Publicado el: 23, Abr, 2010

El viejo truco del peaje


De vido Chavez
23/04 – 12:30 – Un diplomático argentino declaró que el Ministerio de Planificación cobraba un canon a las empresas que querían hacer negocios con Venezuela.. Crítica de la Argentina había revelado dos años atrás los manejos en torno al fideicomiso firmado entre los gobiernos de la Argentina y Venezuela.

“Les pedían el 15 o 20 por ciento de retorno. Eran del lado argentino, hablaban del Ministerio de Planificación, decían que les cobraban peaje”. Cinco años después de dejar su cargo como embajador en Venezuela, Eduardo Alberto Sadous reveló frente al juez Julián Ercolini las irregularidades en el funcionamiento del fideicomiso del fuel oil pactado entre la Argentina y el país que preside Hugo Chávez. El diplomático declaró como testigo en la causa por asociación ilícita que involucra a Néstor Kirchner, al ministro de Planificación, Julio De Vido, y al ex titular del Occovi, Claudio Uberti, entre otros funcionarios y empresarios del riñón presidencial. Durante su testimonio aseguró haber perdido su puesto en Caracas después de denunciar “corrupción” en el manejo del fondo fiduciario.

Entonces, a principios de 2005, Sadous firmó el octavo cable interno y secreto enviado a la Cancillería argentina alertando una vez más sobre el faltante de 82 millones de dólares de la cuenta que el Banco de Desarrollo venezolano (Bandes) tiene en Nueva York para custodiar el fideicomiso entre los dos países. Lo tituló “Grave situación” y pidió que el tema se resolviera en el ámbito de los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez en una reunión bilateral. Era el 26 de enero. Sadous voló a Punta del Este para sus vacaciones y pocos días después supo que aquella decisión generó “una conmoción en el Gobierno”, según le comentó otro funcionario de la embajada al tanto del caso, Alberto Álvarez Tufillo, quien también declaró en este expediente. El diplomático le aseguró que Claudio Uberti, el hombre que trajo a Antonini Wilson en el vuelo de la valija y que era el operador principal en las relaciones de negocios con Venezuela, había mandado a decirle “que se deje de joder que esto lo manejamos nosotros”.

A los pocos días, Sadous leyó en Página/12 que la actual ministra de Defensa, Nilda Garré, sería la nueva embajadora en Caracas. Según su relato, llamó al entonces canciller Rafael Bielsa y a quien era su vice, Jorge Taiana, para reclamarles que se había enterado por el diario de su dimisión. En un ejemplo de honestidad brutal, Taiana respondió: “El canciller se enteró igual que vos por el diario, fue una decisión del más alto nivel”. Por si quedaba alguna duda, el abogado de Uberti, Diego Pirota, le preguntó a Sadous a qué atribuía su desplazamiento. “Lo atribuyo al cable, estoy absolutamente convencido”, respondió.

Antes del escándalo, el embajador había explicado a sus superiores la maniobra financiera que se había realizado con el dinero faltante: “Los 80 millones salieron del fideicomiso en NY, volvieron a Venezuela, se vendieron en el mercado negro del dólar, se recompraron en el oficial y alguien se quedó con los trece millones de dólares de diferencia”. Como respuesta a los insistentes pedidos a los diplomáticos bolivarianos para que reviertan la situación, el general Freddy Balzan, embajador venezolano en Buenos Aires, le dijo al entonces ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa: “Como no tenemos experiencia en fideicomisos, retiramos todo ese dinero sin saber que podíamos hacerlo”.

Cada una de las palabras de la declaración de Sadous, realizada el 20 de abril pasado pero que trascendieron recién ayer, confirmaron sospechas que ya habían sido reveladas por este diario en su edición del 9 de marzo de 2008 y que indicaban el escándalo por el manejo del fideicomiso y el rol de De Vido y Uberti. La situación judicial de ambos quedó comprometida después de esta declaración. En la causa constan también los ocho cables secretos enviados desde Caracas a Buenos Aires. En su declaración frente al juez y al fiscal Gerardo Pollicita, Sadous especificó que “hubo empresarios del sector de maquinaria agrícola que no fueron beneficiados por no haber pagado lo acordado en calidad de retornos”. Cuando le pidieron nombres, recordó el caso de Eduardo Kavana, dueño de ascensores Servas, una empresa que se benefició con el fideicomiso en el rubro de los elevadores pero que quedó fuera de juego en situaciones dudosas cuando intentó vender vaquillonas.

Este fondo fiduciario se creó en 2004 y funciona con el dinero que la Argentina le paga a Venezuela por la compra de petróleo a PDVSA. En cada operación Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) deposita el dinero en la cuenta del Bandes en NY. Con esa plata, PDVSA compra productos a empresas argentinas que entran al convenio por decisión única de Planificación. Se vendieron desde ascensores hasta maquinaria agrícola. Tradicionalmente estos acuerdos son manejados por Cancillería pero en este caso, declaró Sadous, “era Uberti o el ministro de Planificación quienes llevaban todos los temas relacionados con el fideicomiso”.

Las vaquillonas y el testaferro.

La causa por asociación ilícita que tramita en el juzgado de Julián Ercolini está constituida por una cantidad muy variada de hechos protagonizados por Néstor Kirchner y su entorno más íntimo. Por un lado, las irregularidades en el fideicomiso del fuel oil, que tiene varias puntas oportunamente consignadas en artículos de Jorge Lanata en Crítica de la Argentina. Una era la que investigaba la desaparición de 82 millones de dólares en la cuenta del fondo. Otra, sobre el supuesto cobro de coimas a las empresas para entrar al convenio. Y una tercera por los contratos de ascensores Servas. En su declaración, Sadous sumó un escándalo nuevo vinculado con esta empresa. Su titular, Eduardo Kavana, le relató al embajador que había quedado fuera de un negocio de venta de mil vaquillonas porque el subsecretario de Agricultura, Javier de Urquiza, “lo había presionado para que se abriera de la operación porque que este pondría un testaferro para su grupo”. (Critica de Argentina/OPI Santa Cruz)

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Mostrando 4 Comentarios
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  1. Lilita dice:

    Q razón que tenía Carrió. Denunció esto ante la justicia el 11 de noviembre de 2008. No le dieron bola, hasta ahora. Tranquilos,esperemos que estos van PRESOS!!

    El 6 de abril de 2004, se firmó en Caracas el “Convenio Integral de Cooperación entre la República Argentina y la República Bolivariana de Venezuela” por el que se dispuso crear un fideicomiso con el dinero que Argentina pagara por la importación de combustible que se usa para producir electricidad. Esos recursos deberían ser utilizados para la compra de bienes industriales argentinos, según la previsión original, “petroenergéticos” y “agrícolas”.
    El fideicomiso opera con el dinero que Argentina le paga a Venezuela por la compra de petróleo; por cada venta Camesa (compañía administradora del mercado mayorista eléctrico) deposita el pago en una cuenta que el Bandes (Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela) tiene en Nueva York. La entidad del fideicomisario es PDVSA, y por ese fideicomiso circulan unos trescientos millones de dólares. Con ese dinero el Estado venezolano compra productos argentinos en un trámite que no debería durar más de cuarenta y cinco días pero que demanda hoy unos siete meses por cada contrato. Por reglamento, el fideicomiso adelanta un 30% del pago a la empresa proveedora que, así, prepara su primer envío. Es lo que se llama un negocio seguro. Tan seguro y pretendido que en esos siete meses el vicecónsul real Uberti se hace unas horas para conversar con cada empresa y, cuando se lo solicitan, “agiliza” el trámite con el visto bueno de su par venezolano, Franklin Méndez, director del Bandes. Del fideicomiso, como se informó en estas páginas en su momento, desaparecieron 91,3 millones de dólares que, luego de conocido el hecho, volvieron a aparecer. Pero más allá de los faltantes (¿quien no ha tenido alguna vez, en su cuenta corriente, un faltante de varios millones?) lo escandaloso del fideicomiso con Venezuela tiene que ver con dos contrataciones: la de ascensores Servas y la de Faraday, una empresa sin actividad económica y con cinco empleados que se presentó para solucionar los problemas energéticos de la región.”

  2. JUAN DE ACA dice:

    Y ESTE DON JULIO QUIERE SER EL CANDIDATO K PARA GOBERNAR SANTA CREZ? AL MENOS QUE LO PUEDA HACER DESDE LA CARCEL, ESTE TIPO ES COMO SIEMPRE DIJO LA CARRIO ES EL PRINCIPAL RECAUDADOR DE NESTOR K

  3. cagadas!!! dice:

    QUE PEDACITOS DE H. DE P.!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Y PENSAR QUE UNO LES PIDIO LABURO POR AÑOS Y TE DABAN VUELTAS Y TE DECIAN QUE NO HABIA PRESUPUESTO Y QUE ES MUY DIFICIL, CLARO SE CHOREAN TODO ESTOS PERSONAJES.
    OJALA QUE DENTRO DE UNOS AÑOS ESTEN EN LA CARCEL JUNTOS Y CELDAS COMUNES CON VIOLADORES!!!!!!!!!!! ASI ESTOS LOS COGEN. SABEN QUIENES SON???: JULITO, JAIMITO, EL GANZO, ÑOÑO, “ELLA” LA DOCTORA, AHHH POR QUE NO LO ESPIAN A QUIQUE (EL DE TURISMO) , A LOPEZ, AHHH AL ARQUITECTO KIRCHNER, A DEL SEDRONAR, AL ODONTOLOGO, Y ASI TE PUEDO LLENAR UNA PAGINA ENTERA DE NOMBRES, OTROS SON LOS 4 SECRETARIOS QUE YA ESTAN PROCESADOS, ESTOS TAMBIEN SON DE TERROR, Y A LOS QUE DEJARON AQUI EN GALLEGOS HACIENDO NEGOCIADOS, EN EL CALAFATE, ETC. BUENO, ESPERO QUE DIOS HAGA JUSTICIA DIVINA.
    SALUDOS A TODOS LOS LECTORES DE OPI Y A LOS QUE LA HACEN.

  4. Juan del Sur dice:

    Para comentarios 1 y 2. Por ese motivo no quieren perder el poder. Seguir teniendo fueros para que la justicia no avance sobre ellos. Siempre hay alguno que cae. En este gobierno le ha tocado a Jaime, en el de Menen a Maria Julia; pero los grandes no caen porque la justicia hace la vista gorda. Esperemos que en el 2011 pierdan y despues veremos a los jueces, con el gobierno de otro signo, como les van a encontrar anormalidades. Hay que tener paciencia y saber colocar el voto en el cuarto oscuro.-

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