Publicado el: 11, Sep, 2014

Pese a las renuncias, los secretarios de Cristina Kirchner volvieron a incrementar su patrimonio


Martín Aguirres camina junto a la Presidenta en las calles de Río Gallegos - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
11/09 – 10:30 – Los funcionarios que se alejaron del entorno presidencial por sospechas de corrupción registraron fuertes subas; los nuevos, también con aumentos.

Por: Iván Ruiz
Son las personas más cercanas de Cristina Kirchner . Sus colaboradores cotidianos han sido, durante toda la gestión, objeto de sospechas tanto por su fácil acceso a las mieles del poder como por sus abultados incrementos patrimoniales. La Presidenta limpió su entorno en los últimos meses, pero la tendencia se repite.

Los secretarios privados de Cristina Kirchner volvieron a registrar un fuerte crecimiento en sus bienes, de acuerdo a las declaraciones juradas que los funcionarios presentaron ante la Oficina Anticorrupción (OA). La tendencia se mantiene, pese a que varios funcionarios fueron desplazados en 2014 por la Presidenta.

Pablo Barreiro fue el único que permaneció en el equipo de la mandataria. Desembarcó en 2010, con apenas 26 años, en el entorno de la jefa del Estado por el contacto que su padre mantenía con la familia Kirchner en Santa Cruz. Ricardo Fabián Barreiro era el jardinero de la casa de El Calafate.

Pablo Barreiro fue el único que permaneció en el equipo de la mandataria. Desembarcó en 2010, con apenas 26 años, en el entorno de la jefa del Estado por el contacto que su padre mantenía con la familia Kirchner en Santa Cruz.
El patrimonio de Barreiro, 31 años, secundario completo, creció en los últimos dos años un 115%. Informó a comienzos de 2012 bienes por $476.000 y en su última presentación ante la OA detalló bienes por $1,1 millones. Sus números crecieron un 45% sólo durante 2013.

Su principal incremento durante el último año se refleja en depósitos bancarios por $250.000. También declaró una casa en El Calafate de 150 metros cuadrados valuada en casi $700.000. Sus ingresos son de $55.000 por mes.

Pablo Barreiro fue el único que permaneció en el equipo de la mandataria.
Barreiro y su padre hacen negocios en la ciudad preferida de la Presidenta: invirtieron en el restaurante El Campo SRL. El funcionario ya declaró activos de la sociedad por $135.000. La compañía también está habilitada para apostar en el negocio hotelero.

Los Barreiro tienen experiencia como empresarios: Pablo participó en la firma RP Transporte SA, fundada en 2006. Un año más tarde constituyeron, también junto a su padre, Los Antiguos Patagones SA. Antes de ingresar a la función pública, el secretario privado era chofer de una de las firmas familiares.

Renuncias entre sospechas

Cristina Kirchner renovó su entorno este año. El secretario General de Presidencia, Oscar Parrilli , ganó influencia. Desembarcaron en el área tres de sus colaboradores. Los cambios estuvieron motivados a dos renuncias: Héctor Farías Brito y Martín Aguirres, hombres de confianza de la Presidenta, dejaron sus cargos entre sospechas.

Aguirres renunció el 5 de marzo de 2014, ante las crecientes sospechas por el crecimiento de su patrimonio que reveló LA NACION.”El joven se sentía muy presionado y por eso creyó conveniente volver a Chivilcoy”, dijeron fuentes de Gobierno a este medio apenas se conoció su alejamiento.

Sus dos años como secretario privado de la Presidenta le significaron un fuerte incremento de sus activos: quintuplicó sus bienes. Ingresó a la función pública, en diciembre de 2011, con $320.000 y, a fines de 2013, sus cuentas superaban los $1,5 millones. Un incremento del 375%.

Aguirres, oriundo de Chivilcoy, invirtió en su pago chico. Sacó un crédito con el Banco Nación para construir una casa en esa localidad bonaerense sobre un terreno de 633 metros cuadrados, valuada en $540.000.

Tiene más propiedades en Chivilcoy: una casa, en un terreno de 304 metros cuadrados, cotizado $107.000; dos lotes de 333 metros cuadrados por $17.500 cada uno y la mitad de un departamento de 51 metros cuadrados por $50.000 recibidos como donación.

Duplicó su dinero en efectivo: declaró $460.000 en 2013. Entre sus deudas aparecen dos créditos con el Banco Nación, uno hipotecario por $296.000 y otro por $80.000.

El funcionario manejaba la agenda presidencial, viajaba junto a Cristina Kirchner al exterior e incluso acompañaba a la mandataria durante sus días de descanso en Santa Cruz.

Aguirres, 31 años, soltero, secundario completo, aseguró dedicarle 50 horas semanales a su trabajo. De acuerdo a lo informado en el ítem “ingreso neto por renta del trabajo personal”, percibió $772.000 anuales, casi $60.000 por mes. Sin embargo, entre los activos de su presentación detalló “haberes de diciembre de 2013” por $33.000.

Héctor Farías Brito acompañaba a Cristina Kirchner desde sus años en el Congreso. Un “todoterreno” de la Presidenta que se destacaba por su eficiencia para resolver los pedidos de su jefa. También manejaba su agenda desde su despacho en Casa Rosada, bien cerca de la Presidenta.

El secretario dejó su cargo con un patrimonio de casi dos millones, un 43% más. Informó una casa y un lote en Paso del Rey, otro en Ituzaingó y un departamento en Morón. También una casa de 210 metros cuadrados y un lote en el Partido de la Costa. Declaró todas las propiedades por un total de $600.000, muy por debajo del valor de mercado.

Farías Brito también tiene una camioneta VW Amarok modelo 2011, depósitos por $300.000, 95.000 dólares en efectivo y 10.000 euros.

Farías Brito renunció en mayo después de que la Justicia encontrara durante un allanamiento un sobre con el sello de “urgente” y su nombre manuscrito para que supuestamente una diputada kirchnerista favoreciera a una aspirante a jueza en el Consejo de la Magistratura. Después de su alejamiento, Farías Brito aparece ahora en la nómina de personal del Senado como empleado de planta permanente con el contrato más alto del Palacio Legislativo.

Nuevos secretarios

Los tres hombres cercanos a Parrilli que desembarcaron en la cotidianidad de la Presidenta fueron los jóvenes Mariano Cabral y Diego Bermúdez Bringue, y el experimentado Carlos Aníbal López López.

Cabral, 28 años, estudios secundarios, duplicó sus bienes durante 2013: informó activos por $359.000. Casi todos en depósitos bancarios. Según consta en su presentación ante la OA, a comienzos de 2012, su patrimonio era de $0. Es decir, toda su riqueza, a pesar de que comenzó a trabajar en la administración pública en 2008, fue declarada a partir de 2012.

Algo similar sucede con Diego Bermúdez Bringue (31 años). A comienzos de 2013 declaró un patrimonio nulo. Sin embargo, a finales del ejercicio incluyó depósitos por $135.000 y US$20.000 y un Ford Fiesta modelo 2011 adquirido con un crédito. También una deuda con el Banco Nación por $52.000. Su patrimonio asciende, en total, a $376.457.

Carlos Aníbal López López es otro de los hombres con acceso a la intimidad presidencial. Se desempeñaba como asesor ad-honorem de la Secretaría General a cargo de Parrilli desde 2006 y además, hasta 2012, trabajaba en el Congreso como director de Enlace con el Poder Ejecutivo. Fue designado el 7 de mayo de este año como secretario adscripto para Asuntos Especiales de la Presidenta, en reemplazo de Farías Brito.

López, 56 años, casado, declaró un patrimonio de casi un millón de pesos, una suba del 23%. Informó una casa de 430 metros cuadrados en La Lucila, Olivos, que cotizó en $450.000. También una camioneta VW Sharan modelo 2011 valuada en $255.000. Su mayor incremento de bienes se reflejó en el crecimiento de sus plazos fijos, con activos por $168.000.

López es un todoterreno con tareas que se extienden desde asistir a la Presidenta hasta cuestiones de seguridad durante los actos. Según informó LA NACION horas después de su designación, López militó en el Frente Grande y en el Frepaso. Llegó a Parrilli de la mano de Luis D’Elía , cuando el funcionario tenía contacto permanente con los movimientos sociales. (La Nación)

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