Publicado el: 28, Sep, 2012

Reacción tardía de YPF y de Medio Ambiente, impidió evitar el desastre



28/09 – 16:30 – – La evidente falta de control por parte de las autoridades provinciales encargadas de vigilar el cuidado del medio ambiente en Las Heras y la displicencia de la empresa petrolera que está en un frente de acomodamiento interno, no permitieron (aparentemente) advertir que un caño viejo, correspondiente a un antiguo oleoducto colocado allí por la YPF de los años `70, había llegado al fin de su vida útil. No era la primera rotura que sufría. La avería era recurrente, otros hechos de contaminación así lo avalan y en este caso (como en otros) no hubo prevención.

No es nuevo el problema de este oleoducto. Ya se rompió varias veces porque el caño está podrido. Hace pocos días debimos empalmar otro tramo y cuando aseguramos ese, estalló en otro lado. Ese oleoducto tendría que haber sido cambiado ya hace mucho tiempo”. Estas fueron las palabras de un empleado de la empresa YPF que trabaja en las Heras, quien, pidiendo reserva de identidad, acercó datos importantes, para conocer de manera “no oficial”, la verdad de lo sucedido en las Heras.

Nuestra empresa (YPF) está haciendo el nuevo oleoducto, pero no se han tomado las prevenciones suficientes para que esto no se repitiera y otra cosa que hay que destacar es la ausencia de los controles provinciales de medio ambiente”, nos indicaron, señalando que “no es lógico pensar que un caño esté perdiendo petróleo 3 días y nadie se dé cuenta”.

Recién en el día de ayer YPF emitió un primer comunicado, donde no se señalaban precisiones. A la tarde generó otro en el cual indica que se encuentran 40 personas trabajando en el Plan de Contingencias, para remediar un derrame estimado en 60 metros cúbicos de crudo.

La dotación desplegada por YPF consta de tres equipos de vacío, un equipo de alto vacio, una cargadora, cuatro equipos de reparación de cañerías, tres camiones, cuatro cuadrillas de tendidos de líneas de conducción, cuatro cuadrillas de tareas de saneamiento y remediación y equipos electrógenos para iluminación nocturna que permiten que se continúe trabajando durante la noche, indica el parte.

Luego explica que ya se han invertido más de 1.100.000 dólares en la construcción del nuevo oleoducto y que están potenciando un plan de inversión para la prevención y mitigación medioambiental, un programa que – declaran observadores de la zona – no está bien aplicado o no ha comenzado a ser aplicado.

No se puede entender cómo si la empresa tiene un programa de mitigación medioambiental, no está considerado un control y monitoreo sobre un oleoducto que como el de LH8 está en pésimas condiciones y no resiste las presiones normales”, dijo nuestra calificada fuente y remarcó “el caño explotó, estuvo tres días drenando, venía de una rotura anterior y a nadie se le ocurrió poner un testigo?. Acá la responsabilidad también es de la Secretaría de Medio Ambiente, porque habría que ver qué evaluaciones anteriores hicieron, cuántas intimaciones se cursaron a la Repsol y qué hicieron desde que YPF volvió a ser estatal” y concluyó “como en todos los desastres de este tipo, se termina trabajando sobre las consecuencias y nunca en la prevención”. (Agencia OPI Santa Cruz)

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