Arrecian las críticas a los cortes y denuncian acciones intimidatorias de los manifestantes

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    Corte de ruta - Foto Archivo: OPI Santa Cruz
    07/07 – 08:00 – La acción policial desplegada ayer a la mañana sobre las rutas 12 y 3 en Caleta Olivia, desató una oleada de opiniones que van desde el repudio al accionar de la Fuerza, hasta una felicitación pública por la decisión que tomó el gobierno de actuar ante la anarquía que imponen los cortes de rutas y la modalidad empleada por sus distintos impulsores. OPI recabó la información necesaria a través de su cronista y el resultado fue sorprendente.

    Desde hace algunos meses en nuestra Redacción entran correos que cuentan las más diversas historias respecto de los cortes que usualmente se realizan en Caleta Olivia. Debido a la falta de respaldo de la fuente nunca hemos difundido estos aspectos que nos parecían elaborados con un criterio poco objetivo de la realidad. Sin embargo, a partir de las acciones que llevó adelante la policía de la provincia ayer a la mañana se desató una oleada de opiniones que nos llamó la atención, por tal motivo decidimos consultar a varias fuentes de esa localidad del norte, con la finalidad de pulsar lo que piensa la opinión pública sobre estos hechos que desde hace mucho preocupan a los vecinos de Caleta y las localidades cercanas, quienes no pueden transitar libremente por rutas y caminos nacionales y de la provincia.

    Nuestro cronista se ocupó de hacer media docena de consultas, entre ellos tres comerciantes dos petroleros y un profesional médico. El Santo confiesa que esperaba escuchar opiniones encontradas sobre el accionar de la policía y descontaba que al menos tres de las seis personas mantuvieran un equilibrio de opinión o se pusieran del lado del más débil, es decir, de los reclamantes; pero no fue así.

    Los dos petroleros que regularmente cubren el trayecto Caleta-Comodoro, Caleta-Cañadón Seco, sostuvieron que los cortes de rutas atentan contra sus fuentes laborales. Cuando se les señaló que muchos de esos cortes son propiciados por los propios petroleros, coincidieron en afirmar que la interrupción de las rutas no se les debe permitir a nadie, independientemente de quien lo promueva. Las consultas dieron frases como estas: “han hecho de los cortes un negocio, se pelean con el Intendente y cortan, le reclaman a las empresas privadas y cortan, no hay trabajo y cortan, nuestro sindicato corta, los autoconvocados cortan y todo el mundo corta porque al final nadie les dice ni hace nada”.

    Uno de los trabajadores petroleros contó su historia personal y como fue bajado de una camioneta particular en la que transitaba hace unos meses en pleno corte de los desocupados petroleros, cuando se dirigía a Cañadón Seco. “Hay historias terribles, como por ejemplo que suban a los micros a pedirte identificación, y si, por ejemplo, cortan los petroleros y encuentran a un jerárquico en el ómnibus lo bajan y si te hacés el loco te apalean”, relató uno de los trabajadores de la zona.

    Los comerciantes decididamente apoyaron la actitud de la policía. En este sentido uno de ellos acotó “yo no estoy a favor de la represión, ni que golpeen a nadie y entiendo que la gente necesite expresar su bronca, pero a mi me hacen perder parte de mi capital cada vez que no me dejan pasar porque soy distribuidor y llevo a la zona mis productos”. Algunos fueron más allá y dijeron cosas como “hay un virtual estado de anarquía con esta gente. Se ponen malos, de noche vos ves que están tomados y si le decís algo es para que te golpeen el auto. A un familiar mío le rompieron los faros y le abollaron el capot, solo porque quiso pasar a las 12 de la noche para volver a su casa en Comodoro”.

    Las denuncias sobre la actitud de los manifestantes arrecian en ese sentido. Un policía de la localidad nos escribió una larga nota, hace ya más de un mes y en ella relata cosas increíbles, que hoy las sustentan testigos presenciales de aquellos cortes que han venido realizando en Caleta Olivia distintos sectores sindicales y de desocupados, en algunos casos amparados por gremios del Estado. En un tramo de esa carta describe “…nos habíamos acercado para entregar una comunicación y un joven que parecía drogado me insultaba en voz baja desde atrás. Nosotros éramos dos (un compañero y yo) y ellos no menos de 40. Había olor a bebida blanca y en un momento pensé que nos iba a fajar. Esta gente es peligrosa y esconden palos y no se si no hay armas blancas escondidas entre sus ropas (…) tenemos denuncias en la comisaría pero nadie quiere mover un dedo, parece que esperan otro caso Sayago (…) hay algunas personas que cortan las rutas pero que demuestran tener necesidad y no son agresivos, pero hay algunos jóvenes que son dirigidos por conocidos dirigentes con prontuarios que están para cualquier cosa…”

    Una mujer relató que en una oportunidad viajaba en una kombis de Caleta a Comodoro y fueron demorados más de 3 horas. Dos personas maltrataron a todo el pasaje, les exigieron el documento para identificar a cada uno y hasta le pidieron que les dijera qué llevaba en la cartera “es como una Gestapo, como una milicia urbana, es algo que el gobierno y las autoridades policiales no pueden seguir permitiendo. Todo esto pasa porque hay jueces blandos, miedosos y por eso pagamos todos los ciudadanos honestos”, dijo la damnificada.

    Un comerciante del rubro de la construcción de Caleta Olivia dijo textualmente “Estoy podrido de estos tipos. Parece que se ponen de acuerdo para hacernos la vida imposible. Yo tengo 5 empleados y dependo de comprar y vender, además de Caleta, en Las Heras, Truncado y Cañadón (Seco). Cuando queremos salir para Comodoro nos tenemos que volver y así todas las semanas. Estos tipos cuando hablás así enseguida te ponen el mote “de derecha” y ¿Sabés qué?, si poder transitar y trabajar para no tener que despedir a mis empleados es ser de derecha ¡Soy de derecha!, pero el estado provincial y municipal tiene la obligación de hacer algo y eso no es darles más subsidios porque se van estos y vienen otros, hay que sacarlos a patadas…”.

    Un médico que atiende en Caleta Olivia y es oriundo de Comodoro Rivadavia relató su experiencia de esta manera: “volvía de mi consultorio y eran como las 11 de la noche, no se si en ese momento eran municipales, desocupados o petroleros, porque se turnan para cortar la ruta 3 y a veces están todos mezclados. Había tipos de ATE con las pecheras del CTA y a pesar de que les dije que tenía urgencia en llegar porque al otro día temprano tenía que operar no me dejaron pasar. Son unos delincuentes y lo peor es que la policía no hace nada”.

    Debemos apuntar que más allá de los testimonios levantados por El Santo en Caleta Olivia, nuestro portal ha recibido una serie de posteos donde se percibe el cansancio de la gente y pareciera que los manifestantes han logrado un efecto exactamente contrario al buscado, porque la sociedad que debiera acompañar sus protestas para potenciarlas, le termina pidiendo a las autoridades que los desalojen y todos sabemos que un desalojo de este tipo, raramente no lleva incluida la fuerza y cuando la fuerza es utilizada nadie, ni la policía ni los manifestantes, puede asegurar cómo terminará. (Agencia OPI Santa Cruz)

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