Publicado el: 26, Ago, 2014

El BCRA perdió en tres días US$264 millones y volvió a subir la tasa


La carrera por el dólar contagió al paralelo y le hizo marcar un nuevo récord: $ 13,15
26/08 – 09:40 – Retomó su receta para evitar que siga la fuga de reservas y el alza del dólar.

Por: Javier Blanco
El Gobierno emitió ayer la primera señal concreta de inquietud sobre la dimensión que alcanzó la corrida contra el peso: facultó al Banco Central (BCRA) para dar marcha atrás con el último recorte aplicado a las tasas de interés, en un intento de aplacar la demanda de dólares y la renovada presión sobre la esmerilada tenencia de reservas.

La decisión llegó tras la tercera jornada en que el BCRA no pudo comprar divisas, lo que le hizo perder US$ 264 millones de las reservas en tres días (US$ 368 millones en agosto), pese a tener “pisado” casi por completo el pago de importaciones privadas. Así, las reservas están en niveles que no mostraban desde comienzos de junio.

Además, bate récords la demanda de dólar-ahorro y los precios de la divisa estrenan a diario nuevos máximos, tanto en mercados formales como informales. La cotización del paralelo cerró ayer a $ 13,98, un precio sin precedentes.

A fines de enero, tras devaluar 23% el peso en dos días, el BCRA elevó 8 puntos las tasas. Eso le permitió retirar unos $ 50.000 millones de circulación en dos meses y calmar, entonces, la fuga hacia el dólar.

Luego, a medida que la inflación ensayaba una tenue desaceleración y los dólares aportados por la soja robustecían las reservas, la entidad conducida por Juan Carlos Fábrega podó los rendimientos en dos puntos (los bajó del 30% anual a un promedio del 28%), en lo que pareció un nuevo equilibrio de precios que se rompió a comienzos de agosto.

Fue cuando el ministro de Economía, Axel Kicillof, quien culpa a esa suba de tasas por la recesión actual, logró aval presidencial para ensayar un tercer recorte en los tipos de interés que, desde julio, además definen el costo de los créditos bancarios para consumo. La idea era facilitar la demanda de financiamiento y, por esta vía, ayudar a que la caída en el nivel de actividad tuviera un freno.

Pero la nueva baja llegó en momentos en que se había gatillado el default parcial y, junto con eso, se recreaban las condiciones para otra corrida contra el peso, ya que la renta por mantenerse en moneda local pasó a ser muy inferior a la tasa de devaluación esperada.

Una consecuencia fueron los reiterados fracasos que sufrió el BCRA en la subastas para colocar los títulos de deuda con que regula la oferta monetaria de allí en más: no pudo retirar más pesos de circulación por esta vía y debió resignarse a inyectar unos $ 1200 millones en lo que va del mes. La otra consecuencia fue el despegue en las expectativas de devaluación, que llevaron a los inversores a convalidar precios del dólar que van de 13 a 14 pesos en los distintos mercados, con tal de escaparle al peso.

La contramarcha que ensaya ahora el BCRA fue el resultado de un cruce de consultas durante el fin de semana, tras el evidente pico de presión cambiaria que siguió al anuncio del envío de un proyecto de ley para pagar “en casa” los bonos de la deuda emitidos bajo ley extranjera, en un intento de eludir el cerrojo planteado por el juez Thomas Griesa.

Y parece confirmar que los nervios que confesó la presidenta Cristina Kirchner durante la última cadena nacional, en relación con esa medida, incluían cierto temor a que se repitiera una situación como la vivida a fin de enero, cuando el Gobierno se vio forzado a convalidar un salto devaluatorio que, meses antes, ella misma había negado.

Tal vez por eso esta vez laudó en favor de la recomendación de Fábrega, pese a la resistencia de Kicillof, según admitieron fuentes oficiales. Así lo habilitó para que hoy ofrezca tasas de 26,86 y 27,37% por títulos a 98 y 112 días, respectivamente, un punto por encima de las que venía pagando.

La idea, explican, es volver a secar de pesos la plaza para frenar la presión sobre la divisa y recuperar control de las cotizaciones y las expectativas. “Es el paso previo para lograr que los exportadores vuelvan a liquidar”, confían en el BCRA. La reacción llegó porque la semana pasada la liquidación de divisas cerealeras sumó US$ 252,75 millones, el menor monto en casi 6 meses y 37% inferior al de la semana previa, por el temor de los exportadores a malvender sus dólares. La duda es: ¿alcanzará? (La Nación)

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