Publicado el: 11, Dic, 2009

Máximo Kirchner perdió con su candidato, la Presidencia del Concejo Deliberante de Río Gallegos


Maximo Kirchner el hijo mayor del matrimonio Presidencial - Foto: OPI Santa Cruz
11/12 – 11:30 – Un nuevo traspié tuvo en la capital de la provincia el hijo de Cristina y Néstor Kirchner quien apostó a la reelección como Presidente del Concejo Deliberante de la ciudad a la kirchnerista Adriana Reyes. OPI estuvo “en la cocina” previa y conoció detalles inéditos de una elección que Máximo y Rudy daban por ganada; sin embargo, con el voto de dos Concejales del FPVS y uno de la UCR, perdieron. Hoy la presidencia es de Pablo Grasso, del mismo partido, pero de una línea interna enfrentada al tándem Maximo-Rudy.

Ayer a la mañana se llevó a cabo en el Concejo Deliberante de la ciudad de Río Gallegos la elección de un nuevo Presidente del Cuerpo, cargo que hasta el momento ocupaba la Sra Adriana Reyes (FPVS) una militante muy ligada a Néstor Kirchner que ocupó su banca en el 2007 y quien estaba en los planes de Máximo Kirchner y Rudy Ulloa para que, en esta oportunidad, siguiera ocupando la titularidad del Cuerpo, dado que, como hemos adelantado en notas anteriores, la estrategia del hijo presidencial y de Ulloa ha sido reforzar la primera línea del HCD dado que es el relevo natural del Intendente (Héctor Roquel – UCR) a quien, dentro del PJ le auguran inestabilidad política en un 2010 muy complicado, especialmente, por la poca disponibilidad de fondos que tiene la provincia para distribuir en los municipios que no son afines al oficialismo.

En los días previos a la elección del nuevo presidente del HCD se comenzaron a cruzar llamados telefónicos desde distintas oficinas desde Puerto Madero hacia el celular de Máximo Kirchner y de Rudy Ulloa. El objetivo era claro y preciso: Adriana Reyes debía ser reelegida en el cargo de Presidente del Cuerpo legislativo, dado que es un puesto clave para hacerse del poder municipal si las condiciones (tal como lo conciben dentro del oficialismo) son favorables en el 2010 para los planes de Ulloa quien, en la reunión del 2 de septiembre de 2009 que OPI informara oportunamente, dejó perfectamente aclarado que iban a ir por la Municipalidad de Roquel, hecho éste que hacía indispensable la permanencia de Adriana Reyes como presidente del Concejo Deliberante.

El lunes 7 de diciembre los celulares de los Concejales riogalleguenses del PJ Mauricio Gómez Bull, Adriana Reyes, José Amador Hidalgo y Pablo Grasso no dejaron de sonar. Fuentes de esta Agencia indicaron que se escucharon desde “consejos” hasta verdaderos “aprietes” en los oídos de los ediles para que actuaran en común y reeligieran para el próximo periodo al frente del Cuerpo, a la saliente Adriana Reyes.

Sin embargo durante todos estos meses las cosas no estuvieron muy claras dentro del Concejo Deliberante y ayer detonó la bomba; dentro del FPVS hubo un verdadero “pase de factura” que terminó con la hegemonía kirchnerista en el poder legislativo, a pesar de los esfuerzos que hizo gente de Máximo y de Rudy para cumplir con los objetivos propuestos.

Pudimos determinar que los Concejales oficialistas Mauricio Gómez Bull, Adriana Reyes y José Amador Hidalgo, mantuvieron reuniones secretas con Rudy Ulloa y allí se habría discutido fuertemente los alcances de esta elección y la necesidad de permanencia de Reyes en la presidencia, con el fin de preparar el terreno para una posible asunción del Ejecutivo municipal, tal como hizo Kirchner en la última gestión del último peronista frente a la Municipalidad de Río Gallegos, cuando produjo el enroque entre el Intendente Héctor Aburto, que estaba altamente cuestionado por corrupción administrativa y lo obligó a renunciar para que en su lugar apareciera el entonces Presidente del HCD, Carlos Villafañe que luego terminó los dos años de gestión que le faltaron a Aburto y finalmente fue a elección general y perdió con Roquel, quien hoy va por su segundo mandato frente a la comuna.

Las fuentes indican que los llamados desde Buenos Aires se sucedían con pequeños intervalos, sin embargo de quien más sospechaban los operadores K era del edil Pablo Grasso, enfrentado con Reyes y quien en varias oportunidades ha criticado la forma de administrar los fondos que ha tenido la presidente del Cuerpo sin presentar las rendiciones de cuentas y disponer de la pauta publicitaria (entre otros gastos) en forma arbitraria y personalísima.

Uno de esos llamados a Grasso habría partido del celular del Jefe de Gabinete de Ministros de la provincia, Pablo González, quien le habría sugerido al Concejal “que apoyara” a la compañera Reyes, para darle continuidad a la gestión al frente del HCD.

Los cuestionamientos que hacía Grasso por teléfono a sus interlocutores le indicaban a los operadores K que la elección iba a estar dividida. Esto, obviamente hacía peligrar un triunfo seguro que hasta el momento Máximo descartaba en el Concejo Deliberante local.

Por entonces, el panorama del HCD compuesto por los Concejales del PJ nombrados anteriormente, se completaba con los radicales Lozano y Fadul y el de Encuentro Ciudadano José Luis Janezak que había adelantado que no participaría de la sesión.

Según logró saber OPI, durante la mañana del miércoles Pablo Grasso recibió la visita de algunos enviados por Máximo Kirchner; la idea era lograr que acompañe la decisión cocinada en Buenos Aires y dejara de hacerse el díscolo. Los enviados invocaron el nombre de Alicia Kirchner Alicia quiere que Adriana (Reyes) siga y que no se modifique la presidencia”, le dijeron al Concejal que era observado como un cuerpo extraño por los muchachos de La Cámpora.

Como Fort y Ale

Máximo Kirchner envió a sus muchachos a las oficinas de Pablo Grasso y llegaron acompañados de varios guardaespaldas, según pudo saber esta Agencia por obra y gracia de algunos empleados que permanecieron atentos a los sucesos. La sorpresa no fue menor cuando por arte de magia y en pocos minutos, tras la puerta del despacho del Concejal, se alineó una decena de “muchachos” que le hacían el aguante al edil y esperaban la salida de los enviados por Máximo.

Uno de los integrantes de la patota le dijo a OPI “eran siete u ocho, en minutos nosotros éramos nueve o diez, parecíamos los custodios de “Barrita” Fort y los boxeadores de Alé en la puerta del despacho de Pablito”, deslizó entre sonrisas el joven.

A pesar de las sonrisas nerviosas que se tiraban al aire, se vivieron momentos acalorados durante la reunión cuando uno de los enviados por Máximo, trato de traidor a Grasso. Sin embargo el Concejal fue terminante en su decisión de no apoyar la gestión de Reyes y dejó claramente establecido que no votaría por la continuidad de ella en el cargo.

Nuestros infidentes indicaron que Grasso llamó en varias oportunidades desde su oficina a referentes partidarios en Buenos Aires pero ninguno regresó la llamada. El Concejal quería saber cuánto había de cierto en los dichos de Máximo Kirchner y cuánto de apriete, pero del otro lado nadie le contestó.

Sin embargo, aún con el voto en contra de Pablo Grasso, la suerte de Reyes no estaba echada, pues jugaba fuertemente el papel que desempeñaría la oposición, en este caso los Concejales Fadul y Lozano de la UCR.

En las primeras horas del miércoles había entre los muchachos de Máximo Kirchner una sutil sospecha de que Grasso no estaba solo. En el bunker descontaban que Mauricio Gómez Bull lo acompañara, pues es hombre incondicional de la línea K, pero no estaban seguros de la decisión que iba a tomar el cuarto hombre: José Amardo Hidalgo; “nadie se animó a llamarlo al gordo”, deslizó a OPI un allegado al Partido el mismo miércoles previo a la sesión secreta del HCD.

Pablo Grasso nuevo Presidente y Adriana Reyes - Foto: OPI Santa CruzCuando empezó la sesión de ese día las fichas estaban tiradas. El oficialismo se dividió claramente con Adriana Reyes y el Concejal Gómez Bull que apoyaba su continuidad y en el otro rincón, ante la abstención del Radical Alberto Lozano y la deserción de Janezak, quedaron Grasso e Hidalgo del FPVS y Pablo Fadul de la UCR. Los tres volcaron el voto hacia el lado de Pablo Grasso y finalmente Adriana Reyes se quedó sin trono. Máximo y Rudy Ulloa masticaron la derrota y desde ayer el Concejo Deliberante de Río Gallegos lo tiene a Pablo Grasso como nuevo presidente.

Off de record el nuevo responsable de conducir la presidencia del Cuerpo por el próximo periodo, le habría confesado a colegas del medio quienes no se animan a publicar algunas infidencias políticas, que promoverá una auditoría interna en el HCD para deslindar responsabilidades debido al manejo arbitrario que hizo Adriana Reyes durante el tiempo que duró su mandato “es que Grasso tiene pretensiones de llegar a la Intendencia y no quiere quedar pegado con los desbarajustes que hizo Reyes”, expresaron las fuentes quienes consideraron que la ex presidenta del Cuerpo perdió mucho prestigio político durante los dos años de gestión en los que fue cuestionada tanto por la parte administrativa como por la cantidad de personal que hizo ingresar al HCD y los acuerdos que habría tejido a espaldas de sus pares.

Adriana pagó caro estos dos años donde manejó el Concejo como si fuera su oficina partidaria; no integró a nadie y pensó que iba a permanecer eternamente en el cargo porque tenía el respaldo de Kirchner, pero la realidad le demostró que no era como ella pensaba y Máximo creo que entendió claramente que en Río Gallegos ya no se puede joder como lo hacía su viejo hace unos años; hoy ni los propios te apoyan cuando hacés macanas porque la gente te está mirando y si tenés algún tipo de proyección política estas cosas te sepultan”, afirmó a nuestro corresponsal un asesor del bloque del PJ dentro del órgano legislativo “Ahora habrá que ver hasta dónde Grasso se anima realmente a exponer a la gente del Rudy y hasta qué punto solo está tratando de diferenciarse para la opinión pública”, concluyó.

Ahora el panorama político en el HCD de Río Gallegos cambia su relación de fuerza, pues la atomización del PJ puede traer algunos problemas tanto internos como legislativos. Lo cierto es que lo sucedido el día miércoles deja a la luz algo que se comenzó a perfilar hace mucho tiempo en Santa Cruz, que el kirchnerismo sigue perdiendo fuerza dentro de las instituciones y que los operadores provinciales como Máximo y Rudy están muy lejos de imitar el poder que en algún momento detentó el Néstor en su propia tierra.

Un hecho sintomático de lo que describimos en nuestra nota es que hoy El Periódico de Rudy Ulloa, contrariamente a lo que sucede cuando alguien “del palo” obtiene un triunfo en Santa Cruz, le dio un lugar ínfimo a la noticia del recambio parlamentario, en la portada del diario más regalado. Esta acción es consecuente con el relato que hacemos de los hechos y marca claramente la distancia que algunos componentes del FPVS están tomando de las prácticas K y sus principales operadores políticos, aún cuando uno de ellos sea el propio Máximo. (Agencia OPI Santa Cruz)

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