El salón de los PESOS perdidos

El salón de los PESOS perdidos

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El Senado de la Nación y el Congreso en general no resiste ningún tipo de investigación sobre la corrupción institucionalizada que hay para cambiar los votos a último momento. Ya nadie (o muy pocos) creen la famosa frase del “apriete” que disparan los senadores sorprendidos con la mano en la masa, buscando parapetarse detrás de una burda disculpa y echándole el fardo al oficialismo que de santo no tiene nada, pero del cual se debe esperar cualquier tipo de argucias para volcar la balanza a su favor, y sabemos de lo que son capaz.
Pero a nadie aprietan (tomando literalmente este concepto como sinónimo de amenaza), en todo caso los “convencen” con importante sumas que ponen en el bolsillo del caballero o la cartera de la dama, o les aseguran un futuro sin sobresaltos judiciales como en el caso de Carlos Menem.
“La Banelco” de De la Rúa le puso nombre a la coima y al soborno en efectivo en el Senado, pero en realidad es una práctica habitual que se consagró a partir de la vuelta de la democracia, se continuó durante Menem, fue transversal a todas las épocas y llegó aceitadísima al 2010 donde gran parte de los legisladores juegan con la oferta y la demanda y saben que en su voto tienen una valiosa mercadería de cambio.
Es hora de que se rebautice el recinto del Congreso y se lo llame el salón de los PESOS perdidos, pues los pasos hacia la justicia, la equidad, la moral y la representatividad de los habitantes de la nación hace rato que se perdieron en el Senado y todo tiene olor a componendas, transas, intercambios, negocios turbios y politiquería barata.

1 Comentario

  1. Cuanta plata le dieron a la esposa del Gobernador por no asistir al Congreso para tratar la preservacion de Glaciares. Donde estaba la Sra. Blanca Blanco de Peralta??? que falto a una importante cita para cuidar los Glaciares. Sera que tal vez fue sobornada, adornada o apretada. Quizas ahora se la llame Blanca Blanco de Barrick Gold ¡¡¡¡

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