Publicado el: 22, Jun, 2011

No es milagro: una jujeña que maneja poder y dinero en forma discrecional



22/06 – 14:30 – El tema Schoklender ha destapado quizás el hecho de corrupción más flagrante en el cual se combina el Estado con particulares, utilizando para su enmascaramiento una organización social y de derechos humanos; sin embargo hay muchos ejemplos como éste y el de Milagros Sala en Jujuy, responde al mismo patrón político: acumulación de poder y enriquecimiento a través de una actividad lícita y solidaria, como la construcción de viviendas, asistencia a los barrios marginales y actividad social con los desprotegidos. Un poder que se respira en Jujuy y desplaza a cualquier otro, incluyendo al de Felnher (Por: Rubén Lasagno)

En los primeros días de enero de 2010 decidimos viajar con mi esposa rumbo a los hermosos paisajes de Bolivia y Perú. Luego de transitar la mítica 40 y cruzar los inimaginables lugares que tiene nuestro NOA, arribamos a la bota argentina y descansamos un par de días en las alturas de San Salvador de Jujuy, para aclimatarnos a la escala previa que sería La Puna y luego el altiplano boliviano. Recorriendo las tierras del Felnher nos encontramos con un poder dentro del poder: la omnipresencia de una mujer que desplazó la mística de “el Perro” y juntó voluntades alrededor de un proyecto político y social, nacido, crecido y alimentado desde la oficina de Alicia Kirchner y la contigua de Julio de Vido, que logró transformar a Milagros Sala en el sino de la clase pauperizada de la capital jujeña.

Dueña absoluta de la Fundación Barrial Tupac Amaru, la ex piquetera de ATE, llegó con un pan bajo su brazo a partir del 2003, con la asunción del entonces desconocido presidente patagónico y a partir de allí entabló una interesante amistad con la hermana de Néstor, la dinámica Alicia Kirchner, que encontró en Milagros Sala, la estirpe precisa de lo que el gobierno necesitaba en Jujuy para combatir el hambre y la desigualdad social.

Sin perder el espíritu periodístico, a pesar del relax que dan las vacaciones y las miradas inquisitivas de mi esposa, indagué entre los conocedores jujeños que ocasionalmente nos acompañaban por esos días en el hotel y fuimos a visitar algunas obras de la jujeña más famosa, que se cargó el honor del combativo “perro” Santillán, a quien transformó en su enemigo público, debido a las denuncias que el revolucionario de la vincha, robador de cámaras en los ´90, le hizo públicamente, por el manejo de fondos públicos y el engaño y autoritarismo al que sometía a los habitantes de las zonas marginales.

Sentado en los mullidos sillones del lobby con la notbook encendida sobre una sobria mesita de roble oscuro, esa noche profundicé en la curiosidad que sentía por aquella mujer. Hablé con un par de jujeños, entre ellos un taxista y el subgerente del hermoso hotel donde nos alojábamos y tuve la sensación de que con Milagros, el gobierno nacional había hecho otra de sus creaciones fetichescas. Se me vino a la mente aquellas construcciones que tanto le gustaban producir a Néstor Kirchner, desde un candidato a gobernador, como Acevedo o Sioli, pasando por un ídolo de las masas beligerantes como D`Elía, transitando por un gendarme social y punitivo como Moreno hasta la santa devota de los derechos humanos, Hebbe de Bonafini. Todos, absolutamente todos (y otros muchos), fueron producto de la inventiva de Néstor y detrás de estos, siempre hubo algo más que buenas intenciones por servir a una noble causa.

Esta mujer es la dueña absoluta de los barrios marginales de Jujuy; tiene más poder que el gobernador y moviliza la gente que quiere en cuestión de horas”, nos decían los conciudadanos de Sala. “El gobernador Felnher ha tenido que ir a Buenos Aires para que Kirchner lo atendiera y Milagros levanta el teléfono y le dan lo que pide. Muchos creen aquí que será al nueva gobernadora de la provincia”, nos expresaron en el 2010.

Además nos relataron cómo eran las movilizaciones que paralizaban el centro de la capital jujeña, la forma brutal de manejar las masas, la gente armada que acompaña a punteros que le sirven en todos los rincones de Jujuy y un verdadero ejército de “militantes” que con el sello de la “Fundación Tupac Amaru”, acosan, aprietan y someten a voluntad y discreción, sin que haya una autoridad que les ponga límites.

El circo mejor armado que tiene Milagros Sala con el gobierno provincial es la construcción de viviendas a través de cooperativas integradas por la misma gente que le responde en las calles, pero que no funcionan como cooperativas, es decir, no todos son socios con decisión; tienen un Gerente, un subgerente y una comisión directiva que son los que manejan todo y si no se hace lo que Milagros dice, los echan y pierden todo el derecho a reclamar por una vivienda. Aquí una casa de adobe (construcción típica del altiplano) le cuesta al estado casi tres veces más que una construcción de ladrillo y buena terminación”, nos señalaron los conocedores de la zona.

La cosa no termina ahí. La ex piquetera, ahora devenida en próspera empresaria y dirigente que se moviliza en autos caros, maneja alrededor de 450 mil pesos mensuales solo en subsidios y posee una empresa textil propia, que fabrica y comercializa telas y prendas junto a algunas subsidiarias y hasta construyó un barrio propio, todo con el dinero del Estado.

La plata viene directamente de la Nación, pasa por la provincia como un trámite y llega a la Municipalidad que es la encargada de “facilitarle” a Sala los fondos. Una vez hubo un problema y Jorge (Intendente) no le había liberado el dinero y casi le queman la municipalidad. Todos los laderos de Milagros andan armados y aquí por el Repar se sabe que poseen portación de armas autorizadas “legalmente” como un verdadero grupo parapolicial”, nos explicaron.

Odas al Rey amigo

Por esas cosas del almanaque, la coincidencia y el andar sin tiempo que nos llevaba por la hermosa geografía del Altiplano, nos sorprendió mediados de enero en la ciudad de La Paz, con la preparación de la fiesta para la asunción del segundo mandato del presidente Evo Morales, que consistía en dos actos separados por algunas horas, uno de otro. El primero, en Tiahuanaco donde Evo haría el ritual indígena en El Templo de las Piedras Paradas (Kalasasaya), cercano a la Puerta del Sol y la increíble Pirámide de Akapana, en medio de un fulgurante colorido de las tribus que asistirían para coronar a su Rey y el segundo, el protocolar, en la plaza central de La Paz, en la zona alta, a escasos metros del hotel donde nos alojábamos.

Marcamos Tiahuanaco en el GPS de la camioneta y allí marchamos. Con la proa puesta hacia los singulares parajes del lago más alto del mundo, el Titicaca, ingresamos unos kilómetros antes de llegar a él, al “campo de las piedras” de Tiahuanaco y fue como traspasar las puertas del tiempo hacia el mundo originario preincaico. Sublime y grandioso lucía aquel día caluroso de enero, con la onda retro que le ponían los cientos de miles de bolivianos (se calcula que en aquel campo había alrededor de 200 mil personas) que procedían de todos los lugares conocidos y no conocidos del altiplano. Estaban allí para consagrarle su amor al Rey.

Mezclados entre la gente y haciendo un frente de unos cien metros, a unos 150 de la Gran Pirámide, abundaban las banderas blancas con la inscripción “Tupac Amaru – Jujuy presente – Milagros de Evo – Milagros Sala” y cientos de manifestantes que si bien guardaban en algún punto de su rostro, la tipología del habitante medio del altiplano, se identificaban del resto por no lucir atuendos tradicionales, sino más bien, una suerte de uniforme de básica militante, con las correspondientes inscripciones de su dueña espiritual: “La mila”, como la llaman sus seguidores.

El nombre de Milagros Sala era coreado casi con la misma preponderancia que el de Evo y esto sí que me llamó la atención. Cansado de tantas horas de pie, en medio de la muchedumbre multicolor, los cánticos en Aymará y los bailes que a cada paso improvisaban distintas tribus, al son de instrumentos de percusión y cuerdas, hastiado por la espera que se alargaba y el sol que nos derretía; encontramos, como en todo grupo humano, alguno para hablar; y qué mejor que un jujeño de aquellos recién llegados en uno de los cinco micros fletados por el gobierno de la provincia del norte argentino, para ayudar a “la mila” a cumplir con su amigo presidente. El diálogo fue más o menos así:

– ¡Cuánto la quieren a Milagros! – largué la frase como una presentación y simulando una familiaridad con el acto, que no tenía.

– Es nuestra familia, nuestra madre … – dijo un hombre morocho, cuarentón, que sonreía debajo de una gorra blanca con la correspondiente inscripción en la visera donde se leía “Tupac Amaru”.

– Esta movida es importante, costosa… hay que juntar mucha gente para venir a un acto así… – intenté reflexionar casi a los gritos entre tanto bullicio, cuando mi interlocutor me cortó la frase para decirme, entre otras cosas, que no entendía bien.

– “Esto no es nada, la mila mueve el mundo, amigo. Milagros no tiene problemas de plata ni de poder… ella llama a la Ministra (Alicia Kirchner) y al otro día tenemos ómnibus, autos, plata… todo a disposición. Por eso nosotros podemos hacer tanto, trabajamos todo el día, viajamos y ayudamos a los compañeros…lo que cuesta no nos importa, lo que importa es que la compañera pueda lograr lo que ella quiere…”- dijo e inmediatamente se puso a saltar y a gritar a favor del presidente Evo que ya había descendido del helicóptero que lo transportaba.

El colorido y majestuoso ritual Aymará se llevó a cabo como lo manda la cultura y todos disfrutamos de un día de sol maravilloso; una verdadera fiesta de la tradición boliviana. Y tardecito, regresamos.

El hilo de palta

Hoy, descubrimos que todo aquello era verdad y seguramente, de profundizar su investigación la justicia, aparecerán cosas asombrosas en el poder ilimitado que tiene la caudillo jujeña. Solo a nivel de superficie apareció flotando en su vida, un patrimonio cercano a los 2 millones de pesos, que serían propiedad de esta otrora indigente mujer, que cortaba rutas en el año 2003. Le debe a la AFIP unos 400 mil de impuestos a los bienes personales, a pesar que se sospecha (como lo indicó Infobae.com) que desde el gobierno le acomodaron los números a “la mila”. Una muestra más de lo que puede el modelo y de lo frágil que es el hilo de plata que une a sus sostenedores, el cual se corta con la simple voluntad que tenga un Fiscal o un Juez de descubrir el velo de tanta patraña y engaño oficial, oculto tras la pantalla de una acción lícita. (Agencia OPI Santa Cruz)

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