Publicado el: 5, Dic, 2013

El paro policial dejó el saldo de un muerto, robos y saqueos


05/12 – 11:30 – El gobernador De la Sota otorgó un aumento salarial a los acuartelados, que volvieron a patrullar las calles. El conflicto duró 30 horas. En ese lapso la provincia fue zona liberada para el vandalismo. Por: Gustavo MolinaLa policía volvió a las calles en Córdoba - Foto:

Cuatro reuniones fueron necesarias para que el Gobierno de Córdoba destrabe la huelga policial de 30 horas que dejó a la provincia, y puntualmente a la ciudad capital, convertida en una zona liberada a expensas de bandas que robaron y saquearon.

La solución llegó cuando el gobernador José de la Sota aceptó ayer al mediodía, triplicar el sueldo básico actual de los agentes que apenas llega a $ 2.500 pesos: será de $ 8.000 desde febrero de 2014.

En el medio, un muchacho de 19 años murió por un balazo en el tórax, presuntamente cuando participaba de los saqueos. Otro hombre de 85 años murió de un paro cardíaco, pero anoche se confirmó que su deceso fue por causas ajenas a los saqueos. Además unas 200 personas fueron atendidas en el Hospital de Urgencias, cinco de ellas con heridas de bala, informó el jefe de guardia del hospital, Raúl Llaryora, aunque fuentes oficiales redujeron la cifra. Hubo además 52 detenidos y pérdidas millonarias entre más de 1.000 hipermercados, supermercados y pequeños comercios.

El paro policial había comenzado el martes a las 7 en la sede del Comando de Acción Preventiva (CAP) 5 de barrio Cerveceros, a unas quince cuadras al sur de la Ciudad Universitaria y a treinta del microcentro; cuando las esposas e hijas de medio centenar de agentes se acuartelaron allí. Fueron las mismas que cinco días antes, el jueves 28 de noviembre, habían ocupado durante tres horas el hall principal de la Jefatura de Policía.

El martes, mientras De la Sota se encontraba en Panamá y viajaba a Colombia a un encuentro regional de gobernadores, a las mujeres se sumaron sus maridos uniformados, quienes mediante mensajes de texto y en algunos casos, utilizando la frecuencia policial, convocaron a sus camaradas a acuartelarse.

Pero no fue una huelga sorpresiva, el Gobierno sabía que se venía un paro desde mediados de noviembre, cuando ocurrió la primera protesta de las esposas de los policías. Al mediodía, ya fueron 3.000 los agentes congregados en el CAP 5 y a la noche llegaron a casi 10 mil efectivos.

El conflicto se destrabó ayer al mediodía, cuando el propio gobernador De la Sota; su jefe de Gabinete, Oscar González; todos sus ministros; el Estado Mayor policial, un rabino y el obispo auxiliar de Córdoba se reunieron con una comisión integrada por el abogado Ortiz Pellegrini, el ex policía Juan Lucero y cinco esposas de agentes acuartelados. Allí les hicieron una amplia oferta salarial, de condiciones laborales y la promesa de que no habrá sanción ni represalias para los huelguistas.

Además va a haber aumentos escalonados en los sueldos de bolsillo, que hoy son de $ 6.000: se entregarán $ 2.000 en diciembre y enero; y otros $ 2.000 en febrero. Otros reclamos logradas por los huelguistas policiales –la negociación la llevó adelante el abogado Miguel Ortiz Pellegrini, ex fiscal general cordobés- fue que los agentes de calle reciban un plus de $ 1.000 y un aumento en los adicionales del 52%. Finalmente, consiguieron que el Estado les entregue sin costo un uniforme policial por año que actualmente pagan de su bolsillo y cuesta $ 3.000.

En plena madrugada del miércoles, cerca de las 2, cuando había regresado de urgencia desde Panamá; De la Sota había amenazado: “No vamos a hacer ninguna nueva oferta y tienen plazo hasta las 10 para salir a patrullar, sino, se labrarán los sumarios correspondientes y actuarán los fiscales”, dijo al Canal 8 de Córdoba. Diez horas después tuvo que dar marcha atrás.

La primera reunión para negociar fue el martes al mediodía entre Ortiz Pellegrini y el jefe de la Policía, comisario Almada. Siguió con un encuentro entre los huelguistas y el jefe de Gabinete.

Exactamente a las 12.37, los 8.000 agentes que ocupaban la sede del CAP 5 de barrio Cerveceros; aprobaron en asamblea el acuerdo logrado minutos antes: “Vamos a recuperar la ciudad, Córdoba es nuestra”, dijeron. Subieron a sus patrulleros y la sensación de seguridad volvió a sentirse en esta Capital que vivió las horas más trágicas desde los saqueos de 2001. (Clarín/OPI Santa Cruz)

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