Corcovado: investigan por abuso policial al jefe del grupo de operaciones policiales

Corcovado: investigan por abuso policial al jefe del grupo de operaciones policiales

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El comisario y jefe del GEOP, Miguel Ramón Gómez - Foto: OPI Chubut
03/03 – 11:30 – El titular de la Agencia de Delitos Complejos de El Chubut formalizó la investigación en relación a cinco hechos que se le imputan al comisario a cargo del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP), Miguel Ramón Gómez. Buscan determinar su responsabilidad en el violento allanamiento que tuvo lugar en Corcovado, una localidad cordillerana de Chubut, en marzo de 2009, cuando la policía buscaba a un prófugo de la justicia.

(OPI) – El alto jefe policial de la provincia de Chubut Crio Miguel Ramón Gómez, Jefe del FEOP fue imputado por la Fiscalía de Esquel por los delitos de “abuso de autoridad en concurso ideal con vejaciones agravadas por haber sido cometidas mediante violencia física y amenazas en cinco hechos en concurso real” oportunidad de realizar un allanamiento en Corcovado (Chubut). En ese hecho perdió la vida un policía y uno de los hermanos del prófugo.

El fiscal Martín Zacchino informó en la audiencia de apertura de investigación, realizada en la mañana del lunes pasado, que analiza el archivo provisorio de las actuaciones relativas a otros hechos en los cuales aún no se cuenta con elementos de prueba suficientes para llevar a cabo la imputación.

Abuso policial

A pocos días de cumplirse un año de los hechos ocurridos en la localidad cordillerana de Corcovado, la Fiscalía investiga lo ocurrido cuando en la casa Nº 25 del barrio 54 viviendas, en circunstancias en que una comisión policial del Grupo Especial de Operaciones Policiales de la Policía de la Provincia del Chubut, integrada por aproximadamente ocho uniformados, actuando bajo las órdenes y por directivas impartidas por el comisario Gómez, ingresaron, cumpliendo la orden de la Juez Penal de Esquel, Anabel Rodríguez.

El fiscal indicó que “por existir la posibilidad de la presencia de un sujeto armado presuntamente atrincherado con posibilidad de existir una toma de rehenes (…) una vez dentro de la vivienda, procedieron a reducir a tres menores de edad, arrojándolos al piso y precintándole las manos para lograr su inmovilización, como así también al dueño de casa previo pegarle un ‘culatazo’ con un arma larga y precintarle las manos. Luego, y en forma abusiva, un integrante del Grupo policial, por el momento no identificado, tomó de los cabellos a uno de los ocupantes aplicándole luego una patada en el pecho”.

El fiscal agregó que “tras ello, procedieron innecesariamente a dañar un equipo de música y los cristales de las puertas del lado derecho de un rodado marca Renault 12 que se encontraba estacionado en el lugar, presuntamente mediante un disparo de arma de fuego con postas de goma, accionar que implicó una mortificación moral excesiva y abusiva”.

Violencia física

El segundo caso citado por el informe del fiscal se refiere al ocurrido el 27 de marzo, a las 19:30, cuando el GEOP ingresó a otra vivienda, ubicada en la zona oeste de Corcovado. “Una vez dentro, procedieron a reducir a tres menores de edad, arrojándolos al piso mediante empujones y puntapiés, impactando a uno de ellos en la boca provocándole una lesión en el labio, pateando a otro en la espalda pisándolo luego y tomando violentamente de los pelos a la niña para trasladarla hasta un sector donde se ubica una mesada, presuntamente la cocina, logrando con ello la inmovilización de los mismos”.

Luego dañaron una cama de dos plazas, la puerta de acceso a la vivienda, una radio portátil, como así también la tapa del baúl de un rodado marca Ford Falcon, mediante la utilización de una barreta o elemento similar, y a “pararse” arriba de una guitarra.
Posteriormente, y en momentos que llegaba a la casa otro menor, y con la finalidad de que éste no ingrese, lo redujeron en el exterior de la casa golpeándolo contra una pared, accionar conjunto que implicó una mortificación moral excesiva y abusiva”, se expresa en el informe.

Violencia contra menores de edad

La Fiscalía también investiga lo ocurrido en una casa ubicada al lado del puente del Arroyo Carbón, cuando el GEOP ingresó a la vivienda y redujo a un hombre que estaba realizando trabajos de gas y a una mujer que llegó momentos después.

Al primero lo arrojaron al piso, le pisaron una mano y la cabeza, le patearon el flanco derecho provocándole fractura de dos costillas, aplicándole una sustancia en los ojos, presumiblemente gas pimienta, lo que le provocó irritación conjuntival”, sostiene el informe de la Fiscalía.

Algo similar ocurrió con un segundo hombre presente en el lugar, en tanto la mujer fue tomada de los pelos y el cuello, siendo inmovilizada contra una pared.

Toda esta situación provocó que un niño de dos años de edad se asustara y se alejara de la casa sin permitírsele ni a su padre ni a la madre ir a buscarlo, accionar conjunto que implicó una mortificación moral excesiva y abusiva”, expresó el fiscal Martín Zacchino.

El 12 de marzo el Geop ingresó a una vivienda en el barrio denominado “Los Bustos”, por existir la posibilidad de la presencia de un sujeto armado presuntamente atrincherado con posibilidad de existir una toma de rehenes. Al hacerlo golpearon a la dueña de casa, “con dos golpes dados en la nuca, presumiblemente con las armas largas que portaban, provocándole excoriaciones y colocándola en el suelo boca abajo, sin ser precintada en sus manos”. Al llegar Héctor Jorge Bustos, “también fue reducido colocándole un arma en la cabeza, inmovilizado y requisado. Mientras esto ocurría provocaron daños innecesarios en pertenencias de los moradores, entre otros una bolsa de Klaukol y el asiento de una camioneta, accionar conjunto que implicó una mortificación moral excesiva y abusiva”.

Mortificación moral y excesiva

Asimismo se investiga otro ingreso a un casa del mismo barrio, a la que ingresaron 4 o 5 uniformados; “una vez dentro procedieron a reducir al dueño de casa, previo “apuntar” con las armas que portaban a su hija menor de cinco años de edad, haciéndolo mediante golpes, arrojándolo al suelo, pisándole el cuello y la espalda, pateándolo y precintándole las manos”.

Posteriormente se dirigieron a la casa de una mujer que estaba allí con su nieta de 8 años de edad y su hijo. “A este lugar también había ingresado personal policial con la misma modalidad, golpeando al hombre e inmovilizándolo con precintos, y a la niña la sacaron de una habitación semidesnuda. Provocaron un desorden innecesario y la rotura de la puerta de un quincho, accionar conjunto que implicó una mortificación moral excesiva y abusiva”, concluye el informe el fiscal. (Agencia OPI Chubut)

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