Para Santa Cruz, es tan negativa la renegociación con YPF, que la renegociación con PAE, queda como un gran negocio

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    07/11 – 11:00 – Comparativamente, la renegociación de las áreas petroleras con YPF que se intenta cerrar el jueves en la Legislatura es tan mala y negativa para Santa Cruz, que la controvertida renegociación con Pan American Energy conseguida en el 2009, queda como un excelente logro de aquella Legislatura, la cual en su momento, fue apedreada, escupida y estuvo retenida en el recinto, por varias horas. Santa Cruz prácticamente regala las áreas petroleras a la nación, cumpliendo una orden directa del gobierno, con un agregado inédito: un Director de YPF, como Ministro, está encargado de negociar a favor de Santa Cruz. Lea cómo es el verdadero “negocio” que haremos y cuál va a ser el final de esta historia.

    Ayer el Ministro de Economía, Ariel Ivovich, también Director de YPF, concurrió a una reunión con diputados del oficialismo para “explicar” los proyectos que el día jueves deberán votar afirmativa o negativamente, en relación con la renegociación de las áreas petroleras con YPF.

    Antes que nada queremos decir que todo lo que OPI informó en días previos, era absolutamente acertado, excepto que dijimos 200 millones de dólares, que son 201 millones de dólares y 40 millones más que la empresa aporta en infraestructura. Esos 201 millones de dólares, a su vez, serán abonados en cuotas, lo cual ya habíamos adelantado que así sería.
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    No se vende, se regala

    El subtítulo no es una chicana ni pretende jugar sobre un tema tan serio como este, que compromete el futuro de todos los habitantes de Santa Cruz y sus recursos naturales. Lo que vamos a sintetizar a continuación, es información extraída de la documentación que está preparada para ser votada por los diputados mañana jueves 8 de noviembre y a la cual hemos tenido acceso en estas horas.

    En principio y de acuerdo a la negociación que llevaron adelante el gobernador Daniel Peralta, Julio De Vido y el Ceo de YPF Miguel Galuccio, el acuerdo se cerró por un valor de 201 millones de dólares pagaderos en cuotas iguales y consecutivas más 40 millones de dólares en infraestructura para los municipios, que no determina cómo y cuándo. En el caso de los 201 millones (efectivo) no se establece la cantidad de cuotas, pero se sabe que será una integración que irá disminuyendo en forma progresiva hasta febrero del 2015, es decir que al menos fluctuará entre las 24 y 30 cuotas.

    La primera cuota que abonará la nación será de 11,1 millones de dólares y la última (feb 2015) de 2,3 millones. A esto hay que restarle que durante 60 meses, YPF le retendrá a Santa Cruz, 1 millón de dólares por las acciones que “cedió” a la provincia, según expresa el gobierno. Luego, en el monto integrado mensualmente a las arcas provinciales se sumarán: el 12% de regalías y el 3% adicional por regalías, con lo cual ingresaría alrededor de entre 25 y 28 millones de dólares por mes a Santa Cruz.

    La cifra en la que se pactó el acuerdo (201 millones de dólares en efectivo y en cuotas) es realmente irrisoria a la par de las que se manejaban cuando comenzaron las negociaciones, de la mano de Pablo González, quien peleaba una cifra superior a los 800 millones de dólares con Repsol y más adelante, ya cuando estaba expropiada, esa cifra había bajado a unos 450 millones de la moneda estadounidense.

    Cualquier entendido en la materia, sabe que el valor del recurso está muy por encima de la cifra acordada y que 201 millones de dólares, más aún pagados en cuotas, es absolutamente bajo y corresponde a no más del 30% de lo que en realidad debiera haberse cerrado una renegociación seria. Y en este contexto no se quiere excluír los 40 millones de dólares en infraestructura, solo para forzar las cifras, es que esa parte de la deuda no está integrada “en efectivo”, es decir, queda a criterio de la empresa, el gobierno y los municipios y en Santa Cruz ya sabemos lo que pasa cuando los números no están claros y se pospone para después, el pago y la rendición de fondos que son prometidos pero no son tangibles al momento de la negociación.

    En este marco el Ministro Ivovich dijo ayer por News “YPF no ha logrado negociar a partir del primer borrador que hemos propuesto y tampoco nosotros hemos logrado negociar a lo que queríamos, originariamente. Yo creo que hemos llegado al mejor acuerdo posible, en términos medios, como siempre son las negociaciones, empiezan de las dos puntas y terminan en un punto central”. Extraño lo de Ivovich, ya que el mismo funcionario de gobierno dijo claramente que él personalmente, como Ministro de Economía, fue el encargado de llevar adelante las negociaciones por parte de Santa Cruz y de parte de YPF lo hizo un integrante del Directorio, del cual el mismo Ivovich forma parte.

    Algunos ven cierta incompatibilidad ética en esto de estar de los dos lados del mostrador, porque a través de los magros resultados que consiguió la provincia, cae la sospecha de que tal vez como Ministro no hizo todo el esfuerzo que debiera haber hecho y se dejó ganar por la responsabilidad que tiene como parte activa del órgano decisorio de la petrolera estatal, en manos del gobierno nacional. Eso Ivovich, no lo explicó.

    Recordemos que desde el bloque del PJ se llegó a decir que Ivovich debía renunciar a uno de los dos cargos y realmente, lo que expresaban los diputados de La Cámpora, en este punto, no estaba totalmente equivocado, pues esa incompatibilidad, casi rayana en la grosería, queda en evidencia ahora, cuando el mismo funcionario que dice defender los intereses de la provincia, cobra un jugoso sueldo como Director de la empresa con la que Santa Cruz debe pelear el cánon.

    También es cierto que desde el grupo de legisladores disidentes que se había planteado esta posibilidad, ampliamente resistida por Peralta, no se insistió más. Evidentemente vino una orden de arriba para suspender todo tipo de ataque a esta suerte de “doble agente”, tan necesario para la nación, en esta coyuntura. También ahora es entendible porqué Cristina Fernández autorizó la llegada de Ivovich al Ministerio, a instancias del gobernador y porqué lo puso en el Directorio de YPF. Posiblemente, luego de este acuerdo, el funcionario provincial deje de cumplir la función de Ministro y sea asignado “a otras tareas donde su contribución sea necesaria.

    Negocio en acción

    Por Acta Acuerdo 2208, firmada en el Ministerio de Planificación el día 2 de noviembre de 2012, a la que tuvimos acceso, se expresa puntualmente cómo se integrarán las acciones a la provincia de Santa Cruz, un tema que hasta ahora fue “vendido” a la sociedad como una acción apoyada en derechos adquiridos, es decir, al ser la provincia dueña de los recursos y al declararse la empresa de utilidad pública y pasar a la órbita del Estado, tanto el Gobernador Peralta como el gobierno nacional, señalaban que esto era magnífico para Santa Cruz porque “volvía a ser dueña del petróleo”, al integrarse la provincia a la nueva compañía, mediante la cesión de un porcentaje del paquete accionario.

    La parte que omitieron en esos discursos, fue decir que ese porcentaje era solo del 5% y que, además, no sería gratuito; que Santa Cruz debía pagarle a YPF por esas acciones y por lo que vamos a ver, muy buena plata.

    El Acta 2208, en la cláusula 3ra indica que una vez concluido el proceso expropiatorio (Ley 21.499), la provincia de Santa Cruz le deberá abonar al Estado nacional por la cesión de esa participación en acciones 60 cuotas de 1 millón de dólares, con vencimiento de la primera cuota al cumplirse los 10 días hábiles de estrada en vigencia del Vencimiento de Prórroga y las restantes los días 5 de cada mes. Más adelante aclara: “Los pagos de dichas cuotas podrán ser abonados en efectivo, por la provincia de Santa Cruz al Estado Nacional, o mediante la cesión de los créditos, por valor equivalente, que le adeude YPF, en virtud del Acuerdo de Prórroga”.

    Es decir, lo que expresa esta cláusula es que si la provincia no pone sobre la mesa el millón de dólares mensualmente (como no ocurrirá) el gobierno nacional le debitará de la cuota mensual que corresponda al pago parcial de los 201 millones de dólares, el monto correspondiente a esa integración de acciones que hará Santa Cruz a un costo total de 60 millones de dólares. Dejamos aclarado que a los fines de la transacción “en efectivo” no se cuentan los 40 millones en infraestructura por obvias razones.

    En tanto, el Proyecto Nº 437 del Poder Ejecutivo provincial, enviado a los diputados para que aprueben esta “compra de acciones”, no dice, exactamente esto, sino que omite la parte donde, como señala el acuerdo, Santa Cruz debe pagar por esa participación. Este proyecto, elevado para su aprobación mañana señala en un tramo de su texto “…las partes signatarias acordaron los mecanismos por los cuales el Estado Nacional cederá a la Provincia de Santa Cruz el porcentaje de las acciones que le corresponden de la compañía YPF S.A., según el acta del Acuerdo Federal de Hidrocarburos ut supra aludido”.

    Ahora bien, si hacemos un ejercicio matemático rápido, nada ambicioso, pero fundamentalmente práctico para comprender rápidamente cuál es el valor real por el cual Santa Cruz le entrega a YPF las áreas petroleras más productivas de la provincia, tenemos que al canon total de la renegociación (que ya es malo, irrisorio y una tercera parte de lo que se pensó primariamente) de 241 millones de dólares, pero efectivo real de 201 millones de dólares, le restamos los 60 millones de dólares que Santa Cruz deberá pagar para retener un insignificante 5% del paquete accionario, el valor real por el cual la provincia le hace la transferencia de sus recursos a YPF es de 181 millones de dólares, pero lo que cobrará en manos (y en cuotas) será 141 millones de dólares.

    Para que tengamos una dimensión de lo que hablamos cuando nos referimos a lo irrisorio que resulta este número para Santa Cruz, teniendo en cuenta la magnificencia del recurso que se entrega, digamos que la reciente renegociación de Oxi que llevó adelante el gobernador Peralta fue por 120 millones de dólares, siendo que – como dijimos en otra nota – Oxi no posee ni un tercio de las áreas que explota YPF en Santa Cruz. Sin embargo, hay otra cifra comparativa que resulta muy interesante, Pan American Energy, para mantener el yacimiento Cerro Dragón, en Chubut (no tiene nada que ver con la producción), anualmente, gasta 300 millones de dólares, es decir un 20% más de lo que va a percibir Santa Cruz durante 24 o 30 meses, en concepto de canon por la renegociación de las áreas petroleras.

    Si a esto le queremos agregar más dramatismo, digamos que el gobierno nacional ha forzado a la provincia a firmar por sobre lo que determina la Ley provincial Nº 3117 Marco Regulatorio para la Prórroga de Concesiones Petroleras, que establece un periodo de 10 años para las prórrogas y en este “acuerdo” se pactó llevar ese término a 25 años ¿Habría pasado lo mismo si la petrolera hubiera seguido en manos de Repsol?; seguro que no.

    Este punto es muy curioso ver cómo lo explica el Ejecutivo provincial en la nota de elevación a la Legislatura, del Acuerdo de Renegociación que firmaron junto a Julio De Vido el día viernes pasado.

    Por Proyecto 438/12, el PE le pide a los diputados que aprueben el Acuerdo de Rengociación, reconociendo que incumple la ley provincial de Marco regulatorio, que exige un plazo máximo de 10 años, llevando el actual acuerdo a 25 años. Para ello indica “Dicho plexo normativo prevé en su artículo 35º que una vez vencidos lo plazos otorgados para la concesión el Poder Ejecutivo podrá prorrogarlas hasta por diez (10) años, en las condiciones que se establezcan al otorgarse la prórroga y siempre que el concesionario haya dado buen cumplimiento a las obligaciones emergentes de la concesión, debiendo en tal sentido la firma concesionaria presentar la respectiva solicitud ante el órgano competente con una antelación no menor de seis (6) meses al vencimiento de la concesión”.

    Más allá de que YPF incumplió todas las condiciones expresadas en este párrafo, e igualmente se le otorgó la concesión, el Ejecutivo provincial fundamenta ese incumplimiento de los términos con este argumento:

    Resulta de importancia considerar el giro histórico que ha traído para nuestro País la sanción de la Ley Nacional Nº 26.741, por la cual se declaró de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro de autoabastecimiento de hidrocarburos, como así también la exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización de hidrocarburos a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad de los diversos sectores económicos y el crecimiento equitativo y sustentable de las Provincias y las regiones del Estado Nacional”.

    Siguiendo con el palabrerío circunstancial, donde se delata claramente la falta de seriedad al formular la propuesta, el Ejecutivo le expresa a los diputados para convencerlos:

    La prórroga de dichas concesiones coadyuva con la empresa concesionaria asegurándole un mayor horizonte para la inversión, y de este modo pueda incrementar la producción e incrementar el nivel de reservas hidrocarburíferas de este Estado Provincial, lo cual nos perfila como una de las Provincias potencialmente generadora de energía, elemento éste trascendental para la implementación de políticas de desarrollo económicos y sociales en la región Patagónica”.

    De ratificar este convenio de prórroga previsto por la normativa vigente, también redundaría en beneficio de los habitantes de este Estado Provincial, por cuanto el mismo contará con los recursos necesarios para sostener y ejecutar políticas de gobierno que garanticen las inversiones necesarias para el sostenimiento de las fuentes de trabajo perdurables, el desarrollo de empresas locales y regionales de obras y servicios, así como el significativo incremento en los ingresos fiscales del Gobierno Provincial; dando origen asimismo a nuevas fuentes de trabajo, y así de este modo, completar el círculo virtuoso de productividad y de redistribución de la riqueza.”.

    Todo esto lo expresa el gobierno para argumentar que aunque YPF esté “flojito de papeles”, hay que “armonizar” con el Estado nacional, porque, aunque nada de lo que allí se expresa se cumpla (como es objetivamente real que pase), este paso debe darse.

    ¿Qué hacemos muchachos?

    Planteada como está la situación, los diputados del oficialismo tienen un gran problema a resolver: aceptar o rechazar este horrible negocio para Santa Cruz. Si lo rechazan, contravienen la voluntad presidencial y ninguno está dispuesto a enfrentar la ira de la presidenta. Si lo aceptan, pasarán a la historia como la Cámara más obsecuente que haya habido, ya que convalidarán la entrega a manos de la nación, de las riquezas provinciales por 25 años y a un valor extraordinariamente bajo. Recordemos que cuando se discutió la renegociación de los contratos con Pan American Energy, la legislatura estuvo varias veces bajo el asedio de los gremios y la oposición, por considerar que era “entreguista” y un “mal negocio”, aquel acuerdo que tan bien defendió y explicó Aníbal Billoni. Los diputados debieron padecer el asedio y el rechazo de la gente y en alguna oportunidad se vieron impedidos de salir del recinto.

    Bien, este acuerdo con YPF es tan malo, que hace ver al de PAE como un gran negocio.

    Hasta ayer, seguían reunidos los diputados del PJ, considerando qué hacer el día jueves con este y otros proyectos del Ejecutivo. De acuerdo a fuentes consultadas por esta Agencia, hay dentro del oficialismo algunos legisladores que no están convencidos de votar en estos términos tan desfavorables y según reproduce uno de los asesores de un joven diputado “reconocen que el acuerdo es una mierda y que hoy está el kirchnerismo a nivel nacional, pero si después del 2015 cambia el gobierno, le estarán entregando todo Santa Cruz, vaya a saber a quien; pero la orden está clara: hay que aprobarlo”. Lo que hará aún más evidente esta manipulación del gobierno nacional sobre los diputados provinciales, es que éstos vienen rechazándole todo tipo de proyectos a Peralta y este sería el primero de gran envergadura que aprobarán, cuando, el Acuerdo, es, en sí mismo, un enorme interrogante y pone a varios diputados al borde del disgusto, por la forma en que deben “quemar sus naves” a la vista de todos. Por lo que se sabe el Radicalismo no firmará el acuerdo logrado.

    Nuestras fuentes, no dudaron en asegurar “el jueves sale o sale y el texto del proyecto va a entrar pocas horas antes a la Cámara y lo van a tratar sobre tablas. Hay gente del interior que está con mucha bronca, pero nadie se va a animar a desafiar a De Vido, eso está claro”, concluyó

    Tierra arrasada

    El que venga después de 2015 no va encontrar nada, a lo sumo se va a quedar con las pocas regalías que produce la empresa, pero han calculado que antes de dejar el gobierno, el dinero por esa “transferencia” llegue en su totalidad a Santa Cruz. El gobernador que venga después no va a ver ni un peso de esa deuda, pero le quedará seguir pagando el millón de dólares por las acciones”, nos señaló nuestra fuente del gobierno provincial.

    Otro de los temas del cual mucho se habló cuando recién se expropió YPF (y que tal vez se habló demasiado, porque hoy se le vuelve en contra al propio gobierno), es el pasivo ambiental que dejó YPF en la provincia. Se calcula en casi 3 mil millones de pesos, pero desde que el gobierno nacional decidió retener las áreas de Santa Cruz (como lo hará con todas las otras provincias), el inventario del pasivo ambiental entró en un cono de sombras y de acuerdo a lo que nos señaló gente de medio ambiente de Santa Cruz “esto va para largo, es más, te diría que nunca vamos a terminar de definir cuánto es lo que debería pagarle YPF a Santa Cruz, porque esto sería una fabulosa fortuna”.

    Para dejar sentado en el “Acuerdo de Prórroga” que este tema también fue considerado en la mesa de negociación, se pactó el pago de 20 millones de dólares extras por año, de parte de YPF y por el término de 5 años, dinero a descontar del monto que resulte del pasivo ambiental, cuando el estudio esté terminado.

    Una vez más, se habla de tiempo que exceden al actual gobierno, lo que hace pensar claramente que en los próximos 5 años, YPF no abonará nada (más que 20 millones anuales) por la destrucción de tierras y acuíferos, que el propio gobierno provincial se encargó de poner en las primeras planas, cuando aún no había recibido la orden de entregarle todo a la nación y se necesitaba un argumento de peso, para convencer a la opinión pública, que la expropiación, sería lo mejor que le podría pasar a YPF, que ahora sí, volvía a ser nacional. (Agencia OPI Santa Cruz)

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