Nada cambió en Chubut. Solo quince votos de diferencia y un poder atomizado

    13
    6
    Compartir


    30/05 – 10:30 – Desde las elecciones del 20 de marzo a las complementarias del último domingo, nada cambió en Chubut, políticamente hablando. El escaso margen por el cual el PJ disidente que encarna Das Neves se impuso en la primera elección, se vio reflejado en la segunda vuelta realizada ayer sobre 10 mesas en tres localidades. ¿Quién ganó y quién perdió a final de la pelea?, el Peronismo chubutense en su conjunto. (Por: Giuliano Ventura para OPI Chubut)

    (OPI Chubut) – Luego de idas y vueltas, elecciones, denuncias y contradenuncias, apelaciones, impugnaciones y declaraciones altisonantes de ambas fracciones de un mismo partido, el domingo se llevó a cabo la complementaria que dejó a los contendientes con el mismo sabor amargo que el 20 de marzo. A Das Neves haber ganado por algo más de 400 votos, perdiendo el poder en la Legislatura y al FPV no haber coronado la gobernación, a pesar del apoyo y la plata puesta por gobierno nacional, hecho que le impidió a Cristina anotar una nueva cucarda en el electorado nacional.

    A la incomprensible tardanza de cuatro horas para escrutar 1850 votos, le siguió un resultado magro, para ambas partes. Solo 15 votos de diferencia en las priemras cuatro mesas de Comodoro Rivadavia a favor del Gobernador electo Martín Buzzi y 384 en la general, remarcaron, desde un principio, la paridad en las preferencias.

    Por 460 a 445, la fórmula Martín Buzzi-César Gustavo Mac Karthy se impuso a la de Carlos Eliceche-Javier Touriñán y más allá de la modificación sustancial de Puerto Madryn, donde la Intendencia pasó a manos del dasnevismo, dejando al FPV sin ese valioso bastión político, el resto transcurrió con escasa o ninguna modificación.

    El planteo político que nade a partir de hoy es ¿Quién ganó en Chubut?, porque a la vista de todos y en función de lo sucedido desde que se largó la campaña política para el 20 de marzo, el Peronismo chubutense en su conjunto sufrió las consecuencias lógicas de una pelea descarnada, donde Das Neves creyó poder renacer como la alternativa a Néstor Kirchner y muerto éste, se quedó sin potencial enemigo y con una guerra declarada.

    De parte del kirchnerismo, se encontraron con el condimento emocional que aportó la viudez de la presidenta, pero no les alcanzó para conformar a un electorado que, como el chubutense, tiene raíces propias y mal les pese a muchos, se conjuga con el “modelo Chubut”, desplegado por el propio Das Neves, en estos años de gestión.

    El análisis político post-elecciones, arroja como conclusión que si ambas partes (dasnevismo y kirchnerismo) no se unen para gobernar Chubut, la estabilidad política será siempre pendular y finalmente se verá reflejado en la transferencia que se haga al pueblo. Es de esperar que en algún punto, el FPV y el PJ de Das Neves, se sienten a consensuar y poner un límite al enfrentamiento interno, para que funcionen los Poderes. Ya que si bien Martín Buzzi va a tener el gobierno de hecho, el FPV será mayoría en la Cámara de Diputados y sostendrá el poder político en las principales ciudades, entre ellas Comodoro Rivadavia.

    Para algunos, es la compensación exacta para lograr que la democracia funcione sin la extralimitación del poder único que suele tergiversar los objetivos y transformar a la política en una corporación. En esta línea de pensamiento hay quienes creen que es bueno lo que ocurrirá en Chubut y es una manera de ponerle freno a la arbitrariedad de los gobiernos que extralimitan su poder. Otros, en cambio, creen que esta división – más aún dentro del mismo partido – es estéril e inconducente y llevará al Peronismo a una acción interna de revancha permanente que trabará la acción política, por más voluntad que exista para llevar adelante proyectos de alto valor social. (Agencia OPI Chubut)

    6 Comentarios

    Dejar una respuesta