Publicado el: 9, Oct, 2014

Los fondos buitre denuncian una ruta oculta del dinero de Báez en el mundo


Lázaro Báez le abre la puerta del mausoleo a la Presidenta de la Nación - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
09/10 – 10:00 – La American Task Force mostró un mapa con las cuentas que tendría el empresario kirchnerista y que llevó a la justicia de Nevada; allí se dio por sentado la existencia de 123 empresas fantasma.

Por: Silvia Pisani
Un mapa para detallar el complejo viaje que, con escalas por medio globo terráqueo, incluidas las paradisíacas islas Seychelles, siguieron los fondos que, supuestamente, el empresario kirchnerista Lázaro Báez sacó de nuestro país.

Junto con eso, tres nombres nuevos: el de bancos europeos que, como supuesta parte del esquema, hoy podrían tener pistas para aportar sobre ese azaroso viaje.

Ésos son los aportes que abogados de los llamados fondos buitre hicieron ayer públicos, como parte de la denuncia que iniciaron en los tribunales de Nevada.

El expediente, avalado por el juez Cam Ferenbach, apunta a identificar y, en última instancia, intentar embargar fondos públicos argentinos con los que cobrarse la deuda que les reconoció la justicia.

El tribunal de Nevada les autorizó ya la investigación del entramado de 123 empresas fantasma que asociaron a Báez y por la que, aseguran, pasaron ya, por lo menos, 65 millones de dólares.

Ayer hicieron públicas nuevas pistas. Una de ellas, la de los tres bancos. “Creemos que estas tres entidades se usaron como parte del esquema”, dijo Robert Shapiro, de la American Task Force Argentina (ATFA), el principal grupo de presión en favor de los fondos que demandaron al país y que lo llevaron al default selectivo en que ahora se encuentra.

Se trata de los bancos LCT, de Liechtenstein; AIG, de Zurich, y Pictet, de Ginebra. “Ninguno de ellos está haciendo nada malo. El problema es de los que depositan el dinero” como parte de esta trama, aclaró Shapiro.

Su presentación fue secundada por el abogado Denis Hranizky, del fondo NML, de Paul Singer, que, entre otros “méritos” -eso dijo Shapiro- carga con el de haber colaborado activamente para el bloqueo temporal que sufrió hace dos años la Fragata Libertad cuando quedó varada por más de tres meses en el puerto de Ghana.

En rueda de prensa, ambos se negaron a identificar eventuales titulares de cuentas. “No estamos en condiciones de avanzar en eso ahora”, dijo Hranizky. Hay quienes sostienen, en cambio, que al señalarse tres bancos se abren nuevas pistas concretas de investigación.

“Nosotros estamos listos para compartir toda la información que tenemos con quien la solicite”, dijo Shapiro. Meses atrás, con la identificación de otro banco, la justicia europea localizó cerca de 20 millones de dólares en una cuenta en la que aparecía el nombre de Martín Báez, hijo del empresario patagónico.

El otro dato de la conferencia fue el mapa con el diseño de lo que, entienden, es la ruta que supuestamente se usó para sacar dinero público del país.

“Nadie monta semejante entramado si no es porque su objetivo es solamente el de no ser descubierto. Ninguna persona o empresa honesta hace una cosa así”, acotó Hranizky.

El recorrido arranca en Buenos Aires, cruza a Uruguay -donde, al parecer, se produce la conversión a dólares y no antes-, y de allí va y viene entre América, Europa y las islas Seychelles, frente a la costa africana.

Ambos consideraron al mapa en cuestión como “un aporte importante para entender” el proceso.

La breve conferencia se limitó a esos nuevos datos. El resto de las preguntas -identidad de las cuentas, dónde está el dinero ahora o si hay nuevos lazos que lleven a Báez- tropezaron con la misma respuesta cuando LA NACION consultó al respecto: “No podemos hacer más comentarios por ahora”. Shapiro aseguró que habría nuevas revelaciones “pronto”.

El caso que el fondo NML promovió en los tribunales de Nevada y que valieron ya un respaldo para su investigación por parte de la justicia se basa, en buena medida, en las investigaciones que en nuestro país lleva adelante el fiscal José Luis Campagnoli, al que -en vano- se intentó apartar de su función.

De acuerdo con el esquema distribuido ayer, los fondos arrancan en Buenos Aires. De allí viajan a Uruguay o a pequeños bancos de las Bahamas. Entran en los Estados Unidos, donde pasan por las “compañías fantasma” que el empresario Báez “controla” en el estado de Nevada.

De allí, cruzan el charco y pasan a bancos europeos -tres de ellos acaban de ser identificados- y desde ahí siguen distintos recorridos que, en algunos casos, incluyen a las islas Seychelles.

Negocios inmobiliarios

Uno de los negocios en los que ese dinero se “invierte” apunta a desarrollos inmobiliarios en el estado de Florida, uno de los que, en este momento, figuran entre los de mayor impulso para el rubro dentro de los Estados Unidos.

En agosto pasado, la justicia de Nevada dio por sentado que el entramado de 123 empresas fantasma denunciado por NML sobre la base de las investigaciones del fiscal Campagnoli son propiedad del empresario kirchnerista, al que se acusó de “malversar” fondos.

En la misma ocasión, el juez Cam Ferenbach autorizó a los demandantes a efectuar “discovery”. Esto es: realizar acciones destinadas a ubicar bienes y, eventualmente, pedir su embargo si es que se prueba que pertenecen a la República Argentina.

“Un malversador o ladrón no adquiere propiedad sobre aquello que roba”, sostuvo el magistrado, al señalar que, si bien los bienes pueden atribuirse al empresario, no necesariamente son de su propiedad, habida cuenta de la “malversación” que se imputa.

Voceros de Báez negaron en su momento que esas empresas pertenezcan al empresario vinculado estrechamente con Néstor y Cristina Kirchner. Lo mismo reiteraron en un escrito presentado ante el juez, pero que no impidió que se diera orden de seguir adelante con la investigación, convencido de que la documentación presentada por NML representaba suficiente prueba para seguir adelante. (La Nación)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video