Publicado el: 3, Mar, 2009

Los riesgos del narcisismo virtual



03/02 – 09:00 – Las comunicaciones globalizadas han facilitado la vida de todos nosotros, sin embargo también la han complicado; nos hemos dejado invadir nuestra privacidad y a veces somos tentados inconcientemente a facilitarle a los desconocidos de la red global nuestros datos personales, medio de vida, lugares, rutinas familiares etc, que suelen ser aprovechados para fines inconfesos. A partir de la controvertida cláusula de uso de Facebook se me ocurrió reflexionar un poco sobre los peligros que implica esta tentación de “pertenecer” a una comunidad virtual. Por Rubén Lasagno.

La prensa mundial descubrió horrorizada hace unas semanas que la denominada “red social” conocida como “Facebook” había incluido (agregado) una cláusula en su “contrato de adhesión” (aquel acuerdo que se acepta en los sitios digitales) donde establece que se adjudica los derechos sobre todo el material que las personas suban a la red, incluyendo los datos personales. Más allá de los esfuerzos que hacen por convencer al mundo de que la medida está anulada, la sospecha de la manipulación inconsulta de datos y el acopio de información para fines no declarados, persiste.

Existe la sospecha de que en realidad la información haya sido “filtrada” por alguien, precisamente, para evitar que Facebook pudiera aplicar la cláusula. El hecho de hacer público esa intención, disparó una repulsa generalizada que amenazó la reputación de esta herramienta innovadora en las comunicaciones humanas y algunos pensaron que se iba a producir una estampida masiva de usuarios que dejaría el despojo de la “red social” repartida por Internet y en poco tiempo pasaría al olvido. Por ese motivo sus hacedores se apuraron en dar marcha atrás con la medida, aunque a ciencia cierta nadie puede asegurar que la intención no subsista.

Solo “un gran inocente”, por ser educado y no utilizar otro calificativo más adecuado para la ocasión, puede pensar que es lógico y prudente tirar datos personales, familiares e imágenes en una “bolsa virtual” donde nadie conoce a qué lugar van a parar esos datos, dónde se almacenan y quién los recoge y tabula.

Es indudable que quienes idean estos sistemas para reunir información de la gente, apoyados por una enorme publicidad a lo que aportan muchos medios de comunicación, no establecen estas “redes” con fines filantrópicos o con la sana intención de hacer un aporte más a las comunicaciones humanas globalizadas, sino que por el contrario, se sirven de ella.

Y la gente, desprevenida y arreada por la moda 2.0, se sube a cualquier propuesta profusamente difundida y presentada como lo más cool, le ponen algún nombre en inglés y machacan por los MMC para que todos entiendan que el que no está allí, no existe.

En realidad, estos sistemas que captan adherentes por millones, son verdaderas industrias de la información que procesan los contenidos de sus archivos y llegan a construir bases de datos inimaginables los cuales vaya a saber qué utilidad le darán.

El juego atractivo que proponen del intercambio y la interrelación im-personal y hasta la cuota de exhibicionismo que llevan implícitos estos sistemas de comunidades virtuales, encierra en realidad un enorme negocio detrás, donde empresas dedicadas al tráfico de información ayudados con poderosos programas de computación y acceso a diversas redes de información fiscal, comercial, financiera e inmobiliaria entrecruzan datos y componen archivos personales y empresarios de increíble exactitud.

Reunión de datos en casa

Un ejemplo en escala menor sobre la forma de reunir információn personal por medios tradicionales, que se suele desarrollar a nuestra vista, la encontramos en las campañas de cupones con premios que suelen promover los supermercados, tiendas o bancos en las grandes ciudades, que hoy ya se ha trasladado a todo el país.

Los cupones que día a día la gente deja en las urnas de los supermercados, donde nadie falsea ningún dato dado que el objeto es obtener un premio que puede ser de gran importancia como un auto o un departamento, obligan a volcar una serie de datos sensibles como domicilio, nombres completos y teléfonos.

No existe información personal más actualizada que aquella estampada en estos cupones de participación y hay antecedentes que empresas de riesgo crediticios y de búsqueda de personas, se han valido de este recurso para la reunión de información actualizada de personas en distintas ciudades del país, logrando – inclusive – la localización de aquellas que por haberse mudado en varias oportunidades les habían perdido el rastro.

Ni siquiera un padrón electoral le provee a las empresas que buscan personas, información tan fidedigna y actualizada como estas campañas donde se incluyen datos tales como “nombre y apellidos completos, domicilio actualizado y un teléfono para comunicarse, entre otros”, ni hablar de aquellas participaciones de las tarjetas de créditos donde piden incluír si posee tarjeta, cuáles y hasta los montos límites establecidos.

A partir de allí muchos rastreos personales y familiares son altamente efectivos y detrás de estas campañas suelen esconderse otros intereses que recaban información de indudable valor dado que las mismas se prolongan en algunos casos hasta 6 meses con premios como un auto cero kilómetro o un departamento, que le aseguran un interés público constante y un tiempo más que interesante si lo que se busca es recibir datos frescos de una población determinada.

Miel para las moscas

Las comunidades virtuales como el Facebook han sido inventadas para captar un sector muy importante de la gente que se ve atraído por distintos factores como puede ser la tecnología, las comunicaciones globalizadas, la interacción con personas lejanas, el anonimato, la expresión abierta y sin censura que propone Internet, la facilidad para interactuar y hacerse conocer (y conocer) lugares y gente de otros puntos del planeta y también para aquellos a los cuales se les exacerba el narcisismo y desean colgar en la web todos sus encantos, explicar sus metas, sus gustos y en definitiva desnudar gran parte de su vida, la cual queda a expensas de cualquiera y de cualquier objeto disperso por el maravilloso mundo del ciberespacio.

Lo que nadie dice y pocos explican es el fabuloso banco de dato que se genera en el mundo, de hecho se habla (es lo que dicen) que 150 millones de usuarios están adheridos a esta comunidad virtual, que puede ser utilizado con distintos propósitos cuyos peligros quedan ocultos a la vista de los potenciales usuarios por medio de una publicidad a veces indirecta que incita a seguir la moda de “pertenecer” e instala la idea que no estar en “ese lugar” nos hace perder el tren y nos deja fuera del “sistema”, aunque nadie sabe bien de qué sistema se trata ni cómo afectará su vida el no ser parte de esa comunidad selecta.

En definitiva lo que la gente debe tener en cuenta que no es posible hoy liberar datos personales y/o familiares en la red global sin sufrir consecuencias a veces funestas. En un momento en que todo se ha universalizado debemos ser sumamente cautos con nuestra intimidad y tratar de preservar el entorno porque de no ser así nos arriesgamos a quedar bajo la lupa de delincuentes y empresas que trafican información, de quienes hacen seguimiento de nuestro perfil económico o ideológico (incluyendo los gobiernos) y en general nos transformamos, involuntariamente, en blancos de potenciales y silenciosos enemigos de nuestra privacidad.

Hasta hace 20 años la información se protegía en cajas fuertes, en cintas magnéticas, papel o en diversos soportes y lugares donde a veces el tiempo atentaba contra su conservación. Con el advenimiento de Internet mucha información se oculta entre toda la información que hay en la red. Un profesor de la Comunicación recuerdo que un día me dijo “¿Dónde esconderías un elefante blanco para que no lo vean?, obviamente entre una manada de elefantes blancos”. Todo está allí, sin embargo la seguridad la da la propia limitación del internauta ya que para acceder a ella hay que saber encaminar las búsquedas.

Quien accede a Internet y quien conecta una máquina (PC) on line se expone a la invasión silenciosa de su vida privada, cuánto más aquellos que voluntariamente ingresan datos e información personal y familiar al maravilloso sistema de las comunicaciones virtuales en estos sitios mutimediales formulados con fines que todos desconocemos. (R. Lasagno/OPI Santa Cruz)

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Mostrando 10 Comentarios
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  1. Pablo dice:

    buen articulo, interesante, educativo, pero le falta una seccion que hubiera titulado “Los riesgos de la paranoia desatada”, hay que tener cuidado en iniciar notas como esta que suenan a caza de brujas, si bin estos sitemas hacen esto, a veces ayudan mas que dañan la vida de un sujeto, la informacion registrada es mayormente usada para direcciona spam, y estrategias comerciales, son escasisimos (por no decir nulos en porcentaje) los casos en que la informacion cargada alli es utilizada de forma artera contra un individuo en particular, y por otro lado es una comunidad que da muchisimos beneficios comunicativos por un costo cero, entonces? creo que esta bueno informar, pero hay que contar toda la historia, para que uno sepa que el riesgo existe, que HAY formas de cuidarse un poco, pero que la herramienta sirve y el riesgo es casi nulo…es mi humilde opinion. saludos y felicitaciones por dedicar una nota a la informatica.

  2. Cuidado Padres!! dice:

    Muy buena la nota. Habría que agregar que muchas veces son púberes y adolescentes quienes utilizan páginas como facebook y por su vulnerabilidad son captados por pedófilos e incluso organizaciones mafiosas que se dedican a secuestrar menores para obligarlos a prostituirse. Padres: A estar muy atentos!!
    ¿Sabían que ubican menores por la red y los venden exponiendo sus fotos???? Una vez que el comprador acepta se procede al secuestro del niño/a.

  3. mongo-aurelio dice:

    facebook debería no existir, es peligroso !!!!!!

  4. EL CHULENGO dice:

    Cada vez estoy mas convencido de que los enormes avances que se producen en la web, al tiempo que nos facilitan las cosas, el trabajo, incluso nuestras tareas cotidianas, y amplian nuestras posibilidades de entretenimiento, sacan a la luz aspectos desconocidos de nuestra personalidad que en muchos casos merecen mayor atención. Y si es posible, un rápido tratamiento.

    Con excepción de los que utilizan el recurso FACEBOOK para trabajar, hacer política, o algún fín que necesariamente requiere de estar conectado todo el tiempo con una comunidad de personas, la mayoría lo hace por una necesidad incontrolable de “no sentirse solo”, “levantarse minas”, o, simplemente porque están muuuuy, pero muuuuuy…al reverendo gas….

    Aclaro, me refiero a la gente grande que está todo el día ONLINE.

    En los adolescentes es entendible aquello del sentido de pertenencia, buscar identidad, contrastes de personalidad, compartir música…gustos por la ropa…. Si SOS FLORENCIA K ESTA TODO BIEN, ¡Aguante Cumbio…!

    ahora, ¿es admisible que un tipo de 40 o 50 esté todo el tiempo “en red” es decir, contándole o haciendole saber a todo el mundo lo que piensa, siente, o hace a cada momento del día? “estoy mirando tele…..”… “Escuchá lo que dijo Cristina….” …”llevé el auto al mecánico…”. .”en el Súper de Liniers el vino X está en oferta….” “Quiero compartir lo nuevo de Fito…” (“En realidad lo que quiero es que sepan lo que escucho”) “Anoche no pude con mi mujer….” .”mi hijo no me comprende…..”…. DEJATE DE JODER….

    ¿No es un embole estar todo el tiempo con ruido alrededor? ¿Y la compañía interior? ¿Y la contemplación? ¿Y el laburo…? Digo, si les gusta la vida en comunidad y estar todo el tiempo con todos ¿porque no se van a probar al bolsón como los hippies de los 70 a ver como les va..?

    Ademas..¿alguien puede creer que un tipo tenga 200 o 500 amigos cuando a duras penas uno puede sostener a dos o tres que lo acompañan desde el secundario…? ¿Alguien puede comerse el viaje de que fulanito ES AMIGO DE OBAMA, COBOS, O DE ANGELIS….?

    Es más…mientras escribo esto no es que me convenzo cada vez más…. no, ESTOY DEFINITIVAMENTE SEGURO de que los que se mueren por pertenecer a FACEBOOK son unos nabos…..Y LOS QUE TE INVITAN…MAS NABOS…

    Y encima la SIDE les cuenta las costillas.

    PD Lo mismo pienso y digo de los que están todo el día chateando o enviándo mensajitos de texto…….

  5. un amigo dice:

    Estimado Rubén Lagsano, en un tramo de la Nota mencionas que, “llegan a construir bases de datos inimaginables los cuales vaya a saber qué utilidad le darán”, y en el final de la nota mencionas “sitios mutimediales formulados con fines que todos desconocemos” . Si desconoces los fines t la utilidad que se le dan a los datos, no asustes a la gente con tu nota.
    Podrías haber colocado sobre las virtudes del sistema y el buen uso que se le puede dar a Facebook como medio de marketing.

    Ah me olvidaba que aca tambien pedis algunos datos, por supuesto no te los voy a dar, vaya a saber con que fines los solicitan.

    Seguí opinando sobre Politica que ahi si lo haces bien.

    Saludos.

  6. Al Nick “Un amigo”: no es el propósito asustar a nadie, sí advertir sobre la otra cara de este maravilloso sistema de comunicación y de relación virtual. Las virtudes del sistema están sobradamente difundidas por quienes lo utilizan y quienes lo producen, en todo caso (y precisamente por eso) mi intención es difundir lo que nadie dice respecto de los peligros que encierran estos espacios virtuales.

    Su analogía no es válida, primero porque aquí no pedimos datos y porque si así fuera, seguramente muchos no se animarían a escribir dos renglones seguidos.

    Saludos. R.L.

  7. Eduardo Diaz Razmilich dice:

    Coincido con el lector del comentario 1. Creo que si bien existe gente que puede usar los datos para fines innobles, la solucion más simple para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos es no poner allí más datos sobre uno que los que se puedan encontrar en la guía telefónica.
    Por otro lado, 150 millones de personas suena a una enorme cantidad de gente… Pero si uno los coloca en un planeta habitado por 6.000 millones de personas, cobra conciencia de que en realidad es una pequeña parte de la humanidad la que está expuesta al riesgo. Hace poco veía un mensaje de Discovery Channel, que decía “El 50% de los habitantes de la Tierra NUNCA HA HABLADO POR TELÉFONO”. ¿Cuánto les faltará para estar en Facebook?.

  8. Concuerdo con Pablo y un amigo
    facil, no hay q ser tan idiota como para dar cuenta de todo lo que acontece en tu vida, y si no lo entendes, no lo uses…
    Y eso de: “Y la gente, desprevenida y arreada por la moda 2.0, se sube a cualquier propuesta profusamente difundida y presentada como lo más cool, le ponen algún nombre en inglés”… y obvio que va a tener nombre en inglés si fue creado en Harvard…
    nadie te pone una pistola en la cabeza para entrar a facebook o no
    Los datos de los que referia un amigo eran los que piden para publicar la opinion
    EL CHULENGO, tmb concuerdo con lo que dijiste. Igual No nos olvidemos de q la gente “grande” que esta todo el dia online pero porque labura de eso su mayor parte administra bases de datos de bancos, aseguradoras, etc…

  9. leandro dice:

    los ciudadanos del mundo ya no gozamos de libertades hace mucho tiempo, todo es una utopia es que nunca la tuvimos, yo trabajo en un coll center y no sacamos los datos de estas paginas para ofrecer nuestros productos o realizar venta … no es para asustar a nadie paro es la verdad uno cuando entrega sus datos a alguna administracion publica o no ya dejaron de ser sus datos personales es la verdad…simplemente les quiero decir que en este mundo globalisado la seudo privacidad ya no existe y que bueno son las reglas de este juego…

  10. Gustavo dice:

    Yo personalmente le tengo mas miedo a los medios de comunicacion que al nuevo fenomeno de las redes sociales.

    Saludos.

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