¡Pánico…!

    27
    25
    Compartir

    Néstor Kirchner y Cristina Fernández
    27/07 – 09:00 – ¿Quién hubiese imaginado que el parto tan anunciado por una lúcida dirigente de la oposición iba a precipitarse de la manera en que lo hizo? (Por: Arq. Luis Herrero para OPI Santa Cruz)

    Por más que los informes de actualidad que recibimos a diario no reflejen la verdadera situación del país, —por razones obvias que no vienen al caso detallar—, nuestra infalible y natural intuición —la que percibe la verdad en dos segundos— se encarga de mostrarnos la otra cara, la otra realidad angustiante que los medios y los informes no reflejan: la de la íntima preocupación que anidaría en el seno del poder ante la evidencia del fin, quizá enancado en posibles judiciables consecuencias.

    Esta breve introducción explicaría, muy sucintamente, la confusión reinante en el Gobierno. Es que nadie imaginó —ni siquiera la propia oposición— que los acontecimientos se podrían precipitar de la manera tan brutal como lo hicieron, arrastrando consigo a un poder casi absoluto, otrora invencible, y que parecía eternizarse.

    En un lapso de unos pocos meses implosionó como una burbuja de jabón tocada por el dedo de Dios, dejando al descubierto a un gobierno sin el margen suficiente para acomodar las desmesuras llevadas a cabo durante los últimos tiempos y pensadas a 10 años vista (el Sr. Jaime sería un ejemplo paradigmático de la soberbia impunidad con que se manejaban los recursos del estado) más aún sabiendo —como siempre sucede con los gobiernos que se van— que podrían caer bajo la órbita inquisidora de la Justicia.

    Esta situación sería la causa primera —la protocausa—que los obliga a la imperiosa necesidad de recuperar tiempo, al costo que sea.

    Dentro de este contexto se explicarían:

    1.- La contradictoria invitación al diálogo político.

    2.- La no menos contradictoria dilación de las soluciones inmediatas que el pueblo en su amplia mayoría (70%) reclama: INdEC, Consejo de la Magistratura, superpoderes, reforma política, entre otras.

    3.- Los reiterados y caprichosos “errores” del pasado inmediato, que llevaron a la derrota electoral del 28-J, que no encajan en absoluto con ninguna lógica política.

    Cuenta una anécdota que una grupo organizado con fines no lícitos, a raíz de una huelga por tiempo indeterminado que lleva adelante el sindicato bancario, decide llegar a las bóvedas del banco más importante de la ciudad para vaciar sus arcas.

    Ante la ausencia de empleados y público, el grupo, confiado en sus tiempos, se despreocupa de la seguridad y lleva a cabo sus acciones con desmesura, serenidad y confianza (Hay quienes argumentan, no sin razón, que mientras se turnaban en sus ilícitas tareas, descansaban contándose chistes y cebándose mate).

    Pero ¡Ay! justo en el momento menos oportuno el paro bancario se levanta y el personal decide concurrir masivamente a sus lugares de trabajo.

    Esta situación no prevista los desespera: se atropellan, se gritan, se insultan; corren, se culpan, buscan chivos expiatorios, se disfrazan. Quieren ganar tiempo: lanzan bombas de estruendo, bombas de humo en oficinas y pasillos.

    Entran en pánico absoluto. Se sienten atrapados.

    Es que en realidad quedaron encerrados en su propia jaula.(Luis Herrero/OPI Santa Cruz)

    25 Comentarios

    Dejar una respuesta