Publicado el: 28, Ago, 2014

Obama presiona a sus aliados para atacar a los jihadistas


Obama presiona a sus aliados para atacar a los jihadistas
28/08 – 10:20 – Washington busca armar una coalición internacional contra EI; Gran Bretaña y Australia, principales socios.

Cada vez más inquieto por el crecimiento de la amenaza islamista, el gobierno de Barack Obama comenzó a presionar a sus aliados para que incrementen su apoyo a los grupos rebeldes en Siria y para que cooperen en operaciones militares contra el grupo Estado Islámico (EI), informó ayer el diario The New York Times.

Según la información que publica el diario, la Casa Blanca cree que Gran Bretaña y Australia podrán sumarse a una campaña militar con bombardeos sobre Siria.

Los planes de Washington estarían bastante avanzados. De hecho, ya se autorizaron vuelos de reconocimiento sobre Siria con aviones espía U-2 y drones (aviones no tripulados).

“Extirpar un cáncer como EI no será fácil ni rápido”, dijo Obama en un discurso pronunciado anteayer en Charlotte, Carolina del Norte.

El mandatario adelantó ya que Estados Unidos estaba armando una coalición internacional para combatir a los “terroristas” de EI, que recientemente decapitaron en Siria al periodista estadounidense James Foley.

Hace unos días, el régimen de Bashar al-Assad propuso cooperar con Estados Unidos para luchar contra los jihadistas, que tienen su base de operaciones en Siria y son el principal enemigo de Damasco.

Al hacer pública la decisión, el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid Muallem, precisó que si bien Estados Unidos y Gran Bretaña eran bienvenidos a la formación de una eventual coalición internacional, cualquier acción armada en su país debía ser previamente programada y coordinada entre todos los miembros de esa alianza.

Muallem insistió en que si Damasco no era informado de eventuales ataques en su territorio, sus fuerzas armadas podrían repeler una agresión extranjera.

Sin embargo, Washington se muestra reacio a coordinar sus operaciones con el régimen de Al-Assad. Después de tres años de guerra civil, 190.000 muertos y millones de desplazados, la Casa Blanca planeó el año pasado poner punto final a las atrocidades cometidas por el gobernante sirio, pero finalmente y por la mediación de Moscú esos planes se cancelaron a cambio de que Al-Assad entregara las armas químicas que utilizaba contra los rebeldes.

Esa eventual coalición que estudia la Casa Blanca para su nueva estrategia en Siria estaría conformada por los principales aliados internacionales de Washington: Gran Bretaña, Australia, Jordania, Qatar, Arabia Saudita, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, según las fuentes citadas por The New York Times. En los planes de Obama, tanto Australia como Gran Bretaña se sumarían a una eventual campaña de ataques aéreos contra las bases de EI en Siria.

En su ofensiva diplomática, el gobierno de Obama también habría pedido al gobierno turco un apoyo decidido contra el desafío de EI. Turquía es una de las rutas de paso de milicianos para incorporarse a las filas jihadistas. Un mayor control de los pasos fronterizos sería clave para cerrar el flujo de combatientes hacia Irak y Siria. De Arabia Saudita, Obama espera ante todo ayuda financiera para la coordinación de la coalición internacional.

La propuesta de Washington para armar una coalición internacional tendrá seguramente una respuesta positiva entre sus aliados. El avance de EI -que proclamó un califato entre Siria e Irak- genera una creciente preocupación en la comunidad internacional. Al menos nueve países han prometido o entregado armas a las fuerzas kurdas de Irak -los aguerridos peshmerga-, punta de lanza de la contraofensiva contra los jihadistas.

Campaña en irak

Fuentes oficiales estadounidenses revelaron que Obama amplió al mismo tiempo la campaña contra los jihadistas de EI en Irak. El mandatario autorizó nuevos bombardeos cerca de la ciudad turcomana de Amerli, en el norte del país, para tratar de romper el asedio impuesto por EI.

Además, las fuerzas aéreas estadounidenses lanzarán también desde el aire comida y agua para los 12.000 habitantes sitiados de la ciudad.

El ejército iraquí concentró ayer tropas en las inmediaciones de Amerli para expulsar de la zona a los jihadistas, que controlan una amplia extensión de Irak. Los habitantes de Amerli -de ascendencia chiita y considerados infieles por EI- reclaman desde hace semanas una intervención militar. La ONU advirtió hace unos días que podría producirse una masacre. (La Nación)

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