me parece que es reducir la discusión a un planteo demasiado lineal, sin sentido y poco superador.
    La otra opción es aceptar todo mansamente, como en general hacemos los argentinos y creer que estos personajes con ropas nuevas y el culo sucio, son nuestros salvadores, hasta que obviamente vuelvan a mostrar la hilacha y nos vuelvan a dejar con los padecimientos de siempre.
    Si mis palabras, mis críticas y mi punto de vista sobre el particular pueden “causar miedo”, creo que estamos en una sociedad donde le falta el debate y el sinceramiento; que tenemos un destino muy oscuro como país y que nunca vamos a poder traspasar las barreras de nuestra mediocridad, siendo que tenemos todo para ser una gran nación.
    Hoy criticamos (y de mí nadie puede negarlo) al kirchnerismo por el alto índice de corrupción y el desasosiego que está sembrando entre los habitantes del país y en pleno declive del poder K aparecen estos mentores del gran fracaso argentino y debemos mirarlos como buenos, porque comparativamente resultan ser un mal menor?. Increíble, pero yo no me resigno y jamás aceptaría pensar así.
    De mi parte seguiré opinando como pienso y nunca voy a ser complaciente con quienes robaron y destruyeron las esperanzas de nuestros hijos. Quiero una clase política adulta, seria, transparente y responsable (o al menos lo mas cercano a ello), lo cual es difícil de ver nacer en la Argentina de hoy, donde los actuales jeques del poder no crean cuadros porque creen que van a ser eternos.
    No quiero más a los mendaces, politiqueros, tránsfugas, garrocheros, traidores y delincuentes que usan los puestos políticos para enriquecerse y viven eternamente de lo que le da la política navegando por cuanto cargo y banca haya para vivir de la prebenda que les da el poder.
    Ahora, si esto es ser golpista no nos hemos entendido, seguramente. Creo que la Democracia es el único camino posible, pero si no la perfeccionamos logramos tener lo que tenemos hoy. Explíqueme Ud qué es y por fv no caigamos en aquellos de “es preferible una democracia imperfecta”… breguemos por una buena democracia ¿O es un atisbo de golpismo, querer eso?.
    Podemos perdonarle a Alfonsín sus años de incertidumbre, si quiere, porque como transición le tocó bailar con la más fea, pero de él para acá nada funcionó (literalmente) como debía (al menos en fv de la gente) y hemos asistido al paso sucesivo de bandas de ladrones hasta el día de hoy. Por supuesto que en todo gobierno hay buena gente y que la política está llena de buena gente y eso es lo que intento rescatar, que aparezca esa gente y desplace a quienes como estos que he nombrado (y muchos más) han demostrado que no pueden, aún cuando en todos los periodos de los distintos gobierno (sea quien sea quien estuvo en el poder) se las ingeniaron para aparecer, como funcionarios, candidatos u “oposición”.
    Ya se que la otra respuesta clásica es: esto se cambia con el voto. Claro, totalmente de acuerdo y si pudiera (solo) lo haría, pero no depende de mi; lamentablemente depende de la maduración de un pueblo que tiene que advertir esto y depurar su clase política en las urnas como debe ser; y nuestro humilde trabajo es contar lo que pensamos para activar esos mecanismos. ¿Es una utopía?, tal vez, pero tengo tres hijas jóvenes y no pierdo las esperanzas de que nosotros mismos que ayudamos a entronizar una clase política enclenque, podamos limpiarle el camino para impulsar hombres más dignos que realmente puedan hacer a la Argentina grande como se merece.
    Saludos. R.L.

  6. JORGE VIVE dice:

    SEÑOR LASAGNO Y DIAZ R. Jorge Vive: La verdad es que nos sorprendio estos comentarios, solo que a J.V. le pedimos que antes de comentar continue con la metodologia de “acordar” antes de opinar en este lugar con el nombre J.V. SOBRE ESTE TEMA EN PARTICULAR: coincidimos plenamente con Usted Señor Lasagno, creemos que se trato de una “mala lectura o interpretacion de la nota” por parte del Señor Diaz R. quien nos a dado buenos comentarios en distintas oportunidades.
    Algo que destacar es el tema de TOTINO, ojala eso sea mentira, al igual que estaria trabajando en el Juzgado de Pico Truncado, estamos chequeando algunas cosas. luego veremos como tomaremos esas cosas. SALUDOS.
    JORGE VIVE.

  7. VyQ, NO NyC dice:

    Estimadísimo Sr. Eduardo Diaz Razmilich…

    CREO QUE MAS O MENOS TENEMOS LAS MISMAS VIVENCIAS…
    POR ESO ES PODEMOS TENER UNA MISMA IDEA O APRECIACIÓN DE LAS COSAS QUE HAN PASADO POR ESOS AÑOS QUE MENCIONA, ACLARANDOLE QUE YO TENIA TRECE O CATORCE AÑOS POR ESA EPOCA.
    PARTICULARMENTE, NO CREO QUE EN LA REPÚBLICA ARGENTINA, EN NUESTRA REPÚBLICA ARGENTINA, NECESITEMOS UN HITLER, UN FRANCO, ETC., ETC., ETC., NI SIQUIERA UN PERON PARA EJERCER EL PODER EJECUTIVO NACIONAL ….
    NI SIQUIERA UN IDI AMIN DADA….. ( EN CUALQUIERA DE SUS VERSIONES COMO SER EX PRESIDENTE, MINISTRO DE ECONOMÍA, DE TRABAJO, etc., etc., etc. )

    NECESITAMOS, CITANDO AL NICK deMENTEinsitu,
    HONRADEZ – PATRIOTISMO – TRANSPARENCIA – CONSTITUCIONALIDAD, DE NUESTROS GOBERNANTES….
    NI LIBERALES DEL TIEMPO DE JOPO ( POR QUE ESTÁN DESACTUALIZADOS ), NI LIBERALES DE TIEMPOS ACTUALES…. NI DE CENTRO DERECHA ( PALABRA MUY UTILIZADA POR UN SHHEÑOR ULTIMAMENTE MUY ENOJADO…. ), NI DISFRAZADOS DE IZQUIERDA, NI DEFENSORES A ULTRANZA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y QUE NI SIQUIERA SON CONSECUENTES CON LO HACEN CUANDO DICEN OTRA COSA….
    NECESITAMOS GENTE PROBA. QUE NO ANTEPONGA SUS PROPIOS INTERESES, NI LOS DE TERCEROS A LOS INTERESES DEL PAIS….
    ( Y SI PUEDE, DIGAME DE QUE ES BASE ESTE CONCEPTO…. )

    NO LE DE MIEDO, PARTICIPE, COMO PUEDA…. FORMANDO JOVENES, NO EN SU PROPIA IDEOLOGIA, SINO EN EL CONOCIMIENTO…….

    LEY PAREJA NO ES RIGUROSA…..,

  8. Eduardo Diaz Razmilich dice:

    De acuerdo, estimado Lasagno. Usted no ha planteado ni golpe ni mano dura ni revolución sin destino. Porque seguramente usted tiene tan claro como yo que por esas vías no vamos a ninguna parte. Pero lo que yo le estoy cuestionando no es cómo emite usted su mensaje, sino cómo lo pueden llegar a recibir y procesar los pibes que el año que viene van a votar por primera vez, y los que lo harán en 2011, 2013 y así sucesivamente. Sus tres hijas jóvenes, que seguramente tienen el corazón inflamado de indignación ante tanta injusticia, desigualdad y corrupción que han visto durante toda su vida, ¿qué piensan hacer para terminar con todo eso?. Podría ser que sigan el camino de usted, y sean periodistas críticas (que estaría muy bien).
    O podría ser que se dediquen a la política tratando de cambiarla (que estaría mejor aún).
    Pero si no fuera porque son hijas suyas, y que por esa razón probablemente reciban una buena educacion en valores democráticos y libertarios, ¿qué pensarían de todo esto, leyendo notas como la suya?. ¿A cuántos jóvenes conoce Ud. que se metan en política (en los partidos grandes, en los chicos, en las ONG, etc), buscando cambiar su ciudad, su provincia, su país y el mundo?. Yo conozco muchos que se meten en política en los partidos grandes buscando algún cargo, o alguna prebenda. Pero su rol no pasa de la militancia de base (léase hacer bulto en las marchas, tocar el bombo y colgar carteles). A los otros, a los que realmente podrían aportar ideas y acciones que vayan cambiando al menos la tendencia, la política no les interesa. Leyendo notas como la suya, refuerzan su convicción de que la política es algo sucio, que está copado por mafias, y que no hay forma de arreglar, por lo que hay que hacerla desaparecer. Eso es lo que me asusta. Los que caen en la trampa golpista o revolucionaria no somos los zorros viejos… son nuestros cachorros, Lasagno.

  9. Sergio L dice:

    Lamento concordar tanto con Eduardo como con Ruben, ambas posiciones pecan de extremistas y temperamentales.

    Efectivamente la galeria de personajes de la nota es el regreso de los muertos vivos unidos por el espanto… pero en algunos casos como en los que cita a tres personajes de la UCR creo que se comete un severo error de apreciacion talvez por desconocimiento o llevado por el imaginario popular el primero de los citados es un estratega y operador politico partidario haga Ud. ruben un ejercicio de memoria y vera que jamas fue candidato a nada mientras que los otros 2 si representan fielmente a una clase de dirigentes nefastos, permanentes candidatos a todo, reyes del divide y reinaras asi estamos, al primero se le puede juzgar no precisamente por las divisiones sino que por rejuntes del que fue factotum, tampoco se lo pued juzgar por deshonesto ya que medio pais aporta a sus arcas cada vez que toma un mate. Los demas son una coleccion de traidores e amorales.

    La teoria abonada por este portal de que se vayan todos, porque son ladrones y corruptos es mucho mas que una utopia. es solo el llamado del que todo cambie para que nada cambie.

    Mucha de la gente que hoy participa de la cosa publica no importa el color politico a quien representa lo hace con honestidad y probeza, para ser puestos en la picota por parte de un grupo de comunidares que impusieron el estilo mediatico de apalear a la clase dirigente.

    Que quiero concluir con esto… si se van todos queda un estado vacio… porque supuestamente la gente bien que deberia hacerse cargo de las cosas del estado no quieren o no pueden o no les interesa hacerse cargo por:
    1º no desean ver mansillado su buen nombre y honor (sabiendo que el objeto del mass media es poner en primera plana las miserias de quien genera los hechos ya que alimenta al morbo del sujeto a informar= es mas noticia el robo de un peso que el ahorro y redistribucion de un millon)
    2º Son exitosos, reconocidos y apreciados en su medio y entorno
    3º No poseen los recursos necesarios para afrontar una campaña electoral
    4º Quienes poseen una incipiete carrera liberal o pequeños y medianos emprendimientos que les permiten mantener un ritmo y estilo de vida. la renumeracion que ofrece el estado para legislar y administrar sus asuntos es con respecto a otras colocaciones laborales para igual capacitacion son muy inferiores. Ademas quedar expuestos a la denostacion publica cuando se dice desde los medios como cifras siderales lo que cobran los funcionarios y no evaluan el costo de serlo

    sds

  10. Germández dice:

    Cuando asevera que la solución está en depurar a los políticos en las urnas, está apelando a uno de los engaños más persistentes que se auto inflinge la sociedad argentina, que es creer que los que están en el gobierno son malos, y basta entonces con poner en ese lugar a buenos. Parece muy razonable, hasta que llegamos al punto en que cada uno debe definir lo que entiende por “bueno”: y así, damos la vuelta y estamos de nuevo en el mismo lugar de hoy, donde algunos añoran a Menem, otros aplauden al gobierno actual, otros creen que Videla “se quedó corto”, otros piensan que la solución debe ser revolucionaria, y así sucesivamente. Todos entendemos algo diferente por “político bueno.”
    Los políticos no bajan en un rayo extraterrestre, son parte de la sociedad que los acusa de algunas de las cosas que Ud., con ligereza, repite. Esos a los que Ud. critica llamándolos “los muertos vivos” son los mismos a los que respalda la prédica cotidiana del medio en el cual Ud. publicó su nota, cada vez que mezcla la política de “pago chico” con la forma en que Argentina interactúa con el mundo y sus crisis. Mal que le pese, y le puedo asegurar que lo afirmo gratis porque no estoy afiliado a ningún partido político, el gobierno nacional actual es el mejor que pudo haber tenido esta sociedad para este momento de la historia. No le dije mi ideal, sino cual es la realidad histórica en la que vivimos. Que para divagar sobre ideales, ya está usted.
    Los gobiernos no son grupos de políticos “buenos” o “malos”; son alianzas de determinados grupos que controlan , o intentan controlar, el Estado, habitualmente para beneficio de sus intereses. Y eso no tiene nada que ver con el egoísmo. Cualquier grupo social haría lo mismo.
    Lo que Ud. podría ver, si analizara de verdad el momento histórico que le toca vivir, es que en Argentina el Estado ha sido y es controlado, a lo largo del tiempo, en términos generales, por diversos grupos y fracciones que expresan un abanico de posiciones dentro de una posición general, el capitalismo como sistema, y dentro de él, sus sustentos básicos, la propiedad privada y el trabajo asalariado. Una primera división entre fracciones de clase puede verla Ud. entre quienes solo basaron su enriquecimiento en estos dos elementos, y otros, que incorporaron el tercer sustento del capitalismo, la producción para el cambio. Se lo digo en otra forma, la industria como medio de acumulación de capital. Si los quiere ubicar a todos en un lado, ubíquelos en la derecha. En Argentina no hay izquierda, porque no hay – salvo minorías muy escasas – partidos con peso que defiendan la propiedad social de los medios de producción (que es lo que define a la izquierda, sin lo cual solo se diferencia de la derecha en la cantidad de producto social que distribuye). Dentro de ese abanico, hay sin embargo intereses específicos muy diversos; cuando Ud. veía el “conflicto” entre “campo” y “gobierno”, en realidad estaba viendo la expresión material de un enfrentamiento entre fracciones de clase, de las cuales a Dios gracias viene ganando la que representa el gobierno actual. Y digo así, porque si tuviesen el poder los otros, nosotros, los que nos llamamos “trabajadores” porque vivimos de la venta de nuestra fuerza de trabajo, sufriríamos todas las desgracias del modelo neoliberal, sin ninguna amortiguación. Estatizar las AFJP es una obviedad en esta crisis, sin embargo, aquellos a quienes usted llama “muertos vivos”, y a quienes en realidad defiende, (porque los defiende el medio en que Ud. publica), se opusieron argumentando que “el gobierno” quiere usar ese dinero. Cuando lo usan las AFJP para negocios particulares está bien, cuando “el gobierno” lo quiere usar, está mal. Usted en su artículo expresó algunos de los más tristes vicios en que incurre la mal autodenominada “clase media” argentina: para esa “clase” desclasada, (porque son trabajadores que quieren parecer propietarios, o pequeñísimos propietarios que están siempre al borde de transformarse en proletarios), si Macri hace grandes negocios con dinero del Estado, está bien, porque es “natural que gente como él tenga dinero”. Es paquete, es fashion. Si un señor Ulloa hace negocios con dinero del Estado, está mal, porque no es “gente como uno”. Su argumentación es una falacia por donde se la analice: los gobiernos buenos y malos no existen, lo que existen son las condiciones materiales en que se desenvuelven las sociedades, y los límites y posibilidades que esas condiciones crean. Si ud. no ve solidaridad en el tránsito, si para que las personas paguen impuestos hay que perseguirlos y multarlos, si a su alrededor ve que el primer objetivo individual es la salvación personal, y esa salvación sólo es económica ¿porqué cree, inventa, o supone, que los políticos que son parte de esa sociedad debieran ser apóstoles o mártires? ¿Porqué difunde esa falacia que ha sido, para dicha sociedad, como la zanahoria para el burro, a la que nunca alcanza porque la tiene sujeta al lomo por una vara? Le diré porqué: porque es mucho más fácil escribir sonceras seudo emotivas desconectadas de toda posibilidad de realidad, que estudiar en serio, y analizar en serio, los procesos históricos. Fíjese al absurdo que llega la mentalidad que Ud. representa en su nota: este gobierno ha favorecido y agrandado la “clase media”, facilitando de todas formas la expansión de la economía, con préstamos, tarjetas de crédito, cuotas para todo; propone hacerlo más aún ahora, que hay una crisis mundial. Y los principales beneficiarios de esa política se alían al “campo”que no les dió, ni les da, ni les dará ningún beneficio, porque se trata de grandes capitales que, cuando tuvieron un dólar alto para que les convenga exportar, pusieron la harina, la polenta y la carne al mismo precio al que las venden en el mercado internacional, y si tenés la plata comprala, y sino, andá a pedirle al Estado que te dé víveres en algún centro comunitario.
    Amigo, le transmito el consejo que diera el fallecido, y recordado, profesor Osvaldo Topcic: “¡garrá lo libro, que no muerden!

  11. Al Nick Germández: Lamentablemente con (pseudos) “Intelectuales K” no me cruzo en discusiones. Ud es un defensor del gobierno que seguramente le da buenos dividendos. Denosta porque es la única forma de defender sus visibles mentiras, como la de decir que “Esos a los que Ud. critica llamándolos “los muertos vivos” son los mismos a los que respalda la prédica cotidiana del medio en el cual Ud. publicó su nota”.. Eso si que es una falacia, y sobre todo porque ni siquiera tiene la dignidad de nombrarlos. Ud miente como buen Frente para la Victoria que hacen de Goebbels un nene de pecho, pero a mi no me conmueve, tengo el cuero duro para esos avatares. Respeto sus ideas, no las comparto y desde mi punto de vista Ud da vuelta sobre el mismo ovillo enredándose con el hilo de su propia dialéctica y para seguir con la metáfora, muestra la hilacha. Nunca podrá pensar abiertamente porque pertenece al dogma K.
    Amigo, le transmito un dicho que sabiamente alguien popularizó “Es inútil, el que nació para pito, nunca llegará a corneta”. (no es muy académico, pero se entiende, no?)
    Saludos

  12. el aguijon dice:

    estimados, concuerdo mucho con eduardo, por su claridad u por sus conceoptos… mas cuando hay un mensaje de esperanza y memoria.. pero parece que algunos no entienden algunas cosas, habemos muchos que solo tenemos estre espacio para explicar o quejarnos… quedan pocos espacios donde crear algo nuevo… asi, hay otros como los periodistas que pueden entrar o ser invitados a luares y estar con personas que nosotros solo pudemos imaginar… a veces ese conocimiento periodistico se transforma en verdad inobjetable o incluso impune al decir.. pero bueno estamos como queremos estar
    una cosit si señores la historia no comenzo cuando volvio peron o cuando cayo la alianza, sino mucho antes y si nuestra gente de nuestro querido pais, pudo levantarse una y otra vez, un puñado de corruptos y no solo politicos. no nos van a poder derrotar
    una acotacion al margen… si la “explicacion” es mas larga que la “columna de opinion” tambien estamos al horno..
    atte
    el aguijon

  13. Germández dice:

    ¿Ve que es como yo le digo? Somos solamente dos, y ya no estamos de acuerdo en lo que es un “político bueno”. ¿Porqué se ofende? ¿porque no repito su discurso? ¿porqué me llama “nick”? ¿es un apodo? Si quiso decir “NyC”, o sea, nacido y criado, se equivocó en la inferencia. A mi me molestan tanto como a Ud. los que creen que nacer en un lugar da derechos especiales sobre ese lugar. Además nada de lo que escribí sugiere eso. Le hablé de leer acerca de historia, economía y politica en serio; el discurso de buenos y malos se lo viene creyendo esta sociedad desde quien sabe cuando: acuerdese de los que votaron a De La Rúa porque era “serio”, o a Menem porque “las empresas del Estado son ineficientes”, o a Alfonsín porque “con la democracia se come, se cura y se educa”. Si va a proponer que las personas pidan a un político que deje de ser humano, producto de la sociedad en que está, para ser un santo, no está proponiendo madurez, sino todo lo contrario. Está proponiendo más de lo mismo. Que alguien haya trabajado toda su vida de farmacéutico, y luego ocupe una banca de diputado, no lo hace mejor ni peor que nadie. Es mentira que la solución sea “que se vayan todos” porque entonces debiéramos irnos todos los argentinos. Los políticos somos nosotros mismos, tal vez no ud. o yo, pero son parte de nuestra sociedad, es un engaño ponerlos fuera, sea arriba, o sea abajo. Con respecto a que el medio en que Ud. publica defiende a los “muertos vivos”, y sí, lo hace cada vez que ataca a este gobierno, por la sencilla razón que serán ellos los que ocupen el lugar cuando este gobierno no esté. No sé que nombres pretende que dé, Ud. dió una lista de esos “muertos …” . Que no sabe nada de historia es evidente, porque comparar al Frente para la Victoria con Goebbels, por Dios, o usted es tan pibe que no sabe lo que fue el proceso … Le comento que este gobierno no me da ningún dividendo(excepto los que da a todos, poder comprar en muchas cuotas, tener mi jubilación protegida en el Estado, etc), ni siquiera trabajo en la provincia, es otra inferencia gratuita que hace, y no sé porqué, yo no hice ninguna alusión a su persona en términos agraviantes, salvo que no pensar como Ud. implique un agravio. En cuanto al dogma, por cierto que tampoco leyó cuando escribí “no le dije mi ideal, sino cual es la realidad histórica en que vivimos”. Si quiere que le comente algo de ideas políticas, creo que lo mejor que tuvo este país en su desarrollo histórico, en términos de beneficiar a las mayorías populares, es sin duda alguna el peronismo; y creo también que este gobierno es peronista, en el sentido más clásico de lo que se puede serlo, habida cuenta de los cambios que hubo en el mundo desde entonces. Con sus más, y sus menos, claro, como los tuvieron todos los que han ejercido la política en Argentina. Resalto que usted apunta a cuestionar aspectos accesorios de mi nota, pero pasa por alto consideraciones centrales que tienen que ver con el conocimiento, como el concepto de capitalismo, de clase media, de trabajadores, los planteos acerca de la absurdidad de un grupo social que apoya a quienes lo explotan, (un grupo que da muestras trágicas muestras de insolidaridad cuando privilegia su derecho a circular en auto por sobre el derecho de los pobres a dejar de serlo, y a reclamar por ello, cuando piden mano dura, cuando aplauden a alguien porque asesina a sangra fría a un pibe
    de 16 años, cuya vida vale menos que una moto…) Busque cifras: verá cuantos pobres menos hay en Argentina desde que está este gobierno: entonces podrá entender mejor porque gana con los porcentajes que gana. Y que va a ganar en las próximas elecciones. Muchos no entendieron porqué ganó Peralta con el 58 por ciento en Santa Cruz. Y se lo adjudican al “aparato”. Busque la respuesta por otro lado, salvo que Ud. sea de los que creen que el pueblo somos un montón de ignorantes que votamos cualquier cosa, en tanto que iluminados como Ud. tienen la verdad. No sé porque confunde pensar abiertamente con pensar como Ud. Y no sé porqué cree que los dichos populares son sabios; trasuntan un fatalismo que impide, a las personas que creen en ellos, darse cuenta que la realidad no es una pared, sino algo que puede modificarse. Un punto en el que creo que estamos ambos de acuerdo, al menos se ve como intención de fondo de su nota. Mi intención ha sido – confiando en su honestidad intelectual al escribir – proponerle complejizar esa visión lineal, simplista, por otra que incorpore un análisis mas detenido del proceso histórico. Finalmente: fíjese que Ud. mismo define su pensamiento como “utopía”; etimológicamente, significa “no lugar”, “lugar que no existe”. Cordialmente.

  14. Dr Cosmos dice:

    He leído con atención la dicusión que se ha planteado aquí y me parece interesante destacar que Germández está muy involucrado políticamente con este gobierno y en eso coincido con el autor, le hace perder objetividad a su discernimiento. El autor de la nota creo que se va al extremo de desconocer que hay gente valorable. Yo vivo en Buenos Aires y aquí se ve de todo, pero también dentro de las miserias que se ven en nuestra Municipalidad de Avellaneda, por ejemplo, vemos gente muy valiosa que se puede rescatar. No todo es negro, pero digamos, gris por el momento.
    Estoy de acuerdo con el planteo de Eduardo Diaz, pero me quedo con el de Sergio L. De todos modos felicito a todos, porque en principio este espacio me parece que este tipo de discusiones, más allá de las divergencias en el pensamiento de cada uno, aportan una cuota de esclarecimiento que todos necesitamos.
    Gracias OPi por el espacio. Felicitaciones y sigan adelante, siempre los leo.
    Dr. Cosmos – Avellaneda/Bs As.

  15. Rebelde dice:

    Estoy en recontra acuerdo con Lasaño. Son todos unos garcas no se que defiende el lupinero ese que escribe mas arriba

  16. Carlos 2º dice:

    Distingue al señor Director una especial pasión por sus temas y creo que aquellos que inspira el bien del país los hace no sólo valientes, sino especialmente nobles.

    Y creo comprender el alcance de éstas cuando llego a su profunda preocupación por la vuelta de ciertos personajes que una y otra vez leemos en las listas sábanas del día del comicio.
    Permanecer en las mismas a lo largo de los años suele ser su única “especialidad”, aunque puede encontrárselos como especialistas en cualquiera de los temas del Estado.

    He leído con atención las expresiones de los participantes en este foro. Aquí supongo que sólo abrirlo (como he dicho otras veces) ya es un mérito innegable en cualquier periodista que busque en la opinión (no sólo en la crónica) una vocación que muchos argentinos seguimos desde los tiempos de La Gaceta de Buenos Aires.

    He dicho en estas páginas también muchas veces mi coincidencia con el expresado concepto de que todos nuestros políticos, nuestros militares, nuestros sindicalistas, nuestros maestros salen del seno de nuestra sociedad y no vienen de los repollos, de los dinosaurios o de algún OVNI que los hubiera dejado en algún lugar de nuestro país (aunque a algunos pareciera que sí, dada su aguda desconexión con la realidad).

    Cualquier persona que hubiera leído un poco acerca de la remanida palabra “democracia”, habrá consultado también a los críticos del sistema, cuyo argumento fundamental es que, como tuvo su origen en la sociedad esclavista de la Hélade del mundo antiguo, era en sus orígenes sólo una aristocracia extendida, únicamente reservada a las castas “dominantes”.

    Sin embargo, si tenemos ganas de meternos con los clásicos,
    descubriremos que tanto Herodoto, contemporáneo del gran Pericles y de Sócrates, uno de los fundadores de la filosofía occidental (que es la que conocemos en este lado del mundo) apelado “el Padre de la Historia”, en el Tomo IV de sus “Historias”; como así Homero, a quien el mismo Herodoto llamó “el Educador de Grecia” y Hesíodo, autor de la interesante crónica del mundo antiguo “Los Trabajos y los Días”, criticaban a los aristócratas de esa época y preconizaban la ruptura del orden establecido. Todos ellos eran partidarios (y se atrevieron, dado su genio, a difundir sus ideas) de que lo que hace diferente a un hombre de otro es la magnitud de su experiencia y de su educación. Estoy tan de acuerdo con estos sabios antiguos que son ahora tan modernos…que no se pueden imaginar.

    Así, la Grecia de hace 27 siglos reconocía la “casta” de quienes, por su vivir y su saber, podían enseñar a los demás sobre los problemas del Estado. Por eso, la democracia es desde sus principios, la compulsa entre las opiniones de los IGUALES, no la de los DESIGUALES. Creo que se entiende, y me ahorro otros comentarios al respecto para no lesionar los sentimientos e intereses políticos de las personas.

    Creo que, a partir de los numerosos estudios históricos y jurídicos realizados sobre el sistema que nosotros pretendemos como “el mejor” y con nosotros los que tienen muy buena vida a partir de su participación en las “castas” gobernantes (éstas sí que son “castas”) ha quedado demostrado que existen y que han existido muy pocas oportunidades, en todas las geografías y en todos los tiempos de ejercer por medio de esta forma de gobierno la aspiración de los pueblos, cual es la plena asunción de su destino colectivo y sus responsabilidades políticas y –digamos- su derecho a la felicidad.

    Derecho este último, consagrado en los Estados Unidos al término de la Guerra de Secesión, cuando la célebre “Oración” de Abraham Lincoln: “Consideramos que todos los hombres nacieron iguales y que el Creador los dotó de ciertos derechos inalienables, entre los cuales se cuentan la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.

    Sancionada la Constitución de los “farmers” (granjeros) en los Estados Unidos, después de la prolija muerte de los indios dakotas, sioux, navajos, etc., primitivos habitantes del inmenso territorio norteamericano, fueron establecidos derechos fundamentales, entre ellos el derecho de propiedad (dado que las exterminadas razas indígenas poco podían reclamar al respecto) y otros no menos importantes en la vigencia de las verdaderas democracias, como la división de los poderes del Estado, el respeto a las minorías, la alternancia de los partidos en el poder; la expresión libre de los ciudadanos a través de la prensa y los otros medios de difusión pública, etc.

    Si los dirigentes políticos salen de esta sociedad que somos hoy nosotros, sociedad violenta, ambiciosa, envidiosa, poco amiga de subordinarse a la ley y más interesada en encontrarse al pie de los caudillos siempre que le vayan entregando todo lo que ambiciona (y a veces un poquito más); sociedad más deseosa de los placeres materiales y las necesidades monetarias que de los bienes del espíritu….. si todos los que están destinados a conducir el país forman en esta masa imperfecta y escasamente educada (no nos engañemos, las excepciones sólo justifican la regla) sólo hay una trinchera que hará que en un futuro que acaso nosotros no veamos, nuestros dirigentes sean personas honestas y probas que mientras duren sus mandatos no tendrán otra vocación u otro objetivo que el bienestar del pueblo y la grandeza de la Patria.

    Eso sucederá cuando vuelvan a la escuela los maestros de juventudes que hubo en el pasado y que nos llenaron de satisfacción los corazones y de altivez y conciencia de ser argentinos… No va a suceder mientras nuestros maestros no canten el Himno Nacional y se permitan (como muchos de nuestros “revisionistas” históricos, ejercer la ironía contra la Historia y los símbolos más sagrados de nuestra Nación, cuando los fastos del pasado, los que nos hacen ufanos de lo que los argentinos fuimos años atrás no sean tomados con indiferencia y ceguera moral como “fines de semana largos”.

    Para que el pueblo se eduque hace falta alguien que quiera educar y alguien que quiera aprender. Desde los filósofos del ágora hasta nuestros días muchos sabios repitieron este aserto. Yo me atrevería a agregar que también haría falta que nadie quiera impedir este proceso de auténtica “educación” tergiversando sus fines o utilizándolos para sus vanas conveniencias de cualquier tipo. Educar y aprender quedan así, como derechos inalienables del pueblo.

    Sólo nos faltarían esos maestros de juventudes que tuvimos en el pasado.
    Vicente Fidel López, Juan Crisóstomo Lafinur….y José Ingenieros, y Alejandro Korn, y Risieri Frondizi, y Leonardo Castellani y Carlos Octavio Bunge….. y tantos sabios maestros que se jugaron hasta la vida para formar en los estudiantes en una opinión mesurada y objetiva; una opinión sabia y madura para la futura esperanza del país. A esos maestros no podemos nombrarlos porque la emoción que nos embarga opacaría nuestra ponderación y nuestro aplauso…. Para los que tuvieron prestigio antes que éxito, y conocieron en la educación el valor del amor y del sacrificio personal, contra todo y contra todos, aún en contra de las dictaduras.

    Por eso mi aplauso en estas palabras, más allá de compartir o no su opinión, a un director que día a día demuestra que, equivocado o no (pero sincero y valeroso) conoce el valor de la palabra y la importancia de la sinceridad y de los sentimientos. Le ruego aceptar por esto mis felicitaciones.
    Muchas gracias, señor director.

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