Publicado el: 7, Jul, 2014

Núñez Carmona se ocupó del pago para el levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone


Núñez Carmona eligió el silencio
07/07 – 11:00 – A las 8:23, el abogado que esperaba los $ 567.000 en efectivo para comenzar la resurrección de la ex Ciccone Calcográfica recibió la primera llamada. “¿Y? ¿Llegó?” Del otro lado de la línea, quien preguntó por el motoquero que transportaba el dinero por las calles de Buenos Aires no fue Raúl Moneta ni Jorge Brito, los supuestos financistas detrás de The Old Fund. Tampoco ningún miembro de la familia Ciccone. Fue el socio del vicepresidente Amado Boudou, José María Núñez Carmona.

Por Hugo Alconada Mon
La llamada ocurrió el viernes 3 de septiembre de 2010 , según consta en los registros de comunicaciones entrantes y salientes del teléfono de Núñez Carmona que termina en 0923 y que obtuvo LA NACION. Más aún: llamó desde la pequeña zona de las antenas que en la jerga de las telecomunicaciones se identifica como “Casa Rosada”. ¿Por qué? Porque abarca una pequeñísima porción de Puerto Madero, el Ministerio de Economía y, sí, la Casa Rosada.

Ésa, sin embargo, no fue la única comunicación de “Nariga” esa mañana. Muy nervioso, llamó al menos otras dos veces. Todas las recibió un abogado, Patricio Glasberg, quien esperaba el dinero en la puerta de la sucursal Tribunales del Banco Ciudad, en la esquina de la avenida Corrientes y la calle Uruguay. Glasberg no estaba solo. A su lado estaba el presidente del misterioso fondo The Old Fund, Alejandro Vandenbroele.

Las llamadas de Núñez Carmona aportan un nuevo indicio sobre el rol protagónico que asumió el socio de Boudou en la resurrección de la ex Ciccone, cuando la facción del Gobierno que procuraba estatizarla y colocarla bajo el control de la Casa de Moneda perdió terreno. Y refuerzan las sospechas sobre Núñez Carmona como verdadero gestor del dinero con que resurgió la imprenta con Vandenbroele como su rostro visible.

De hecho, el supuesto testaferro de Boudou ya había recibido una llamada de Núñez Carmona esa lluviosa mañana. Ocurrió a las 7.38, cuando Vandenbroele se encaminaba hacia la zona de plaza Lavalle.

¿Por qué llamó “Nariga” a Glasberg? Porque integra el estudio jurídico al que los Ciccone confiaron el levantamiento de la quiebra. Llegaron a ese buffet gracias a uno de sus clientes, Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical Group e íntimo amigo de Guillermo Reinwick, yerno de Nicolás Ciccone.

Así fue como, referenciado por Belocopitt, el titular de ese estudio, Jorge Taiah, recibió un pedido para que evaluara cómo se podía levantar la recién declarada quiebra de la imprenta. Pero los letrados terminaron por presenciar el desembarco de Vandenbroele y The Old Fund en la compañía, con Núñez Carmona como negociador determinante.

Ese desembarco registró un momento clave aquella mañana del 3 de septiembre, Glasberg y Vandenbroele veían pasar los minutos y, con el dinero aún sin aparecer, Núñez Carmona volvió a discar el número del primero de ellos desde su teléfono celular porteño, según verificó la nacion.

Nervioso, el socio del entonces ministro de Economía llamó al celular de Glasberg -terminado en 2113- a las 8.25. Pero sólo se calmó dos minutos después, a las 8.27, cuando al fin apareció el motoquero, que mientras entregaba el paquete de una cueva con más de medio millón de pesos dejó una frase para el recuerdo.

La frase se centró en la supuesta relación habitual del transportista con Núñez Carmona y su grupo. “Siempre trabajamos con ellos”, dijo. Y le dejó a Glasberg una tarjeta con sus datos de contacto, por las dudas de que también él requiriera sus servicios en el futuro.

Ya con los $ 567.000 en sus manos, Glasberg y Vandenbroele ingresaron al Banco Ciudad, presentaron el efectivo por ventanilla y entonces ocurrió otra vuelta de tuerca. Al completar la boleta de depósito, el segundo indicó que el depositante era The Old Fund. Una impresora registró la hora oficial en que se completó el trámite: 9.05.

Al salir del Banco Ciudad, caminaron rumbo al Juzgado en lo Comercial N° 8, donde tramitaba el expediente de la quiebra de la ex Ciccone, distante tres cuadras. Allí presentaron la boleta de depósito junto a un breve escrito.

En esa boleta, sin embargo, Vandenbroele no consignó dato alguno vinculado al estudio Taiah o a Reinwick, al que ahora la defensa de los acusados señala como supuesto dueño -junto a su esposa, Lorena Ciccone- de esos $ 567.000. Por el contrario, quedaron asentados el domicilio y el teléfono de otro conocido estudio jurídico comercialista porteño: Fargosi & Asociados, en Tucumán al 100. Uno de los por entonces abogados de ese estudio, Oscar Bareiro, también se involucró en la resurrección de la imprenta. Y luego continuó como letrado de The Old Fund y de la nueva Ciccone, rebautizada Compañía de Valores Sudamericana. Y mantuvo conversaciones y reuniones con Núñez Carmona, según reconstruyó la nacion, aunque Bareiro lo negó ante sus colegas.

Consultados para esta nota, desde el estudio Fargosi indicaron que Bareiro y su equipo -que fue el que llevó ese asunto- ya no trabajan allí, por lo que no podían hacer ningún tipo de comentario.

Tanto Taiah como Glasberg, en tanto, indicaron a la nacion que no harían comentarios. Explicaron que los limita el secreto profesional, ya que fueron abogados de la ex Ciccone durante 2010, justo antes del desembarco de The Old Fund.

Ante Lijo

Taiah ya declaró como testigo ante el juez federal Ariel Lijo. Lo hizo el 2 de este mes. Pero su testimonial fue breve. Apenas pudo contar unos pocos detalles antes de que el abogado de Vandenbroele, Germán Soria, trabara su declaración al sostener que su cliente, la ex Ciccone, jamás lo relevó del secreto profesional. Para entonces, Taiah sólo había detallado que la ex Ciccone contrató a su estudio entre julio y agosto de 2010 para “obtener judicialmente la revocatoria del estado falencial”, es decir, levantar la quiebra, y que por eso conoció a la familia Ciccone, al socio de Boudou y a Vandenbroele, aunque nunca trabajó para The Old Fund.

“Conozco a José María Núñez Carmona, Alejandro Vandenbroele, Guillermo Reinwick, Nicolás Tadeo Ciccone y Pablo Jorge Amato”, llegó a contar Taiah. Pero no le dejaron precisar cómo y por qué conoció a “Nariga” ni las reuniones que ocurrieron en su estudio jurídico ni las llamadas entrantes y salientes.

El cerrojo que le impuso Vandenbroele también le impidió a Taiah dar detalles de las reuniones que mantuvo a pedido de sus clientes (Héctor y Nicolás Ciccone, y Renwick) con Núñez Carmona en el bar Francesca del Patio Bullrich, que pertenece a Reinwick, como así también en el bar Líber y Líber -en la esquina de avenida del Libertador y Libertad- y en el I Fresh Market de Puerto Madero, como detallaron los Ciccone.

Silvia, la hija del fallecido cofundador de la empresa, Héctor Ciccone, aportó algunos datos sobre esas reuniones al declarar ante Lijo en diciembre. Dijo que en una de ellas la presionó Núñez Carmona. “Firmá, firmá”, le exigía el socio de Boudou, según su relato, hasta que logró su objetivo días más tarde, cuando The Old Fund tomó el control de la imprenta.

Primer pago del salvataje

El socio de Boudou hizo el seguimiento para asegurarse que llegue el pago, a nombre de The Old Fund

La imprenta estaba en quiebra y Núñez Carmona (foto) fue uno de los encargados de salvarla

El depósito de $ 567.000 se hizo el 3 de septiembre de 2010, con el fin de levantar la quiebra de la imprenta

Críticas y elogios al vicepresidente

El vicepresidente Amado Boudou ayer recogió críticas y elogios a su figura. La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, criticó a los sectores del kirchnerismo que no respaldaron con firmeza al vicepresidente. “A Amado lo dejaron demasiado solo”, dijo Bonafini sobre el vicepresidente, que fue procesado por la Justicia por la supuesta apropiación de la imprenta Ciccone. “Lo dejaron demasiado solo, cada uno sabe lo que hace en la vida. Yo nunca soy de grises, estoy acá o allá, si me equivoco, mala suerte”, afirmó Bonafini.

En tanto, el ex presidente Eduardo Duhalde se despegó del caso Ciccone, luego de que Amado Boudou lo señaló como uno de los responsables de la llegada de la empresa Boldt para controlar la imprenta Ciccone. “No tengo nada con Boldt. No me he hecho amigo de artistas, jugadores de fútbol y empresarios”, remarcó Duhalde. Además, el ex mandatario aseguró que algunos ministros que integran el gabinete de Cristina Kirchner no apoyan al vicepresidente en su intimidad. “Muchos ministros de este gobierno se callan”, sentenció Duhalde. (La Nación)

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