Publicado el: 24, Abr, 2014

Sin dar explicaciones, el Indec ocultó ayer los datos de pobreza e indigencia de 2013


Sin dar explicaciones, el Indec ocultó ayer los datos de pobreza e indigencia de 2013
24/04 – 09:00 – En otro ejemplo de escasa transparencia, el “nuevo” Instituto Nacional de Estadística y Censos ( Indec ) ocultó sorpresivamente el índice de pobreza e indigencia correspondiente al segundo semestre de 2013 que tenía previsto difundir ayer.

Por Martín Kanenguiser
Ni el Indec ni el Ministerio de Economía explicaron los motivos de la imprevista desaparición de estos datos oficiales, aunque las especulaciones de analistas y técnicos del Indec se enfocaban en subrayar la nula voluntad oficial para blanquear los datos verdaderos de la realidad social argentina. De hecho, en enero el organismo estadístico dejó de informar los valores de la canasta básica alimentaria y de la canasta básica total, que sirven para fijar los niveles de indigencia y pobreza, respectivamente.

El último dato conocido del Indec mostraba a finales del primer semestre del año pasado que la pobreza, para el Gobierno, se ubicaba en el 4,7%, mientras que para las consultoras privadas y para la Universidad Católica Argentina, la medición llegaba al 25 por ciento. Aun para el Centro de Estudios de la CTA oficialista (Cifra), la pobreza en 2012 era mucho mayor que la del Indec, con un 13,3 por ciento.

Los voceros del Indec y del ministro Axel Kicillof no respondieron a las llamadas de LA NACION sobre esta abrupta eliminación de los datos del segundo semestre de 2013 -cuya publicación estaba prevista en el calendario de difusión de la página de Internet del Indec- ni explicaron si se difundirán en el futuro inmediato.

Ayer, el anuncio directamente fue levantado del cronograma que el organismo publica en su web. El delegado de ATE-Indec, Raúl Llaneza, indicó a LA NACION que “esta actitud ratifica que, lejos de estar normalizado, el Indec es el botín de guerra de personas cercanas a Moreno y que sigue estando intervenido por la misma gente que lo llevó a una crisis institucional sin precedente”.

La evaporación de estos datos se suma a las distorsiones que aparecieron últimamente en las cifras oficiales del comercio exterior, a la decisión de seguir sin publicar los precios promedio del “nuevo” IPC y a la de cambiar a último momento los datos del PBI para no pagar el cupón ligado al crecimiento.

La agencia DyN indicó que, anteayer, “luego de su encuentro con funcionarios del gobierno de Brasil, el ministro Axel Kicillof se reunió con Edwin e Itzcovich, charla en la que se habría terminado de definir la postergación del anuncio”.

Entre otras cuestiones, los tres funcionarios “debían explicar hoy, al presentar la pobreza de 2013, si el cálculo fue hecho con la base 1993 -que permitía deprimir los resultados- o si se realizaba con la base 2004, que obviamente elevaría los valores de la canasta y modificaría el resultado final”, indicó la agencia de noticias por la tarde.

Es decir que si se utilizaba la base anterior, posiblemente el número volvería a quedar muy por debajo de la canasta real que informan tanto las provincias como las consultoras; en cambio, si se apelaba a la nueva, tal vez las cifras de pobreza e indigencia deberían haberse multiplicado por cinco aproximadamente.

“No creo que haya un dato realista de pobreza e indigencia este año, tal vez lo publiquen en 2015”, aventuró el economista jefe de FIEL, Juan Luis Bour, a LA NACION. Para FIEL, la línea de indigencia es de $ 2635 y la de pobreza de $ 4705, con un aumento de 42% y 40% a nivel interanual, respectivamente.

Sobre la base de estos datos, Bour dijo que “suena sensato pensar que el nivel de pobreza se ubique entre el 20 y el 25 por ciento” de la población total del país.

Por su lado, la ciudad de Buenos Aires difundirá hoy el dato correspondiente a marzo, con una línea de unos $ 8080 para no caer en la pobreza, frente a los $ 7921 del mes pasado. En tanto, la canasta publicada por la ex directora del IPC del Indec hasta la intervención de 2007, Graciela Bevacqua, indicaba en marzo que un hogar de cuatro miembros, debía superar los $ 7525,55 en ingresos para no ser pobre.

Ante las dudas, Córdoba tendrá sus propias estadísticas

CÓRDOBA.- El gobierno de José Manuel de la Sota decidió apartarse de los índices de pobreza que realiza el Indec y elaborar su propio estudio, actualizado trimestralmente, para aplicar sus políticas sociales. “Es para salvaguardar la transparencia de todos los programas que se financian con fondos propios de la provincia”, dijo el ministro de Desarrollo Social, Daniel Passerini, al anunciarlo.

Passerini reveló que mientras los datos del Indec arrojaban en el último trimestre de 2013 un 6% entre pobreza e indigencia en esta provincia, los del gobierno cordobés oscilan entre 14 y 15 por ciento. (La Nación)

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