La derrota posible

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    Néstor Kirchner esperando para votar - Foto gentileza: AP
    30/06 – 10:30 – Que extraño que es el día después. Es extraño porque mientras los que creían que iban a ganar por más de 10 puntos tuvieron que resignarse a la derrota con solo ver el 30% de las mesas escrutadas a una hora de iniciado el conteo de votos y porque aquellos que peleaban con humildad por una posición decorosa, fueron sublimes ganadores desprevenidos. (Rubén Lasagno).

    Claro está que la derrota del FPV en Santa Cruz tiene nombres y apellidos, nada es casual y mucho menos gratuito en política. A las capacidades de persuasión que tiene el candidato Radical, habría que sumarle las cuestiones internas de un partido oficialista desgastado en sus cimientos, reconstruido por Kirchner con el remedo de lo que quedó, que no es mucho.

    Fuimos los únicos que dijimos en varias oportunidades lo inconveniente que era para el PJ utilizar los candidatos muletos de la provincia, léase Fernando Cotillo y Juan Manuel Córdoba para esta contienda. Claro, tales designaciones estaban más allá de la voluntad de cualquier integrante del Partido incluyendo, del propio Gobernador.

    ¿Es que no era obvio el desenlace?. La proposición de Kirchner al electorado santacruceño, ya sensibilizado por tanto castigo inmerecido, poniendo al tandem Cotillo-Córdoba como palomas impolutas a prometer una lucha encarnizada por los derechos de los habitantes de la provincia en el Parlamento, sonaba (al menos) como una tomada de pelo, que evidentemente muy pocos están dispuestos a soportar.

    Basta recorrer la provincia para conocer la opinión que guardan los habitantes de la Santa Cruz profunda, aquella que no se molestan en mirar los candidatos que pueblan las listas en cada elecciones. Y en esta, el FPVS, no tenía buena performance.

    Los dos hombres con más historia política (y no de las mejores) en zona norte son, precisamente Cotillo y Córdoba, el tercero es el actual senador Nicolás “Tito” Fernández. El haber intuido erróneamente, por parte del ex presidente Kirchner, que sus nombres iban a concentrar el voto popular ha sido una subestimación del habitante medio, quien ya fuera del contexto conflictivo del 2007 votó a la persona y la única opción en este caso fue Eduardo Costa.

    Hay que resaltar una realidad innegable: la gente ha perdido el miedo a votar con el bolsillo, sin embargo, la responsabilidad que se pone en el hombro el candidato Radical es muy grande y deberá trabajar con enorme humildad para capitalizar un segmento de votos que no le son propios, pero que se volcaron a su favor solo porque hay muchos en la provincia que quieren cambiar el paradigma y castigaron en las urnas a sus propia tropa.

    Es innegable que el voto castigo del PJ fue a parar a manos de Costa y que ese arrastre negativo hizo colapsar el resultado para el oficialismo, hecho que ni siquiera la oposición esperaba.

    Pero aún en el hipotético caso de por muy poco margen, un sector del PJ abrigaba la esperanza que si se imponían en zona norte y más precisamente en Caleta Olivia (donde se descartaba el triunfo) el gran vencedor iba a ser el Intendente de Caleta Olivia, hombre de Kirchner quien comenzaría a calentar motores para el 2011. El resultado final trastocó todos los análisis previos y hoy Cotillo es el gran perdedor de esta contienda donde los votos que recaudó el oficialismo han venido de las bases que apoyan al Gobernador y expresan claramente una ruptura interna dentro del PJ provincial que ya habíamos señalado en varias oportunidades como inminente, que finalmente terminó por colapsar en las urnas.

    El diputado Acuña Kunz (UCR) había dicho que si en esta elección Eduardo Costa no lograba entrar al Congreso, firmaba su defunción política. Hoy sería bueno que algún integrante del oficialismo haga suya esas palabras y reconozca que ese lugar se lo ganó el Intendente kirchnerista, tal vez el último bastión que le quedaba al ex presidente para perseguir la utopía de permanecer vivo en la política de Santa Cruz. (Agencia OPI Santa Cruz)

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