Publicado el: 28, Mar, 2014

Cristina quiso ponerse al frente de la decisión


Ayer la Presidenta en la residencia de Olivos - Foto: Presidencia
28/03 – 09:15 – La presidenta Cristina Kirchner organizó ayer en la residencia de Olivos la sexta cadena nacional del año para ponerse al frente del ajuste fiscal que sus ministros anunciaron horas antes con un fuerte recorte de los subsidios a los servicios de agua y gas: afirmó que esa quita “es distributiva” y “no tiene nada que ver con un tarifazo” , y les reclamó a los industriales que, a cambio de eximirlos de ese ajuste, la “ayuden a cuidar el modelo” y no aumenten los precios.

Por Mariano Obarrio
Por si quedaban dudas, les advirtió que les hará “un seguimiento para ver cómo se comportan”. El ministro de Economía, Axel Kicillof , había anticipado por la mañana que los empresarios que suban sus precios serán castigados con la quita de los subsidios.

La primera mandataria decidió así exponer su figura ante las críticas por el ajuste, que provienen de sectores opositores y sindicales. Pero al mismo tiempo les exigió esfuerzos a los empresarios: los industriales son los grandes ganadores del modelo y les llegó la hora de poner el hombro, según su visión. “La industria argentina a la que tanto hemos ayudado, que nos ayuden a cuidar este modelo, este proyecto, este país, que es el país de ellos también” , dijo la Presidenta.

“Me siento la madre del país y de los 40 millones de argentinos”, señaló Cristina Kirchner, rodeada de casi todos sus ministros y del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, en el quincho de la quinta presidencial. Desde allí anunció también nuevos subsidios y créditos para pymes y parques industriales e inauguró por videoconferencia una planta de colada continua de la siderúrgica Ternium Siderar (del grupo Techint), en San Nicolás.

La obsesión de Cristina Kirchner era en los últimos meses buscar el modo de evitar el costo político de anunciar los recortes de subsidios, que provocarán un fuerte aumento en las facturas de los servicios para usuarios domiciliarios y comercios. Por un lado, la Presidenta eximió a las industrias para que éstas no padezcan una suba de costos y que luego la trasladen a los precios. La preocupación del equipo económico es que no se desborde la inflación y ello impacte negativamente sobre el consumo y sobre la actividad económica.

Por otro lado, la mandataria eligió hacer el anuncio el mismo día en que el Gobierno anunció que en 2013 el PBI creció 3% y que, por lo tanto, no deberá pagarles a sus acreedores que suscribieron el cupón PBI. La buena noticia del día, entonces, debía ser que el Tesoro se ahorrará 3000 millones de dólares este año.

La “reasignación de subsidios” fue la última medida que contradijo el libreto original del modelo económico fundado por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner.

En los últimos meses, la Presidenta decidió devaluar el peso, subir las tasas de interés, indemnizar a Repsol, pagarles a las empresas demandantes en el Ciadi, modificar el índice de precios del Indec con monitoreo del FMI y está a punto de acordar un plan de pagos con el Club de París y de renegociar la deuda en default con los fondos buitre que demandan a la Argentina en la justicia de Estados Unidos, lo que le permitiría buscar financiamiento en el exterior.

El próximo desafío es lograr un acuerdo salarial con el grueso de los sindicatos por un aumento sólo de 25% anual, por debajo de la inflación prevista, que implicaría un recorte del poder adquisitivo.

El kirchnerismo evalúa entonces medidas para suavizar el ajuste: rebajar el impuesto a las ganancias y aplicar recetas redistributivas con aumentos en la Asignación Universal por Hijo, como lo sugirió ayer Axel Kicillof al explicar para qué se usarían los fondos resultantes del corte de subsidios.

La Presidenta dijo que iba a “mantener la totalidad del subsidio a la industria, para que siga siendo competitiva en el mercado interno y en el EXTERNO”. Y agregó: “Esto es para todos, para los pequeños, los medianos, y hasta para los monopólicos”.

“Por eso quiero un ida y vuelta de los industriales”, enfatizó. “Estas medidas tienen que ver con la equidad”, dijo Cristina. “Las cosas han cambiado y para bien”, agregó, y señaló: “Esto no tiene nada que ver con un tarifazo”.

Quiénes quedan afuera del alza

Viviendas sociales

Aquellos beneficiarios de inmuebles construidos por el Gobierno con fines asistenciales no sufrirán quita de subsidios

Problemas de salud

La misma excepción correrá para quienes sufran enfermedades crónicas o tengan discapacidades. También para los asilos de ancianos, hogares sustitutos, geriátricos públicos y centros de adicciones

Bajos ingresos

Quienes tengan un sueldo menor a $ 5200 por mes, estén desempleados, reciban la asignación por hijo o acrediten insuficiencia de recursos terminarán de conformar el universo de los que quedarán afuera

Los alcances de los anuncios

Cómo impactará la quita de subsidios, según el rubro y el tipo de hogar

¿La reducción de los subsidios alcanzará a todos los hogares?

-Los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y los jubilados que perciban el haber mínimo seguirán recibiendo los subsidios al agua y al gas. Tampoco serán afectados los pensionados ni quienes reciban asignaciones familiares con ingresos inferiores a 5200 pesos, pensiones no contributivas, subsidio por desempleo y quienes acrediten certificado de discapacidad. Además, la medida tampoco alcanzará a los usuarios de la Patagonia, que son considerados “gas-dependientes”

¿Cómo se acreditará la condición para seguir recibiendo el subsidio?

-Las personas exceptuadas de la quita de los subsidios deberán anotarse en un Registro de Exceptuados, que elaborará la Anses.

¿La suba en las tarifas será igual para todos los hogares a los que se les reduzcan los subsidios?

-No. Los mayores aumentos corresponderán a los hogares con mayores niveles de consumo y los ubicados en las zonas consideradas de altos ingresos.

¿Qué pasará con las industrias?

-La reducción de los subsidios no alcanzará a las industrias, salvo que las empresas decidan lo que el ministro de Economía, Axel Kicillof, definió ayer como “un incremento sin razón justificada en sus precios”.

¿Por qué se anunció ahora la reducción?

-Por las necesidades de caja del Gobierno y el fuerte incremento de los fondos necesarios para importar la energía después de la devaluación del peso concretada en enero.

¿La reducción de los subsidios será inmediata?

-No. Comenzará a regir a partir de abril y se profundizará en forma escalonada hasta agosto.

¿Cuál será el porcentaje de los aumentos?

-En el caso del servicio de gas, la eliminación parcial de los subsidios se traducirá en subas de entre 100 y 284%, mientras que para el agua el aumento oscilará entre 70 y 406 por ciento.

¿Qué pasará con el GNC? ?

-El precio del gas mayorista aumentará más de un 20%, con lo cual es probable que esta suba se traslade a los valores que pagan los usuarios finales del GNC. (La Nación)

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