Publicado el: 10, Jul, 2014

Cuestionado, Boudou encabezó una fría ceremonia en Tucumán


Cuestionado, Boudou encabezó una fría ceremonia en Tucumán
10/07 – 09:30 – Los actos por el 9 de Julio El acto duró menos de media hora y el vice habló 11 minutos. Contrastó con las movilizaciones kirchneristas de otros años. Boudou saludó a todos los miembros del Gabinete ante las cámaras.

Por: Guido Braslavsky
Con un acto express, que duró apenas 25 minutos y una capital tucumana que estuvo lejos del fervor y la movilización de años anteriores, el cuestionado Amado Boudou encabezó ayer la celebración por el 198º aniversario de la Independencia. En el Teatro Mercedes Sosa, frente a la Plaza Independencia, el vice habló tan solo 11 minutos, en los que no hizo ninguna referencia a su situación judicial.

“En otros gobiernos, en otras épocas, los ministros iban a Washington a sacarse fotos en la alfombra roja; hoy tenemos ministros que van a plantear las necesidades del país, a decir ‘tenemos capacidad y voluntad de pago, pero no lo vamos a hacer a expensas del pueblo’”, dijo Boudou en un discurso con varios párrafos dedicados a la cuestión de la deuda y de la negociación con los fondos buitres.

El vice acusado de haberse apropiado de la empresa Ciccone, reivindicó a Perón, a quien nombró varias veces, y abundó en elogios y agradecimientos a Néstor y Cristina Kirchner. Su tono encendido y de arenga, por momentos al borde del grito, logró levantar a las dos bandejas del pullman donde estaban los militantes pero no contagió a la platea del ex cine Plaza donde estaban los funcionarios.

Investigado también por enriquecimiento ilícito, y denunciado por “fraguar” su declaración jurada, Boudou habló de “patria libre” y se arropó con tono épico en críticas al colonialismo y a “los poderes económicos, financieros y mediáticos”.

En el escenario, varios de los ministros a los que Cristina Kirchner -ausente por su faringolaringitis-, ordenó acompañar al vice a Tucumán, seguían el acto con caras adustas. Al ingresar Boudou al escenario y saludar uno a uno a los miembros del Gabinete, el gesto más ostensible de frialdad lo tuvo el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quien se quedó parado, rígido, cuando se le acercó el vice. Fue éste quien l e dijo algo al oído y le dio un beso.

Con Boudou viajó casi todo el Gabinete

Las excepciones fueron los que tienen ADN pingüino y por eso, un margen de autonomía: la cuñada Alicia Kirchner, Julio de Vido y el secretario Legal y consejero cristinista privilegiado, Carlos Zannini, no fueron de la partida. Para trasladar a todos los funcionarios y sus comitivas en un solo vuelo, el Gobierno dispuso de un avión de Aerolíneas Argentinas.

Cristina decidió mandar a Boudou en su lugar y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, volvió a repetir ante los micrófonos que la situación del vice “es la misma” que la de Mauricio Macri, procesado por el caso de espionaje ilegal a políticos y empresarios. Pese a este discurso -y a la clara decisión de Cristina de respaldarlo- hay un frío que pudo palparse ayer en torno al vice. En el elenco oficial muchos consideran que el escándalo Ciccone lo ha arruinado frente a la opinión pública, más allá de cómo termine la causa judicial. “Este acto es una situación incómoda”, admitió un ministro. “Amado está angustiado, y la verdad que no sé como se aguanta tanta presión”, reflexionó con mirada piadosa.

A Boudou se le mantuvo la agenda que tenía la Presidenta -la visita a la Casa Histórica donde firmó el libro de visitantes, su rol en el acto central-. Pero en lo que fue su aparición de mayor exposición pública desde que fue procesado por el juez federal Ariel Lijo, toda su estadía aquí duró apenas dos horas. Y su breve discurso no fue transmitido por cadena nacional. También fue un 9 de Julio diferente porque todas las expectativas estaban puestas en la semifinal con Holanda, y las cosas se armaron para que Boudou y comitiva pudieran ver en sus casas la previa del partido.

Boudou no concurrió al Tedeum que ofició en la Iglesia Catedral el arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca. Frente al gobernador José Alperovich y su esposa, la senadora Beatriz Rojkés, Zecca criticó a los que pretenden “construir desde el conflicto” (ver aparte). También asistieron al Tedeum el ministro de Salud, el tucumano Juan Manzur, y el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez, con agenda propia por su precandidatura presidencial. (Clarín)

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Mostrando 2 Comentarios
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  1. hugoantikk dice:

    DESPUES DE ESTA RONDA DE RECONOCIMIENTO , SE HABRAN LLEVADO PRESO A ALGUNO? , O SEGUIRAN GOZANDO PLENA LIBERTAD Y GASTANDO DE NUESTRO DINERO, HASTA CUANDO SEGUIRAN RIENDOSE DE TODO EL PUEBLO? ( INCLUYENDO AL 56% DE SUS COMPLISES ), SALUDOS.-

  2. barcino dice:

    cUANDO VAN A PUBLICAR QUE LO RAJARON A cAMERON

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