Publicado el: 13, May, 2014

Para Santa Cruz, la década ganada


El Gobernador Daniel Peralta junto a Cristina Fernández de Kirchner - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
13/05 – 09:20 – Fue la provincia que recibió más fondos discrecionales per cápita.

Por Laura Serra
Que Santa Cruz es la “mimada” del Gobierno en la asignación de recursos públicos no es novedad. La sorpresa viene cuando ese favoritismo se traduce en números a lo largo de los últimos diez años: ahí se verifica que la provincia de los Kirchner recibió 16.322 millones de pesos extras de la Nación, mucho más de lo que hubiese cobrado en caso de aplicarse a estos fondos discrecionales el índice de coparticipación que les corresponde.

Además de los fondos coparticipables que las provincias reciben de manera automática por un índice definido por ley, la Nación distribuye anualmente una masa millonaria de recursos de manera discrecional, es decir, según el grado de afinidad de cada distrito con el Gobierno.

Si a esa gran masa de recursos extras se le aplican los respectivos índices de coparticipación, surge claramente qué provincias aparecen como ganadoras y cuáles como perdedoras. En su último relevamiento, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadin Argañaraz, trabajó sobre esta hipótesis.

Como era de prever, las provincias más cercanas al kirchnerismo han sido las más beneficiadas, pero lo novedoso que hizo el Iaraf fue cuantificar ese favoritismo en el transcurso de la última década.

Y las conclusiones son llamativas. Buenos Aires recibe, según la ley, el 20,1% de la masa coparticipable, pero en el reparto de los fondos “no automáticos” percibió el 26,2% (índice acumulado 2003-2012). Esa diferencia positiva de 6,1 puntos se traduce en 25.034 millones de pesos extra, encabezando así el ranking de provincias beneficiadas por la distribución discrecional de fondos de la Nación si se hace la comparación de esos envíos en términos absolutos.

Le sigue Santa Cruz que, como se dijo, recibió 16.322 millones de pesos de más, debido a que recibió el 5,7% del total de los recursos discrecionales cuando su índice de coparticipación es del 1,7%. Después continúan La Rioja que, con esta misma lógica, recibió 7164 millones extra; Jujuy, 5392 millones; Chaco, 2913 millones, y Misiones, 2752 millones. En sexto lugar figura la Capital, con 1257 millones extra .

“Santa Cruz se ha beneficiado con un coeficiente de distribución para las transferencias no automáticas un 240% más alto [más del triple] que su coeficiente de coparticipación. La Rioja casi duplica su participación en la distribución de envíos no automáticos versus el porcentaje que le corresponde de los automáticos”, explicó Argañaraz.

Las provincias más perjudicadas, en tanto, perdieron plata.

Un ejemplo concreto es Santa Fe, la más afectada por la inequidad, según Iaraf. A esta provincia le corresponde un índice de coparticipación del 8,8%, pero a la hora del reparto de los fondos discrecionales no se le aplicó ese índice, sino el 6,1%. Esta diferencia de 2,7 puntos se traduce en 11.154 millones de pesos menos para la provincia.

Detrás de Santa Fe sigue Corrientes, que en materia de fondos no automáticos recibió 1,8 puntos menos que su índice de coparticipación, lo que significa 7230 millones menos. Tercera entre las perdedoras aparece Catamarca, con 6300 millones menos. Todas estas son provincias de signo político opositor.

Por habitante

Pero la inequidad en el reparto se agudiza cuando se aplica el criterio per cápita en cada provincia. Allí es cuando surgen los datos más llamativos del trabajo de la consultora, y donde mayores diferencias se verifican.

“En nuestro estudio pudimos observar que, en promedio, cada habitante de Buenos Aires [la más favorecida en transferencias discrecionales] obtuvo durante la década 2003-2012 un beneficio por habitante de $ 1595, a precios actuales. Mientras tanto, cada santacruceño se vio beneficiado en toda la década por el equivalente a $ 66.242”, advirtió Argañaraz.

Se podrá aducir que Santa Cruz, por ubicarse en una región de condiciones climáticas y geográficas más adversas que otras, merece un tratamiento más benévolo en el reparto de recursos públicos. Sin embargo, provincias de condiciones similares, como lo son Tierra del Fuego, Chubut, Neuquén, La Pampa y Río Negro, contradicen esta premisa.

“Cada santacruceño se vio beneficiado en toda la década por el equivalente a $ 66.242. En el mismo grupo de provincias que Santa Cruz [altos ingresos y baja densidad poblacional] se encuentra Tierra del Fuego, pero allí sus habitantes recibieron $ 14.637 menos cada uno en igual período. Igual situación se observa en el resto de las provincias patagónicas”, indicó Argañaraz.

El reparto de fondos por fuera de la coparticipación no es nuevo; de hecho, se remonta a la época menemista. Lo sugestivo es que, a pesar de los años transcurridos desde entonces, esta masa de recursos discrecionales, lejos de promover una mayor equidad entre las provincias, por el contrario, ha provocado más desigualdades.

“El caso de las transferencias no automáticas, como se pudo apreciar, no corrige, sino que aumenta las desigualdades provinciales existentes, sumando discrecionalidad al reparto de fondos entre niveles de gobierno, lo cual siempre resta transparencia”, concluyó Argañaraz. (La Nación)

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