Publicado el: 16, Jul, 2009

El PJ quebrado en Santa Cruz. Renunció el tesorero de Kirchner


La renuncia de Raul Copetti - Foto: OPI Santa Cruz
16/07 – 14:00 – Mediante un texto de renuncia que se parece a un manifiesto político o a una solicitada pública, el Sr Raúl Copetti, representante del Ejecutivo provincial en el Banco Santa Cruz, presentó su renuncia al cargo ante el Gobernador Peralta. Sin embargo la lectura que se debe hacer de este hecho va más allá de la simple composición de una nota periodística informando sobre la renuncia de un funcionario.

Ayer a primera hora de la tarde, el representante del Ejecutivo provincial en el Directorio del Banco Santa Cruz S.A hizo efectiva su renuncia ante el gobernador, luego que tras la fallida sesión de la Cámara de diputados para aprobar el endeudamiento solicitado por el gobierno de la provincia, la entidad crediticia emitiera un comunicado anunciando que el Banco no era parte de la formación de ningún Fideicomiso, como había trascendido públicamente una semana atrás.

Sin embargo, el tenor de la renuncia, la metodología utilizada por el renunciante y el contexto político en el que se desarrolló, le dan una dimensión distinta a lo que pretende ser y todo ello abonado por los medios provinciales que haciendo abstracción del verdadero compromiso periodístico, se han limitado a transcribir el cuerpo de la misma, sin proveer al lector de los elementos necesarios para entender la gravedad que lleva implícita, porque pone en evidencia una fractura entre el oficialismo nacional y provincial, que puede afectar la gobernabilidad.

Analicemos

La nota dice: “Me dirijo a Ud (al Gobernador) a los efectos de elevarle por intermedio de la presente, mi Renuncia indeclinable como Vocal en representación de la provincia de Santa Cruz en el Directorio del Banco Santa Cruz S.A”.

Luego continúa “Motiva esta decisión el hecho de no compartir las políticas que usted imparte en distintas áreas de su Gobierno, como las desarrolladas en economía, salud pública, educación, entre otras. Además el 28 de junio la ciudadanía de Santa Cruz expuso su descontento, y Ud. aún no asumió los errores de su conducción y se ha empeñado en dividir a la militancia con declaraciones poco felices, lejos está de asimilarse del único conductor que tiene el sector que representa el compañero Néstor Carlos Kirchner”, concluye.

En primer lugar, de las averiguaciones llevadas a cabo por esta Agencia se pudo saber que en realidad Copetti actuó en prevención, ya que tenía conocimiento que el propio Peralta se había comunicado con la gerencia del banco pidiéndole la cabeza. “Antes que lo echaran Raúl les ganó de mano, hizo la renuncia, pero no solo eso, sino que se encargó de repartirla en todos los medios de la ciudad”, nos dijo una fuente muy bien informada de la entidad bancaria.

La situación habría desatado el enojo del Directorio del banco, por cuanto la decisión de adelantar la renuncia a los medios, fue una medida inconsulta de Copetti que tenía de antemano la información de que ese texto de renuncia no iba a ser avalado por los Ejecutivos de la entidad.

“Los diputados no fueron a la Cámara porque ya conocían la decisión del Banco que vino de la línea Lupo (Kirchner)-Esquenazi – dijo una fuente de la Legislatura – y ahí fue donde se pudrió todo porque Peralta en caliente dijo que si Copetti no se iba lo mandaba a sacar con los muchachos”, agregaron sin que esto haya sido confirmado por ninguno de los actores.

La verdad oculta

El texto de la renuncia es atípico para este tipo de formalismo y es por ello que desde el banco nos advirtieron que Copetti se apuró a hacer pública la misma, sabiendo que no tendría respaldo institucional “para ese tipo de manifestación”, pues en el análisis de los entendidos sobre política provincial la misma constituye un manifiesto partidario que desnuda la descarnada batalla interna que libra el PJ/FPVS en la provincia, con hilos atados a la mano de Néstor Kirchner en Buenos Aires.

Haber hecho hincapié en desacuerdos con la política en “economía, salud pública y educación”, transformó a la renuncia en un instrumento político producto de una necesidad imperiosa de marcar la cancha, utilizando para ello la institucionalidad que le daba a Copetti sus últimas horas en el cargo, sabiendo que de otra manera quizás sus palabras no tendrían mayor trascendencia.

Raúl Copetti, controvertido integrante del partido oficialista, habría recibido con muy poco agrado la llegada a la presidencia del partido de Daniel Peralta y la intromisión del padre de éste en asuntos de institucionalidad partidaria. Dentro de ese marco de enfrentamiento, nos confió un viejo militante del PJ ahora desvinculado del FPVS, por entender que no representa las ideas peronistas, es que ni bien asumió la conducción del Partido, Peralta le había pedido la “rendición de gastos” a Copetti, cosa que nunca nadie logró obtener de su parte como apoderado financiero o tesorero, primero del PJ y luego del Frente para la Victoria.

“Peralta se creyó que Raúl (Copetti) le iba a abrir las cuentas… – dijo nuestra fuente haciendo y prolongado silencio – eso no va a pasar nunca porque Raúl maneja los números por orden directa de “El Ruso” (Kirchner) y éste (Peralta) soñaba despierto. Eso encendió la mecha”.

La vinculación de Copetti con Néstor Kirchner se remonta a los años en los cuales el tesoro del PJ (léase Caja) comenzó a ser celosamente custodiado en la provincia por el hoy ex presidente y el renunciante tenía la llave y firmaba los cheques.

“Copetti siempre fue el tesorero de Kirchner, es díscolo y siempre hizo cosas como estas”, nos indicaban, recordando que cuando ocupó el cargo de Subsecretario de Información Pública de Santa Cruz quiso remover a Lerena, Director de LU14 y una orden de Kirchner, además de impedir que se cumpla la orden, produjo su salida del cargo tres días después de asumir.

“Al otro día sacó una solicitada pegándole a Rudy Ulloa, diciéndole que todo había sido obra del rengo y culpándolo de monopolizar los medios en la ciudad”, nos acotaron en tren de recordar.

También nos recordaban que aproximadamente hace 15 años Copetti y Juan Carlos Villafañe se enojaron con los compañeros del PJ y fundaron la COP, Corriente de Opinión Peronista, que prosperó hasta que Kirchner levantó el teléfono y le puso fin a la aventura.

Hoy a Copetti y a su familia le asignan la propiedad de algunos emprendimientos comerciales como el Hotel I`Mago de El Calafate y se sostiene, desde adentro del oficialismo, que la posición adoptada públicamente ayer, en concordancia con la demostrada por Francisco “Batata” Mansilla, amigo de Kirchner, hace unos días atrás y varios integrantes provinciales del FPVS que se han manifestado en diversos medios, demuestran que se ha roto significativamente la armonía peronista en Santa Cruz y que todo gira ahora, en torno a una interna que amenaza con traer consecuencias graves a la ciudadanía que depende de las decisiones políticas para sobrellevar la vida diaria en la provincia. (Agencia OPI Santa Cruz)

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