Publicado el: 8, May, 2014

Los indicios que faltan investigar para unir a Lázaro Báez con los financistas involucrados


El empresario Kirchnerista Lázaro Báez deja el mausoleo de la familia Kirchner - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
08/05 – 09:30 – Para el juez Casanello, uno de los cauces de la investigación inconclusa lleva al empresario.

¿Y Lázaro Báez? ¿Dónde está?

Por Hernán Cappiello
Si bien la carátula de la causa en la que se lo investiga es “Báez, Lázaro Antonio y otros s/encubrimiento”, la resolución judicial de ayer se refiere sólo a Leonardo Fariña y a Federico Elaskar, los que están más abajo en la escala de responsabilidades que la Justicia analiza desde hace un año. Es que el juez Sebastián Casanello indagó a ambos y en este tiempo reunió pruebas para decir que la vida disipada, con gastos a raudales, la compra de sus autos Ferrari, Porsche y las grises operaciones que se realizaban desde la financiera SGI, de Puerto Madero, eran operaciones de blanqueo de plata proveniente de actividades ilícitas.

En su fallo, el magistrado advirtió que este es uno de los dos cauces que tomó la investigación. El primero se refiere a “las operaciones financieras que presuntamente habrían llevado adelante Lázaro Antonio Báez, Martín Antonio Báez, Jorge Leonardo Fariña, Federico Elaskar, Fabián Virgilio Rossi y Daniel Rodolfo Pérez Gadín, y que habrían tenido por finalidad la irregular expatriación de una cifra que rondaría 60 millones de dólares”.

Para agotar este punto, el juez entendió que depende de la colaboración internacional: ya envió dos veces exhortos a Suiza, Panamá, Belice y, en varias ocasiones, a Uruguay, con el propósito de avanzar contra Báez.

En Suiza, la justicia de ese país congeló los fondos del empresario, ante la sospecha de que el dinero depositado proveyera de ilícitos. Una de las cuentas que estuvo envuelta en la investigación es la de la empresa Teegan Inc, de Belice, constituida vía Panamá. Esa firma tenía depositados 1,5 millones de dólares en el banco suizo Lombard Odier, pero luego esa cuenta fue cerrada.

La firma, según los documentos mostrados por TV en el programa Periodismo para Todos, que dio origen al caso, pertenecía a Martín Báez, uno de los hijos de Lázaro Báez. Casanello pidió por eso datos a Suiza, Belice y Panamá sobre esta empresa y otras de los investigados, pero en todos lados se encontró con que le respondieron que la imputación no estaba adecuadamente descripta como para que le dieran información.

Tras denunciar la reticencia internacional, reiteró los pedidos de colaboración. Casanello había sido invitado a Suiza para intercambiar datos, pero desistió de viajar porque el Código Procesal no contempla esa posibilidad y la Corte no habilitó la entrega de los viáticos. A Suiza le pidió datos sobre Helvetic Services Group, constituida en ese país y que terminó comprando en 2011 a Elaskar su financiera SGI.

Elaskar, antes de desmentirse a sí mismo por TV, había dicho que Helvetic era Báez. Esta operación de transferencia de SGI se había realizado vía Daniel Pérez Gadín, abogado de Báez, dijo Elaskar.

Justamente, ése es el nombre sobre el que Casanello quiere tener respuestas de Uruguay. En ese país se investiga la compra de un campo con costa de mar, cercano a Punta del Este por 15 millones de dólares. Fariña intervino en los comienzos de la operación hasta que la propiedad quedó en manos de una sociedad de Pérez Gadín. La justicia uruguaya rastreó la ruta del dinero que ingresó desde la Argentina para pagar el campo y sabe de qué cuentas salieron esas transferencias. Las sospechas apuntan a Lázaro Báez. Lo mismo ocurre con el campo que Fariña compró, en comisión, por US$ 5 millones en efectivo y que luego vendió por US$ 1.800.000, en lo que la Justicia cree que fue una operación simulada. El propio Fariña dijo que ese campo lo compró para Báez.

El tercer elemento que resta anudar con los indicios sobre las actividades de Fariña y Elaskar tiene que ver con la investigación que realizó el suspendido fiscal José María Campagnoli sobre Báez. El fiscal Guillermo Marijuán debe decidir qué hace con esos hallazgos. Antes de que lo suspendieran, Campagnoli documentó que Báez se valió de una red de 200 sociedades en Estados Unidos, y Europa para lavar dinero negro y que 50 millones de euros fueron blanqueados por el empresario mediante la compra de bonos del Estado argentino. Aseveró que el dinero reingresó al Banco Nación situado frente a la Casa Rosada. (La Nación)

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