Publicado el: 10, Oct, 2014

Desafío de Kicillof al Fondo y a la Casa Blanca


El Ministro de Economia de la Nación Axel Kicillof - Foto:
10/10 – 10:30 – Dijo que el FMI debe revisar sus pronósticos e insistió en ir a La Haya.

Por: Silvia Pisani
Apenas llegado a esta ciudad, el ministro de Economía, Axel Kicillof, desafió al mismo tiempo al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al gobierno de Estados Unidos. Al Fondo, porque le reclamó que “revise” sus “negativas y erróneas” proyecciones sobre una recesión en la Argentina, y sugirió que esas cifras podrían estar teñidas por segundas intenciones. Entre ellas, el tipo de vínculo entre el gobierno argentino y el organismo, al que acusa de no respaldar el “modelo de inclusión y crecimiento” de la presidenta Cristina Kirchner.

Respecto de Estados Unidos, insistió en que “no puede” permitir que el juez Thomas Griesa ponga en peligro la reestructuración de la deuda “con un fallo imposible de cumplir”. Además, urgió al gobierno norteamericano a que concurra a la Corte Internacional de La Haya para dirimir la cuestión de los fondos buitre, algo que ya tuvo dos veces respuesta negativa de voceros del Departamento de Estado.

“Aún no nos han contestado de modo oficial. Estamos esperando una respuesta”, dijo Kicillof. Es la misma posición que expuso Cristina Kirchner en la reciente Asamblea de las Naciones Unidas, en Nueva York.

En una jornada en la que en Buenos Aires crecían rumores sobre un eventual acuerdo con los fondos buitre a partir de enero, Kicillof reiteró una vez más la posición del Gobierno en el sentido de que, para ellos, no habrá nada más que lo mismo que ya se ofreció en los canjes de deuda. “Si no lo aceptan es porque están enfermos de codicia”, reflexionó. Y porque cuentan con un juez que “es como la horma de sus zapatos”.

Sin embargo, en medio de la diatriba contra Griesa, contra los fondos buitre y contra el sistema que permite que eso ocurra con un país que quiere pagar su deuda, el ministro reiteró la “necesidad de encontrar una solución” diferente al pronunciamiento del magistrado de Nueva York. “Tenemos que encontrar una solución diferente a la del fallo de Griesa”, exclamó. Pero no abundó en cuál podría ser esa alternativa ni con qué interlocutor la buscaría.

Kicillof fijó nuevamente posición sobre el litigio con los holdouts al exponer ante unas 180 personas convocadas en la sede de la embajada argentina en esta ciudad. Fue ésa la principal actividad de su primer día de agenda en esta ciudad. El encuentro fue organizado junto con el Consejo de las Américas, que lidera Susan Sigal.

En su transcurso, se teatralizó una entrevista. El interlocutor del ministro fue José Antonio Ocampo, economista de la Universidad de Columbia y ex secretario ejecutivo de la Cepal, quien públicamente suele defender la posición del Gobierno. “No podría haber elegido a alguien mejor”, dijo el ministro.

“Hemos pedido información para saber si los buitres montaron una estafa mucho más grande todavía”, dijo el ministro. Se refirió al reclamo para saber si los mismos fondos que demandaron al país por el default compraron seguros contra esa eventualidad. El planteo fue elevado a la Comisión de Valores de Estados Unidos (la SEC, por sus siglas en inglés), pero no dio detalle de respuesta alguna.

El pleito ya hace sentir sus efectos. “Es un terreno en el que las expectativas pesan, y si todo el mundo piensa que la Argentina tiene problemas graves, es probable que alguno se experimente”, admitió.

El pedido para apelar a La Haya podría formar parte del encuentro que Kicillof espera tener mañana con funcionarios del Departamento del Tesoro. Ninguno de ellos asistió a su presentación de ayer.

El otro gran tema de la jornada fue su incendiaria nota de réplica al FMI. “Nota de su excelencia, el ministro de Economía de la Argentina, don Axel Kicillof”, se lee en el encabezado de la página oficial de la Asamblea, donde el texto fue publicado.

En su Panorama Económico (WEO, por sus siglas en inglés), el Fondo proyectó un escenario recesivo para la Argentina, con desequilibrios macroeconómicos, inflación en alza y brecha cambiaria, junto con “incertidumbre” por el litigio con los fondos demandantes.

Esa previsión marca una caída del PBI del 1,7% este año y del 1,5% el próximo. “Son demasiado pesimistas. No hay razón” para sostenerlas, dijo el funcionario, al pedir su revisión. Uno de los párrafos más fuertes de la nota sugiere que esa valoración puede estar sesgada por el tipo de relación, más distante que en años anteriores, que mantiene el Gobierno con el FMI. “Cuando la Argentina tenía un programa de vinculación con el Fondo, las proyecciones eran optimistas. Ahora que no lo tiene y que aplica un modelo heterodoxo y exitoso, son negativas”, sostuvo.

Es la segunda vez que Kicillof llega a Washington y refuta al Fondo. En abril pasado, eso le valió un cruce con la directora ejecutiva del organismo, Christine Lagarde, quien defendió la condición “profesional y técnica” de sus informes.

El ministro llegó acompañado por el nuevo presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli. Al cierre de esta edición, asistía a una comida para países miembros del Grupo de los 20 (G-20).

Uno de los platos fuertes de la Asamblea para hoy será el informe regional, en el que podría haber precisiones sobre la situación estadística de la Argentina. (La Nación)

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