Le reclaman a YPF plan de Inversiones. Critican que la operadora no...

Le reclaman a YPF plan de Inversiones. Critican que la operadora no invierte en las Pymes locales

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10/11 – 11:20 – Si bien YPF accedió a la reincorporación de los 15 obreros que habían sido despedidos, tal como lo pedía la UOCRA, quien ayer instaló piquetes frente a la empresa en Comodoro Rivadavia, los trabajadores de la construcción esperan una reunión con la Gerencia y que les detallen el plan de inversiones con utilización de mano de obra y Pymes locales.

(OPI Chubut) – Como lo informáramos ayer, 15 trabajadores de la UOCRA que cumplen tareas al servicio de YPF, en la firma Edvesa protagonizaron un piquete en las puertas de la operadora exigiendo la reincorporación de los despedidos y un 10% de aumento salarial. La gerencia acepto reincorporar a la gente y para hoy a las 13:00hs se encuentra pactada una reunión entre las partes.

Sin embargo el vocero de los trabajadores de la construcción (UOCRA) señaló públicamente a los medios de Comodororo qe van a exigir que YPF detalle el plan de inversión en la provincia y particularmente en Comodoro Rivadavia, ya que sostuvo que no hace inversiones de importancia, no toma a las Pymes locales y ni siquiera cambia los caños podridos que hay en el campo.

Los trabajadores desde ayer cortaron los accesos a los yacimientos, impidiendo a los trabajadores de la firma acceder a los mismos. La interrupción del tránsito a vehículos petroleros en las rutas 3 y 38 y 3 y 26, ha generado la detención de los trabajos en los pozos ya que el personal no puede llegar a las locaciones. (Agencia OPI Chubut)

2 Comentarios

  1. Me quedó picando la reiteración de la costumbre (en los últimos tiempos en nuestro país) de conseguir trabajo “de guapo” mediante acciones de fuerza que obliguen a las empresas o al Estado a contratar organizaciones que no desean contratar, o ingresar agentes o empleados u obreros que no quieren tomar.

    Yo he andado desocupado también mientras no encontraba trabajo, tanto durante los gobiernos civiles cuanto mientras se encontraron los militares… Con ninguno de éstos se me ocurrió, ni creo que se le ocurrió a nadie, que por medio de presiones podía lograrse que otros se vieran forzados a disponer mi ingreso a ninguna parte. Siempre (y ahora también, mal que les pese a muchos) el deseo de incorporar a un numerario a una institución o empresa se debe a la misma calidad de éste y no a las acciones de fuerza que provoque el “aspirante” para lograrlo.

    Pienso que es una pésima interpretación del concepto del “derecho al trabajo”, transformándola en “la obligación de dárselo”, cosa que está muy lejos del sentido del verdadero derecho. Trabajar no es sólo ganar dinero en algún lugar. También es (y lo he dicho muchas veces desde estas páginas), la razón de ser del trabajador ante su familia y ante la sociedad, y forma parte de su vida y de su honor. Antes de la aparición del sindicalismo (en el que un músico no es más que “un trabajador de la cultura” o un maestro “un trabajador de la enseñanza” y otros “trabajadores de la salud, de la comunicación o del sexo…”, la posición de cada persona era el trabajo que éste desempeñaba, y donde siempre pretendía ser el mejor en su género.

    Orgullo del que formaba parte la totalidad de su familia y tal era así que muchas veces sus hijos trataban de seguir la inclinación laboral de su padre, perfeccionando su tarea a lo largo de las generaciones. Era hermoso.

    Me pregunto si los hijos de estos “trabajadores” a lo Macho Mexicano, enemigos siempre del que tiene la osadía de tomarlos, serán admitidos de buen grado donde quieren entrar a “trabajar”….
    No será mejor trabajar donde su tarea verdaderamente ayude al rendimiento y a la cordialidad general, y no hacer pasar a sus jefes o dueños de cada empresa la tortura de ingresar a uno de ellos, repetidamente cesante de sus tareas anteriores, para mirar todo el día su cara de vinagre?…
    Mezclar los términos, tergiversarlos, desdibujar la certeza de las interpretaciones es sólo parte de la tarea deletérea de la política, consistente en eliminar los conceptos claros de la cabeza de la gente, y así lograr la ansiada desorientación, lavando los sesos con la manguera de los discursos.

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