Publicado el: 3, Oct, 2014

EE.UU. desechó por “inverosímiles” las denuncias de Cristina


El Presidente Barak Obama - Foto: Official White House Photo by David Lienemann
03/10 – 10:30 – En el Departamento de Estado dijeron que “no pueden ser tomadas en serio”; la Presidenta había revelado planes para atentar en su contra.

Por: Silvia Pisani
Hasta ahora, nunca se había llegado a ese extremo. Voceros del gobierno de Barack Obama tomaron distancia de modo tan palmario de las acusaciones que le dedicó la presidenta Cristina Kirchner que, lisa y llanamente, sostuvieron que, de tan “inverosímiles… no se pueden tomar en serio”.

Es la primera vez que aparece esa forma de lenguaje en el vínculo entre ambos gobiernos, vínculo al que ahora se reconoce en un “momento difícil” y de difícil retorno.

La clara toma de distancia se produjo ante LA NACION, 48 horas después no sólo de que la Presidenta le dedicara las más graves acusaciones -incluida la sospecha de un posible atentado contra su integridad física-, sino de que miembros del Gobierno las ratificaran, enriquecidas con nuevas metáforas. Entre ellas, la de un violador que abusa de la hija de un padre decidido a todo para defenderla, que enarboló el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Además de desechar las “inverosímiles” acusaciones presidenciales, la misma fuente explicó que la alerta de seguridad para ciudadanos norteamericanos que produjo la embajada en Buenos Aires fue un “mensaje de rutina” similar a otros tantos que se producen en otros países en un momento dado.

La Presidenta vio en ello una “provocación”, urdida por el máximo responsable de la legación, su encargado de negocios, Kevin Sullivan. “Seguro que pensó que, con eso, me iba a hacer enojar, pero no pienso caer en la provocación”, dijo la mandataria, en su larga intervención televisada.

En ella, habló además de “maniobras desestabilizadoras”, de conspiraciones e, incluso, deslizó la posibilidad de que se estuviera gestando -aquí- un ataque contra su integridad personal. “Si me pasa algo, que nadie mire hacia Oriente, que mire hacia el Norte”, dijo la Presidenta, en medio de sus reproches a la administración de Obama.

En la misma bolsa metió al juez neoyorquino Thomas Griesa, el autor del fallo a favor de los fondos buitre que el Gobierno desconoce. “No soy ingenua, todo esto no es casual. Es una provocación en la que no voy a caer”, dijo Cristina Kirchner.

Tras dos días silencio, voceros del Departamento de Estado consultados por LA NACION tuvieron breves comentarios sobre lo ocurrido. Una vez más, intentaron apuntar al deseo de un buen vínculo con nuestro país.

“El gobierno de los Estados Unidos procura una relación fuerte con la Argentina”, arrancó el comentario. Avanzó luego con lo que suele ser una de sus expresiones habituales, en el sentido de que “una Argentina próspera es algo que beneficia a los argentinos, a la comunidad financiera internacional y también a los Estados Unidos.”

Dedican luego la que -hasta ahora- es la línea más dura que hayan dedicado a la presidenta Cristina Kirchner. “Sus acusaciones son tan inverosímiles que no pueden ser tomadas en serio”, dijeron.

Una línea especial dedicaron a la “provocación” que la Presidenta vio en la alerta sobre inseguridad que produjo la embajada el pasado martes. Sin aludir a la expresión que usó la mandataria, el vocero explicó que ese mensaje fue “una advertencia de rutina para viajeros norteamericanos en el exterior”. Aclaró que se trata de un procedimiento de “rutina” que guarda similitud con otros en su tipo.

La réplica de quienes hablan en nombre de la cartera de John Kerry responde a la escalada en la ofensiva que, desde hace una semana, inició la Presidenta contra Washington.

El puntapié inicial lo dio con su discurso en la asamblea de las Naciones Unidas (ONU), en el que habló de la “complicidad” de los Estados Unidos por amparar a un juez -por Thomas Griesa- que pretende “desestabilizar” al Gobierno y llevar al fracaso su renegociación de deuda.

En la mima ocasión, la Presidenta puso en duda las decapitaciones que lleva adelante el grupo terrorista Estado Islámico, y sugirió complicidad de Washington con la provisión de armas y recursos para sus militantes.

“Estamos en una etapa dura de la relación”, admitió la subsecretaria adjunta para la región, Roberta Jacobson, cuando fue consultada por LA NACION por esas expresiones.

La funcionaria reconoció que la cuestión de los llamados fondos buitre era un tema “complejo” para la Argentina, pero insistió en que es una cuestión judicial, que no es materia de los gobiernos y que “no debería afectar la relación bilateral”.

En medio, la embajadora en Washington, Cecilia Nahón, entregó la que, probablemente, sea la misiva más larga que dirigió a Kerry. En ella no sólo se rechazaba el fallo del juez Griesa, sino que se hacía responsable a los Estados Unidos de violar una convención de las Naciones Unidas por la que ningún poder de un país -incluida su Justicia- puede atentar contra la soberanía de otro.

Luego se supo que el convenio en cuestión no entró en vigor y que entre los países que no lo firmaron -y que, de ese modo, impidieron su validación- figuran el nuestro y los Estados Unidos. (La Nación)

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Mostrando 1 Comentario
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  1. Alfred dice:

    No cabe duda que la salud mental de la presidente no esta bien, es comun en casos mentales tener alucinaciones , o sentirse perseguido, no ve la inflacion ,no ve la realidad , y se siente perseguida,, Acaso no se la puede declarar junto a su gabinete ,persons insanas mentalmente , despues puede ser muy tarde, los presidentes tienen que ir al sicologo una vez al mes por el bien de todos

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