De eso no se habla, si no conviene

De eso no se habla, si no conviene

43
1
Compartir


11/11 – 16:45 – El actual secretario de Transporte de la Nación y ex jefe de campaña de Mauricio Macri, Juan Pablo Schiavi, dio hace unos días una clase práctica de cómo construir el relato oficial. (Por Ricardo Kirschbaum de Clarín)

Al comentar críticamente (por las dudas, alguien se enoje) cómo habían reflejado Clarín y La Nación las declaraciones de un empresario del transporte sobre el hipotético precio del boleto urbano sin subsidio, Schiavi dijo que hay cosas de las que hay que hablar menos. Es decir, hacer lo que han hecho muchos medios oficiales: ignorar el asunto que pusieron en el tapete los ministros De Vido y Boudou, porque es una cuestión que embaraza al Gobierno. Pero además hay que amonestar a los periodistas que hacen simplemente su trabajo, publicando lo que el empresario dijo.

Según la concepción oficial del papel del periodismo, que no consta en ningún manual de estilo del oficialismo pero que se aplica cotidianamente, los cronistas deben abstenerse de escribir, Publicar, opinar o preguntar, algo que contradiga la versión oficial del asunto o que provoque malestar al Gobierno, como el caso del boleto.

Si lo hicieren, caerá sobre ellos todo tipo de descalificaciones. Todavía somos afortunados: Chávez multó a un canal de TV por informar sobre una rebelión carcelaria. Se adujo que la noticia creaba «zozobra» a la población.

En esta línea, la Cancillería difundió el miércoles una declaración para informar sobre las medidas que está tomando la Argentina para cumplir con las cuestiones que se discutieron entre Obama y Cristina. En la primera parte de la declaración, se consigna que al Ministerio le llamó la atención los «términos utilizados» por la corresponsal de La Nación en Washington, Silvia Pisani.

Esta había consultado al Departamento de Estado sobre el voto de EE.UU. en contra de un crédito para Argentina y había interpretado eso como un «castigo». Quiso saber si la cumbre había sido «mala», lo que fue rechazado de plano por el vocero.

Son dos ejemplos de una política que reduce al periodismo a reproducir -eso sí libremente-, sólo gacetillas y opiniones oficiales. (Clarín/OPI Santa Cruz)

1 Comentario

Dejar una respuesta