Publicado el: 15, Jun, 2011

Más de un millón de ovejas morirán, se rompió el turismo invernal y peligra la economía regional



15/06 – 10:15 – Las cenizas que emana el volcán Puyehue en Chile, recuerda en la Patagonia el desastre producido por la erupción del Hudson, también chileno, que en los ´90 sepultó virtualmente parte de la provincia de Santa Cruz, acarreando consecuencias muy graves para la ganadería y el turismo.

Las consecuencias de la actividad volcánica chilena, afecta una vez más a nuestro país. Tres provincias patagónicas han declarado la emergencia agropecuaria y la Sociedad Rural ha evaluado que más de un millón de ovejas morirán a causa de las cenizas. Si bien los animales puede alimentarse con algunos pastos resistentes a la acidez de las precipitaciones, a los pocos días esa ingesta produce problemas intestinales y estomacales en los animales que mueren irremediablemente.

Sin embargo el problema con la ganadería no termina ahí. La ceniza deteriora la lana del ganado ovino bajando sensiblemente su precio y haciendo muy poco rentable la próxima esquila.

Río Negro y Neuquén son las provincias más afectadas junto con Chubut. La pluma de cenizas varía con la dirección de los vientos en altura, pero en general conserva una dirección E. NE que impacta prácticamente en la región centro/este del país, con distinta intensidad de acuerdo a la dispersión que se produce en la nube como producto de las corrientes en las capas medias y bajas de la atmósfera.

Los principales centros turísticos de estas provincias han perdido la temporada. El tradicional circuito que se inicia en la zona norte de los siete lagos y se extiende hasta Esquel, pasando por lugares muy atractivos como la Angostura, Confluencia, San Martín de los Andes o Bariloche, se ven directamente afectados por la caída del residuo volcánico que corroe todo, debido a su contenido ácido y derrumba techos, lozas y cualquier lugar donde se deposita. El metro cuadrado de cenizas pesa más del doble que la misma cantidad (en centímetros) de nieve acumulada, por lo tanto, los techos no están concebidos para resistir tanto peso. Sin embargo, los habitantes de la zona agregan que esto se ve agravado cuando llueve, porque al mojarse la ceniza triplica su peso y se endurece.

Desde la zona media de Chubut para abajo, la incidencia de las cenizas es prácticamente nula. Santa Cruz, hasta ahora, no sufre los efectos directos de la erupción, sí los indirectos dado que no hay vuelos y en la localidad de El Calafate los turistas extranjeros no han podido regresar por vía aérea, de acuerdo a los cronogramas de viaje que han sido absolutamente alterados en sus frecuencias, debido a la suspensión de los vuelos de cabotaje e internacionales.

Un operador turístico de la región le señaló a esta Agencia que El Calafate podría verse beneficiado por la coyuntura, dado que el turismo invernal que regularmente migra hacia la cordillera neuquina y rionegrina, comenzaría a llegar con mayor tendencia a la Hoya (Esquel), uno de los pocos centros de esquí que estarían habilitados y luego, más al sur, se ampliarían las posibilidades de destinos menos tradicionales, como El Calafate y también se incrementaría al flujo hacia Tierra del Fuego.

Obviamente que ante la irregularidad de los vuelos y la falta de las rutas aéreas, se ha comenzado a generar una sobredemanda en el transporte terrestre, lo que ha elevado considerablemente el precio de los boletos de media y larga distancia en aproximadamente un 15%, remarcaron fuentes de la terminal de ómnibus de Río Gallegos.

La otra posibilidad que manejan los operadores turísticos es el aumento del turismo por “charters” o medios propios. En el primer caso las unidades fletadas, especialmente desde Buenos Aires, suelen corresponder a turistas que tienen contratados los servicios con anticipación y deben optar por las únicas alternativas posibles ante la nueva realidad que inhabilita los destinos tradicionales. En el caso del turismo por medios propios, las características especiales del terreno, especialmente en invierno, no suele ser el adecuado para vehículos de ciudad, sin capacidad todo-terreno o sin estar adecuados a las características de transitabilidad en rutas con nieve y hielo. (Agencia OPI Santa Cruz)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video