Publicado el: 25, Abr, 2014

Reabrieron un concurso clave para la Justicia Federal


El Juez Sebastián Casanello - Foto:
25/04 – 09:30 – Existe una vacante en la Cámara que revisa las decisiones de los jueces en casos de corrupción. El concurso se inició en 2010 y fue reflotado hace dos semanas.

Por: Omar Lavieri
El Consejo de la Magistratura resucitó después de casi cuatro años de muerto un concurso para ocupar una vacante en la estratégica Cámara Federal que se encarga de revisar las decisiones de los jueces en casos de corrupción donde están involucrados funcionarios públicos.

En la Cámara Federal hay dos salas de tres jueces cada una. Desde el año 2008 el camarista Eduardo Farah, es titular en una de las salas y subrogante en la otra. En 2010 se llamó a concurso para ocupar el cargo vacante. Y recién ahora el Consejo de la Magistratura decidió poner en marcha el proceso para designar al estratégico camarista.

Este concurso fue un tanto extraño desde su comienzo. Pese a la relevancia del cargo, de los 40 inscriptos en 2008, apenas siete se presentaron al examen que se tomó en febrero de 2010. No asistieron a la evaluación los que estaban, a priori, mejor posicionados: entre ellos los jueces federales Julián Ercolini y Sergio Torres y la fiscal Mónica Cuñarro. Es más, el día de la evaluación, ante la flaqueza del número de presentes, se retrasó el inicio del examen a la espera de la llegada de alguien más.

Al concurso se presentaron Mariano Llorens -secretario de un Tribunal Oral Criminal de la Capital-, Sebastián Casanello -actual juez federal quien cuando concursó era secretario de la Cámara que tiene la vacante-, el juez en lo Penal Económico Javier López Biscayart -que no es muy querido por el kirchnerismo porque fue quien investigó el Caso Skanska -, el juez de Ejecución Penal Sergio Delgado, Julio César Báez -juez del Tribunal Oral Criminal 1 de Morón- y los abogados penalistas Eduardo Maldonado y Domingo Montanaro. Desde 2010 que no había ninguna novedad sobre el concurso 212.

La nota obtenida en el concurso se compone de la suma de un guarismo otorgado por antecedentes más el resultado del examen. Báez obtuvo 143,50; Montanaro 140,30, Mariano Llorens 137,60, López Biscayart 136, Delgado 135, Casanello 130 y Maldonado 93,70. El Consejo de la Magistratura decidió incluir a los primeros seis entre el grupo que va a seguir en carrera en el concurso. Solo quedó afuera Maldonado.

El orden en que se ubicaron los candidatos es provisorio. Dos consejeros de la Magistratura, el diputado camporista Eduardo “Wado” de Pedro y el juez Mario Fera hicieron un informe para contestar las impugnaciones. Ese informe-que puede cambiar el orden provisorio- será presentado a la Comisión de Selección que debe aprobarlo o no. Luego serán las entrevistas personales con los candidatos y de allí saldrá una terna. Que, a su vez debe ser aprobada por los dos tercios del pleno del Consejo. Recién entonces el Poder Ejecutivo propondrá al candidato que deberá obtener la aprobación del Senado. Para finalmente, ser designado en la Cámara Federal.

Para llegar a una definición aún falta. Los candidatos fueron citados para que en los próximos días, se sometan a un examen psicológico y psicotécnico. Pero a partir de la decisión del Consejo de descongelar el concurso, comenzaron a tejerse especulaciones en los tribunales. Una de ellas habla de la puja entre dos sectores del kirchnerismo para quedarse con el importante cargo en juego. El oficialismo quiere garantizar que ese cargo esté ocupado por alguien que le responda, especialmente a futuro, cuando los casos de corrupción de la actual administración sean analizados en la Justicia, durante un gobierno que probablemente no sea kirchnerista.

Un sector ligado al ministro Julio De Vido, con influencia en el edificio de Comodoro Py, empuja a Llorens para el cargo. Llorens, un funcionario de carrera en el Poder Judicial que se ha presentado a muchos concursos, es primo de Rafael Llorens, subsecretario Legal y Técnico del ministerio de Planificación y el cerebro judicial de De Vido. Llorens quedó tercero en el orden provisorio que estableció el Consejo.

Otro sector del kirchnerismo relacionado con el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, a través del camporista Julián Álvarez, secretario de Justicia y representan del Poder Ejecutivo del Consejo de la Magistratura, apoya a Casanello. Casanello quedó sexto en la calificación provisoria.

En 2010 Casanello, actual juez federal, se había presentado a cuatro concursos. En dos de los concursos sacó 100/100 en los exámenes. Luego revisaron uno de ellos y le bajaron la nota a 90. En el otro concurso-en el que obtuvo su actual cargo- había sacado 88/100. En el concurso para camarista federal obtuvo un 60/100. Protestó la nota-muy baja para lo que venía obteniendo-. Pidió la revisión y allí quedó la historia ahora reabierta por el Consejo.

Casanello, es juez federal desde octubre de 2012, y tiene a su cargo la causa por lavado de dinero donde se investiga al empresario kirchnerista Lázaro Báez. Se lo vincula con el ala camporista del Gobierno, aunque el juez niega tener pertenencia partidaria. En cercanías a Casanello aseguran que el juez “No tiene en la cabeza dejar el juzgado para ir a la Cámara, el concurso es de un tiempo muy lejano”.

La maquinaria del Consejo de la Magistratura se puso en funcionamiento para designar un camarista cuyas decisiones tendrán un alto contenido político. Y por eso la política ha comenzado a teñir-como en casi todos los casos de cargos importantes- el proceso para cubrir la vacante en la Cámara Federal. (Infobae)

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