Publicado el: 3, Abr, 2014

La Presidenta criticó a Gran Bretaña como nunca por las Malvinas


La Presidenta de la Nación ayer en el acto - Foto: Presidencia
03/04 – 10:00 – El acto por los 32 años del desembarco argentino en las islas Malvinas se transformó ayer en el escenario de uno de los más duros discursos pronunciados por la presidenta Cristina Kirchner contra Gran Bretaña. No sólo criticó la militarización del Atlántico sur y enumeró en detalle el armamento, sino que, además, cuestionó aspectos de la política económica y social de Londres.

Por Mariano Obarrio
“Malvinas es la mayor base militar nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur y de sistemas de inteligencia electrónica”, dijo en el mensaje que brindó en la Casa Rosada.

La referencia a Malvinas como base de la OTAN buscó exhibir la ocupación de las islas como parte de un interés estratégico no sólo de Londres, sino también de su principal aliado militar, los Estados Unidos.

La mandataria remató ese duro ataque con un irónico consejo político al gobierno británico: “Sería bueno que Inglaterra se dedique menos a guerrear y más a su pueblo”.

Para ello explicó que la administración del primer ministro David Cameron gasta en la defensa de las islas 31.000 dólares anuales por cada ciudadano británico. Y en lo que pareció una intromisión en la política económica de Londres lo cuestionó por tener “un 20% de jóvenes desocupados”.

Para emitir su mensaje, Cristina usó la cadena nacional por octava vez en el año y por tercera vez en una semana: lo había hecho el jueves y el lunes pasados.

Quizás la clave de su mensaje respecto de la OTAN la dio cuando dijo: “Constituye la mayor base militar nuclear al sur del paralelo 50 grados sur. Desde Malvinas se maneja todo el despliegue militar británico -ma non troppo, diría yo (en referencia a los EE.UU.)- del Atlántico Sur, y también los sistemas de inteligencia electrónica”.

Además, la mandataria reiteró su reclamo a Gran Bretaña para que acepte la resolución de las Naciones Unidas (ONU) que ordena a ambos países sentarse dialogar sobre la soberanía sobre las islas Malvinas y expresó su “infinita confianza” en que tarde o temprano la Argentina recuperará el archipiélago.

“El gobierno inglés no desglosa en su presupuesto los gastos destinados a Malvinas. Es lógico para un gobierno que está en todos los frentes y siempre está del lado agresor”, denuncio la Presidenta. “Es una pena porque hay un 20% de jóvenes desocupados. Sería bueno que Inglaterra se dedique menos a guerrear y más a su pueblo.”

Además contrapuso que “el gasto militar por cada uno de los ingleses para mantener lo que tienen en Malvinas es de 31.000 dólares al año, una base a más de 13.000 kilómetros, en donde solamente están la Antártida y el Cono Sur”.

La Casa Rosada abrió sus puertas a los jóvenes militantes de La Cámpora, que se ubicaron en los patios Islas Malvinas y de las Palmeras, y en la Galería de los Patriotas.

La Presidenta aprovechó el acto en el patio Islas Malvinas para colocar una de las banderas utilizadas en el Operativo Cóndor, que la Presidenta reivindicó. Además, presentó un nuevo billete conmemorativo de 50 pesos que contiene el contorno del mapa de las Malvinas.

El Operativo Cóndor ocurrió en 1966 cuando 18 militantes peronistas y nacionalistas, dirigidos por Dardo Cabo, secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas y lo desviaron hacia las islas para colocar allí siete banderas argentinas.

Rodeada de todo su gabinete, intendentes, gobernadores y el vicepresidente Amado Boudou, la Presidenta reiteró su protesta por “el uso y el abuso de nuestros recursos naturales que son tomados indiscriminadamente”.

El reclamo no cayó en el mejor contexto. Por orden de Cristina Kirchner, la Argentina había votado hace semanas en la ONU en contra de la anexión de Crimea por parte de Rusia, pero el jueves último se abstuvo y favoreció a Moscú, lo que podría debilitar los argumentos argentinos sobre la soberanía en Malvinas.

Pero ella puso ayer el acento en el aspecto militar. “La verdad sobre Malvinas es que constituye la base militar nuclear de la OTAN en el Atlántico Sur. Ésta es la verdad que no pueden seguir ocultando”, aseguró. “Nuestro mensaje no sólo es de soberanía, sino también de paz”, agregó. “Las islas Malvinas se encuentran entre los territorios más militarizados del mundo”, consideró.

Sin precisar la fuente de su información, aseguró que allí hay “entre 1500 y 2000 efectivos militares”, con una “población de apenas 3000 personas: poco más de 1000 nacidos en las islas”. El resto, señaló, “son todos militares que rotan permanentemente entre el Reino Unido y aquí”.

Describió además la composición de la base militar. Enumeró un patrullero, un buque de apoyo, un buque de investigación, un submarino nuclear, un rompehielos, una fragata tipo 23, un centro de comando y control y una base de inteligencia electrónica que permite monitorear el tráfico naval y aéreo de la región, entre otras cosas.

“Como verán, un inmenso despliegue militar violatorio de la política de desnuclearización del Acuerdo de Tlatelolco”, dijo Cristina.

La jefa del Estado también renovó el pedido de identificación de 123 cuerpos no identificados de argentinos que murieron en las islas durante la guerra de 1982 y dijo que la mayoría de los ingleses están en “desacuerdo” con mantener el enclave en Malvinas.

“Y ya lo ve, y ya lo ve, el que no salta, es un inglés”, cantaban los militantes. Tras su discurso, Cristina hizo sendas arengas a los militantes del Patio de las Palmeras y de la Galería de los Patriotas. (La Nación)

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