Hebe ya había sido denunciada por cheques sin fondos y Sergio había quebrado

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    31/05 – 11:00 – En 2010, Fundación Madres de Plaza de Mayo fue denunciada ante la Justicia por el rechazo de 147 cheques por un total de $1.668.270,39. En 2003, el Juzgado Nacional de 1ra. Instancia en lo Comercial Nº 1, decretó la quiebra de Sergio Mauro Schocklender. Ambos, Bonafini y Schocklender, habían sido denunciados por sobreprecios en la construcción de viviendas sociales

    (Urgente24). De pronto, algunos periodistas en general, políticos de la oposición y militantes del Frente para la Victoria parecen sorprendidos por las graves irregularidades que parecen haber ocurrido en la ejecución del programa Sueños Compartidos, de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

    Sin embargo, las sospechas y denuncias tanto contra Hebe de Bonafini como de Sergio Schoklender tienen, al menos, 7 años de antigüedsd. Pero era “políticamente incorrecto” cuestionar la tarea de la Fundación de Madres de Plaza de Mayo y sus protagonistas.
    Párrafo aparte resulta la situación por la que la 1ra. entrevista que concedió Schoklender para defender su situación fue en el diario Clarín, ‘la bestia negra’ del Frente para la Victoria.

    Luego, durante el lunes 30/05, él corrigió esa preferencia y habló por otros medios. Por ejemplo, por C5N, donde apareció aplomado y con un discurso estructurado, ante Eduardo Feinmann, quien lo entrevistó.

    Pero hay varios cabos sueltos. El diario Clarín aborda uno, hoy martes 31/05: durante la entrevista publicada el domingo 29/05, Schoklender dijo: “Mi mayor patrimonio son las patentes de desarrollo de investigación de nuevas tecnologías en electroingeniería, electromecánica” entre otros rubros (ante Feinmann se manifestó como un “inventor frustrado”).

    Con ese negocio aparente, el ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo justificó una calidad de vida importante (a Feinmann le dijo que si quería podía comprarse una Ferrari o un jet privado pero que esa no era la prioridad en la asignación de su dinero).

    Clarín afirma que buscó el nombre de Schoklender en los registros oficiales de patentes en la Argentina, USA y la Comunidad Europea “y no hay ni un sólo invento registrado con su identidad”.

    Peor aún: “Ahora mismo, por ejemplo, el registro del Banco Central muestra 20 cheques de la Fundación Madres de Plaza de Mayo y uno de la Asociación Rebeldía y Esperanza que fueron firmados por él pero rebotados por no tener respaldo . Suman $ 215.358,01.”

    Schoklender le había explicado a Feinmann que él no se quedaba con dinero de la Fundación Madres de Plaza de Mayo porque, en verdad, ni siquiera alcanza para completar las viviendas comprometidas ya que hay un desfasaje de costos por inflación, motivo de un pedido de ajuste de presupuestos que la Fundación hizo al Ministerio de Planificación.

    C5N

    Schoklender explicó que no es dueño de la empresa Meldorek, que construye viviendas de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, sino que trabaja para ellos.

    “Es una de las empresas para las que trabajo. Y no es a la que más le facturo. Trabajo para empresas de Brasil, de Estados Unidos, en consultorías, asesoramiento, royalties”, dijo él.

    Meldorek es dueña de un avión que fue usado por Schoklender y comparte con la compañía el domicilio fiscal. “Conozco a sus accionistas, algunos son mis amigos, pero la empresa no es mía”, dijo a C5N.

    “Creo que podría comprar una Ferrari. Estoy en condiciones de hacerlo, y un avión también, tengo el patrimonio para hacerlo”, indicó, aunque confesó que en realidad le gustaría tener y manejar un Porsche.

    Pero, él aclaró, no se gastaría el dinero en esos consumos suntuarios: “Puedo acreditar hasta el último tornillo que tengo, mucho más que algunos funcionarios públicos que sí deberían justificar si son responsables de enriquecimiento ilícito.”

    Feinmann le preguntó a qué funcionarios públicos se refería, y Schoklender aclaró que se refería a Elisa Carrió y a las legisladoras de la Coalición Cívica (“¿O no son funcionarias públicas? El Estado les paga un sueldo”) que lo habían denunciado por la compra de terrenos en José C. Paz.

    Schoklender defendió a Hebe de Bonafini, aunque admitió que ella lo “retó” tras el escándalo por el cual abandonó la Fundación.

    Y a Cristina Fernández la definió como “una estadista, una estratega de primera línea en la construcción del país”, dijo.

    Insistió en que no renunció a la Fundación, sino que se fue, y volvió a hablar de incompatibilidades entre su desempeño como apoderado del organismo y su “proyecto personal”.

    La otra historia

    La historia parece repetirse y nunca acabar.

    No es la primera vez que la turbulencia invade los números de Fundación Madre de Plazas de Mayo que lidera Hebe de Bonafini.

    Sin embargo, con el correr de los años la situación parece agravarse y demostrar la ausencia de controles estatales.

    Ya en 2008, si se ingresba en la página del Banco Central de la República Argentina, específicamente en el Registro de Deudores y Cheques Rechazados, y colocando el número de CUIL de Hebe Pastor (27-03111352-6) o el CUIT de la fundación Madres de Plaza de Mayo (30-70947163-1), se podía visualizar una nómina detallada de la cantidad de cheques sin fondos que emitieron tanto el organismo no gubernamental como la empresa dedicada a la construcción que comanda Hebe de Bonafini.

    Según constaba en los archivos del Banco Central de la República Argentina, Hebe de Bonafini y la Fundación Madres de Plaza de Mayo, desde 2004 y hasta 2008, los “rebotes” financieros totales de Bonafini y compañía, superaban US$ 1,5 millón.

    En la central de información del BCRA figuraban, desde el 11/11/2004 y hasta el 26/03/2008, 147 cheques rechazados por $1.668.270,39.

    La mayoría rebotados durante 2008. Las sumas individuales iban desde los $170.000 por cheque a $37,50. (¿?)

    La mayoría de los cheques correspondían a la Fundación de las Madres, aunque algunos eran de la Asociación Rebeldía y Esperanza, una organización social dedicada a la fabricación de cerámicos, venta de madera y enseñanza de adultos, que también obtuvo, en 2005, un permiso del Gobierno porteño (tanto Aníbal Ibarra como Jorge Telerman, aunque en la gestión de éste el contacto era Gabriela Cerruti, hoy legisladora porteña de Martín Sabbatella) para tener puestos ambulantes y la concesión de una calesita en la Plaza de los Dos Congresos.

    Esto motivó la denuncia del abogado porteño Enrique Piragini, quién solicitó que se investigara a las autoridades del BCRA sobre su “tolerancia y flexibilidad con relación al mantenimiento de la cuenta corriente de dicha Fundación, lo cual dista del trato conferido a cualquier cuentacorrentista, por más que se paguen las multas correspondientes”.

    “Vengo a promover esta denuncia para que se investiguen los movimientos económicos que llevarán a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, cuyo titular es Bonafini, a la libranza de cientos de cheques por montos que superan el millón y medio de pesos, que fueran rechazados por no tener fondos suficientes”, consignó Piragini, en marzo del 2010, en representación de A.R.I.E.L. somos todos, la organización no gubernamental que trabaja reclamando seguridad

    Piragini dijo en ese momento: “Es sugestivo también que se produzcan tales irregularidades cuando (la Fundación) cuenta con el asesoramiento y colaboración de la señora Felisa Miceli, ex ministra de Economía, quien a poco de ser eyectada de su cargo por la misteriosa aparición de una bolsa conteniendo dinero hallada en un baño se reciclara trabajando en esa Fundación”.

    “La Fundación recibe millonarios aportes y colaboraciones, y también ejecuta planes de construcción de viviendas y tiene a su cargo un programa especial de enseñanza a mujeres aborígenes de cómo deben criar a sus hijos, por lo cual perciben millonarios fondos del erario público”, afirmó el denunciante quien a su vez solicitó que se realizara una auditoría al organismo

    La mayoría de ellos correspondía a Fundación Madres de Plaza de Mayo, y unos pocos a la Asociación Rebeldía y Esperanza, integrada por Hebe Pastor y Sergio Schoklender, entre otros, declaró Piragini, citando documentos oficiales que acreditaban que el emprendimiento era para “Servicios n.c.p. Venta al por mayor en comisión o consignación de madera y materiales para la construcción. Fabricación de revestimientos cerámicos”.

    Por lo tanto, los antecedentes no son alentadores.

    De hecho, el Juzgado Nacional de 1ra. Instancia en lo Comercial Nº 1, en 2003 decretó la quiebra de Sergio Mauro Schoklender.

    Luego, y a pedido del Banco Central de la República Argentina, se pidió las inhibiciones de Schoklender y Hebe Pastor hasta 2006.

    Todo esto hubiera quedado a oscuras, si la organización no gubernamental ícono del Frente para la Victoria, Madres de Plaza de Mayo, no hubiera terminado sospechada de ser una suerte de sociedad anónima no declarada, que habría incurrido en graves irregularidades financieras, administrativas y comerciales, que ya había sido denunciada por la Coalición Cívica.

    Miles de denuncias se dieron en el marco del supuesto sobreprecio en las viviendas que fueron construidas por Sueños Compartidos, cuyo apoderado era Schoklender, que luego del escándalo se defendió de las acusaciones.

    “Yo era un apoderado más de la Fundación, pero la dirección y la presidencia del Consejo de Administración son de Hebe (de Bonafini)”, aseguró Schoklender. (U-24/OPI Santa Cruz)

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