Publicado el: 3, Sep, 2014

Denunciaron a Oyarbide por beneficiar a funcionarios oficiales


Norberto Oyarbide  juez federal argentino - Foto: Infobae
03/09 – 09:20 – La Cámara Federal lo acusó ante el Consejo de la Magistratura por haber favorecido a los recaudadores de la campaña kirchnerista de 2007 cuando no era el juez del caso; sugirió connivencia con los imputados.

Por: Hernán Cappiello
Una sentencia judicial dejó al descubierto, ayer, como nunca antes, los nexos del kirchnerismo con el juez federal Norberto Oyarbide. La Justicia anuló el sobreseimiento de los recaudadores de fondos de la campaña electoral que llevó a Cristina Kirchner al poder en 2007 y ordenó seguir investigándolos por lavado de dinero. En el mismo fallo denunciaron a Oyarbide ante el Consejo de la Magistratura por haber librado de responsabilidad a los kirchneristas dos veces en el caso, a pesar de que ya no tenía la causa en sus manos.

El escándalo lo revelaron los jueces de la Sala II de la Cámara Federal cuando anularon los fallos con los que Oyarbide había favorecido a Héctor Capaccioli, ex superintendente de Servicios de Salud; al ex director de la Lotería Nacional Hernán Diez, y a Sebastián Gramajo, gerente de la Anses, todos ellos a cargo de la recaudación para la campaña kirchnerista de 2007. Están siendo investigados por lavado de dinero, pues entre los aportantes aparecieron empresarios farmacéuticos vinculados con la mafia de los medicamentos. Ya fueron indagados y están a la espera de que se resuelva su situación procesal.

Oyarbide les dictó la falta de mérito el 18 de abril de 2013, cuando desde hacía un año ya le habían sacado el expediente porque debía investigarlo su colega Ariel Lijo. Es decir que no había mérito ni para procesar ni para sobreseer a los recaudadores K. La Cámara Federal anuló su fallo. Pero Oyarbide nunca le mandó la causa a Lijo e insistió, aun sin el expediente, y directamente sobreseyó a todos.

Pero ahora los jueces de la Cámara Federal Horacio Cattani, Martín Irurzun y Carlos Farah, que ya le habían llamado la atención a Oyarbide al menos nueve veces durante la investigación de la mafia de los medicamentos, declararon todo nulo y le sacaron la causa.

“No habrán de presumirse aquí las razones que pudieron llevar a repetir esa irregularidad”, escribieron los camaristas con mas discreción que elegancia, y dejaron flotar la duda de los verdaderos motivos por los cuales Oyarbide libró de responsabilidad, dos veces, a funcionarios kirchneristas por lavado de dinero, a pesar de que ya no debía haber tenido ese expediente en sus manos.

El juez Lijo, el mismo que procesó al vicepresidente Amado Boudou por lavado de dinero, le pidió a Oyarbide que le mande la causa y los documentos, pero su colega se los negó.

No era mucho el camino que debía transitar el expediente, sólo atravesar el ancho del pasillo, pues ambos juzgados están uno frente al otro en el tercer piso de Comodoro Py 2002. De más está decir que ambos jueces casi ni se saludan.

Cuando la Sala II de la Cámara Federal recibió por segunda vez la causa y vio que Oyarbide seguía interviniendo, dictó un fallo fulminante: declaró “inexistente e ineficaz” la sentencia de Oyarbide que había sobreseído a Capaccioli, Diez y Gramajo, y dispuso la nulidad de esa resolución.

Asimismo, decidió apartar al juez del caso de la mafia de los medicamentos.

En realidad se trata de unas pocas actuaciones que quedan por investigar, pues la mayoría de esas causas ya fueron elevadas a juicio oral. Y por sorteo fue designado el juez Sebastián Casanello para seguir investigando las actuaciones residuales de las maniobras con remedios que hacían las obras sociales sindicales y droguerías.

Pero además la Cámara Federal envió a la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura los antecedentes de esta actuación de Oyarbide, para que se abra un sumario y se decida si merece una sanción o si corresponde iniciarle juicio político.

Oyarbide batió todos los récords de denuncias de magistrados en el Consejo de la Magistratura. Llegó a sumar 16 denuncias, que se acumularon en unos siete expedientes. El más avanzado es aquel en el cual se lo investiga por un lujoso anillo que exhibió en Tribunales. El juez les dijo a sus empleados y colegas que se trataba de un anillo de brillantes que había adquirido en 250.000 dólares vendiendo los regalos que le habían hecho.

Cuando se inició la causa, Oyarbide dijo que el anillo era una imitación que le prestó un joyero de Punta del Este. Un peritaje después reveló que el engarce de la piedra había sido manipulado. Oyarbide fue llamado a dar explicaciones en la Magistratura, en donde se aprestan a votar un dictamen del consejero Mario Cimadevilla para decidir si corresponde sancionar al juez o enjuiciarlo. (La Nación)

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