Publicado el: 16, Nov, 2012

En Santa Cruz, Peralta dejó firme el acuerdo con YPF. En el mundo, caen las acciones y podría perder u$s1630 millones en un juicio



16/11 – 10:00 – Mientras el Gobernador Peralta homologó, mediante los Decretos respectivos, el contrato de Renegociación de áreas petroleras con YPF, le empresa sigue sufriendo duros traspié a nivel internacional. No consigue inversores, las acciones en EEUU perforaron el piso histórico por debajo de los 10 dólares y ahora se suma un juicio que le quitaría más de 1.600 millones de dólares que no tiene.

Es evidente que la estatización del 51% de YPF no ha sido un buen negocio para la Argentina. De la mano impulsiva del gobierno que creyó ver en la petrolera una herramienta de acopio de dólares, YPF hoy, no solo se encuentra estancada en sus niveles históricos, sino que además, está desfinanciada, no hay candidatos para aliarse a su aventura de producción y como si esto fuera poco, en Estados Unidos, la acción de la petrolera, en la Bolsa de Nueva York, perforó el piso histórico de su valor, cotizando por debajo de los 10 dólares (9,86) y en las próximas semanas YPF deberá enfrentar una causa en París por un corte de gas efectuado a una empresa de Brasil durante el 2004.

La firma Transportadora de Gas del Mercosur, pide un resarcimiento por US$ 330 millones, en tanto otra demanda generada por las brasileras Companhia de Gas do Estado do Rio Grande do Sul (Sulgas) y AES Uruguaiana Emprendimientos (AESU), se inicia contra YPF por US$ 1300 millones.

En el plano local, el gobernador Daniel Peralta mediante Decretos Nº 2295, 2296 y 2297 promulgó las Leyes Nº 3294, 3295 y 3296 respectivamente, correspondientes a los acuerdos de concesión de áreas con YPF y la ratificación del Acuerdo Federal para la implementación de la Ley 26.741 rubricado entre el Estado Nacional y la Organización de Estados Productores de Hidrocarburos –OFEPHI.

De esta manera, quedó homologado el acuerdo de renegociación de áreas petroleras de Santa Cruz, hecho que fue motivo de enormes críticas y suspicacias, por la forma y el contexto en el que se realizó. Tanto de parte del gobierno provincial, como del gobierno nacional, suman diariamente elementos para sospechar de que para Santa Cruz, fue un mal acuerdo y que tal negociación es parte necesaria de una maniobra política del gobierno provincial, para conciliar algunos aspectos de gobernabilidad con la presidenta; sin embargo, la desventaja notoria que tiene Santa Cruz en el acuerdo logrado, lleva a pensar que YPF no será, tal como lo publicita el Ejecutivo, una herramienta válida para solventar la crisis financiera por la que atraviesa Santa Cruz. Solo será un leve paliativo al gran déficit que tiene la provincia, que aún así, necesitará la inyección de fondos frescos, los cuales son negados por la nación.

El otro gran problema de Peralta, es que en virtud de las promesas de YPF, el gobernador a extendido para adelante los acuerdos con los gremios, en la teoría de que YPF estabilizará medianamente las cuentas públicas y dará un respiro a las deudas que acosan a su administración. En este sentido, es de suponer que YPF está lejos de aportar lo que se calculó en un principio y de producir de la manera anunciada, ya que no obtiene financiamiento externo, al caer estrepitosamente sus acciones no es atractiva para inversores pequeños (accionistas) y desde adentro, no están dadas las condiciones para desviar grandes cantidades de fondos a esos fines. Los más de 400 millones obtenidos de la ANSES, han sido muy criticados por la oposición y la ciudadanía y no es posible que YPF pueda obtener por esa vía, más dinero para el financiamiento de los trabajos que debe hacer la empresa, una necesidad de más de 2.000 millones de dólares, que tiene, para llevar adelante un plan de inversión eficiente y creíble, lo cual es hoy por hoy, una verdadera entelequia para la petrolera estatal. (Agencia OPI Santa Cruz)

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