EL Consejo de la Magistratura rechazó una denuncia de Aníbal Fernández contra...

EL Consejo de la Magistratura rechazó una denuncia de Aníbal Fernández contra el Juez Caamaño

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La Gendarmería custodiaba la casa que fuera de los Kirchner en el año 2007 – Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
24/06 – 14:30 – El Juez Federal de Río Gallegos Gerardo Caamaño, hace 3 años, recibió el ataque frontal del Ministro superpoderoso, por su actuación durante el conflicto de 2007 en Santa Cruz. Aníbal Fernández cercó al Magistrado y lo denunció por no haber ordenado reprimir a los manifestantes frente a la casa de Néstor Kirchner, donde por aquel entonces, se simbolizaban las principales protestas populares en Río Gallegos. Ahora el Consejo de la Magistratura acaba de desestimar aquella denuncia.Vea la galería de imágenes

El Ministro Aníbal Fernández, el más fiel alter ego del matrimonio K, una vez más es desmentido por la realidad que él se empecina en manipular en favor de sus jefes políticos y de su permanencia en el cargo de ministro todopoderoso. Con este propósito todo vale para el funcionario encargado de propalar declaraciones temerarias y repartir acusaciones infundadas con la soltura y la arrogancia de quien se sabe impune. Después de todo –está convencido Aníbal- el paso del tiempo y la política con su dinámica endiablada, todo lo arroja al cesto del olvido.

El Consejo de la Magistratura acaba de desestimar la denuncia presentada por el entonces Ministro del Interior en contra del Juez Federal Dr Gerardo Caamaño aduciendo que la noche del 07 de Mayo de 2007 el magistrado no había acudido al pedido de instrucciones requerido por la Gendarmería para actuar en una manifestación frente a la casa particular de los Kirchner en Río Gallegos que tuvo como resultado varios efectivos de gendarmería heridos por la acción de los manifestantes.

La información que aporta Aníbal Fernández al Consejo de la Magistratura se basa en un fax del entonces Jefe de Policía de Santa Cruz, Wilfredo Roque, mediante la cual lo pone en conocimiento lo acontecido aquella noche.

En el referido fax, Roque le cuenta que esa noche él se encontraba junto al comandante de Gendarmería Roberto Caserotto y fue testigo de un pedido telefónico de éste oficial al Juez Federal Gerardo Daniel Caamaño, que se apersone al lugar y que este se negó a hacerlo y en cambio le pidió a Caserotto que se haga presente en el Club Británico adonde el juez se encontraba y el gendarme le respondió que no podía hacerlo “por estar presente en el lugar del hecho comprometido con la evolución del evento

De allí en más no pudo contarse con directivas del juzgado federal y el operativo derivó en los incidentes ocasionados por los manifestantes con agresiones hacia el personal de gendarmería nacional y policial…” afirma Wilfredo Alejandro Roque, aunque ningún gendarme o policía fue asistido en el hospital local, y sí en cambio se constató que el dirigente Ernesto “Chino” Velazquez (Adosac) sufrió heridas en su cabeza producto de un golpe con la culata de un fusil antigases.

Demasiado inconsistente la denuncia contra el Juez Caamaño para iniciarle un Jury de enjuiciamiento como pretendían Aníbal Fernández y sus jefes políticos, quienes nunca le perdonaron al magistrado que se haya negado a desalojar la carpa docente frente a casa de gobierno. Esta desobediencia ya le había costado, por entonces, el traslado al comandante de Gendarmería Jorge Ayala, destinado a una guarnición del norte del país, y su reemplazo por Roberto Caserotto

Probablemente no gustaron del juez ni sus incursiones a las rutas para conciliar con gendarmes y manifestantes; ni su negativa a avalar un procedimiento viciado del COMFER que pretendía decomisar equipos de FM News, una radio díscola para el gobierno en tiempos de conflicto.

Los fundamentos de la resolución 180 del 20 de mayo de 2010 tras el análisis del expediente 135/2007, “FERNANDEZ, ANIBAL (MIN. DEL INT.) – PONE EN CONOCIMIENTO ACTUACIÓN DEL Dr. CAAMAÑO (JUEZ FED.)”, a la cual tuvo acceso OPI reconocen:

Que durante la manifestación actuaron dos fuerzas de seguridad, la policía provincial y la gendarmería nacional, y que por lo tanto hace suponer que “existió coordinación previa entre los magistrados”. “El mencionado Juez –por Lozada- era el que me había instruído al respecto…” aseguró Caserotto

Por lo tanto el Consejo de la Magistratura entiende “Que es dable observar que no existe motivo alguno de reproche hacia el obrar del magistrado quien no pudo prever –meno aún evitar- ni los incidentes ni las agresiones verificadas hacia el personal de Gendarmería y policial; siendo tales sucesos remarcados por el denunciante de autos

Más contundente aún es el art 6° de la Resolución del Cuerpo con mayoría kirchnerista cuando reza:

Que en la misma declaración –el Señor Caserotto- nada dice respecto de la supuesta comunicación telefónica entre el deponente y el Dr. Caamaño; por lo que la afirmación del denunciante no tiene sustento probatorio y ha sido negada en forma categórica por el magistrado”.

Y finalmente admite “Que la presencia –fuera del horario judicial- del Dr. Caamaño en el Club Británico de la ciudad de Río Gallegos, del cual el magistrado sería miembro de comisión directiva, tal circunstancia tampoco obstruye la labor jurisdiccional. Es de remarcar que tal hecho forma parte de los actos de la vida privada del funcionario y que se encuentran exentas del juzgamiento de cualquier potestad”. Vale recordar que Roque y Aníbal Fernández acusaban al Juez Caamaño de encontrarse en ese momento “bajo efectos de bebidas alcohólicas”.

Aníbal Fernández podrá decir que él solo se remitió a informar al Consejo de la Magistratura lo que el Jefe de Policía Wilfredo Roque le reportó. Éste a su vez dirá que Caserotto habló delante de él con el Juez Caamaño porque él lo escuchó y por lo tanto el gendarme no contó toda la verdad en el expediente, o peor, fingió una comunicación con el magistrado delante suyo para dejarlo conforme.

Cada uno tendrá una excusa para decir que ellos no fueron.

Aníbal Fernández sabe que en la lógica del discurso oficial una declaración pública es una bocanada compulsiva que solo sirve para meter ruido en el momento y que después, rápidamente, la gente olvida, porque básicamente la mayoría de la gente no cree en los discursos de los funcionarios, sobre todo los propios funcionarios.

Unos días antes del episodio frente a la casa de los Kirchner, Aníbal Fernández no había dudado en sentenciar ante los micrófonos de Magdalena Ruiz Guiñazú que Walter Mansilla Alarcón, quien había volcado un camión frente a la casa deshabitada de los K en Gallegos “había intentado matar al presidente” por mas que todo indicaba ya a esa altura, que se trataba de un enfermo mental que no era dueño de sus actos tal como lo determinaron las pericias psiquiátricas realizadas a las pocas horas; “psicosis paranoide con delirio“, publicábamos en OPI que por entonces habíamos tenido exclusivo acceso al diagnóstico médico.

Una semana después de aquel incidente Aníbal Fernández suscribió los dichos de Varizat asegurando que Miguel Aranda, quien había sido herido en un pie con una bala de goma lanzada por la policía durante una protesta de municipales, “se había auto infringido la herida con una barreta”

“Responsabilizo a todos aquellos políticos que creyeron que de esta manera podían hacer oposición al Presidente”, acusaba indiscriminadamente el funcionario nacional en los tiempos de huelga docente en Santa Cruz.

Aníbal Fernández suele hablar de más y también callarse demasiado. Por eso cuando Varizat atropelló con su 4X4 a 23 manifestantes, solo guardó silencio. Igual que ante los atentados, amenazas y secuestros producidos en Santa Cruz durante el 2007.

Aníbal el certero, primero dispara y después pregunta quien vive. Después de todo, los daños que producen sus bravuconadas corren por cuenta de terceros; en este caso la sociedad de Santa Cruz que padeció un conflicto que tres años después, cada vez hay mas evidencias que fue fogoneado por el propio gobierno. El juez Gerardo Caamaño desde hace mas de un año se encuentra en uso de licencia por tratamiento médico. (Agencia OPI Santa Cruz)

3 Comentarios

  1. y asi serán recordados (si alguien se acuerda de tan pedorro nombre): como chorros, hipócritas y violentos. Que el señor juez se quede tranquilo y disfrute este poquito de justicia porque él mejor que todos sabe que la que vale es la JUSTICIA DIVINA.

  2. Realmente, este personaje sólo provoca repulsión. Debe ser el mejor pago del gabinete, no solamente por ser el Jefe del mismo, sino porque además sale a la palestra por cualquier tema que roce de cerca al matrimonio “K”. Una obsecuencia que da asco, pero que este señor pareciera no importarle para defender lo indefendible. Resta tener paciencia hasta el 2011, y que la gente, en especial la del conurbano bonaerense, piense su voto antes de cerrar el sobre.-

  3. Y pensar que después Wilfredo Roque fue denunciado por trata de personas…
    que mafia por dios..

    En la Villa 31 era descubierta una red de prostitución que reclutaba mujeres y las enviaba a Santa Cruz para ser esclavizadas.
    El jefe de la banda era Alejandro Guerrero, que operaba junto a la mano derecha de Roque, Oscar Mazzochi.
    Ya en el ’98, Roque había sido mencionado en una causa por esclavitud y facilitación de la prostitución. El gobernador Daniel Peralta exigió “llegar hasta el hueso de la banda” y pidió la exoneración.
    Todo quedó en la nada y ahora podemos ver a Wilfredo Roque como un padre ejemplar de la escuela I.P.E.I.

    Somos una sociedad parecida al avestruz… no queremos ver y cuando lo vemos… hacemos como que no lo vemos…
    Que pasó con la causa? nada…

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