Publicado el: 24, Oct, 2014

Empleados de la TV Pública denuncian persecución política y censura


Empleados de la TV Pública denuncian persecución política y censura
24/10 – 08:00 – Trabajadores de Canal 7, controlado por La Cámpora, acusan a los directivos de “silenciar” a dirigentes que no coinciden con la línea del Gobierno; responsabilizan a la Gerencia de Noticias.

Por: Santiago Dapelo
Censura, silenciamiento de políticos opositores e incluso cercanos al oficialismo y persecución gremial son algunos de los ejes de la denuncia que la comisión interna de los trabajadores de prensa de la TV Pública -ex Canal 7- realizaron contra la Gerencia de Noticias de la emisora, controlada por La Cámpora, agrupación que lidera el hijo de la Presidenta, Máximo Kirchner.

El enfrentamiento expone por primera vez el manejo editorial del multimedios estatal controlado por los camporistas. Por este motivo, los trabajadores anunciaron que realizarán medidas de fuerza en rechazo de “la persecución política” de los periodistas, “la manipulación” de contenidos y “la censura” de las voces de legisladores, dirigentes sociales y sindicales que cuestionan al gobierno nacional.

La TV Pública rechazó las acusaciones de manipulación política lanzadas por los empleados, que acusaron a las autoridades de ordenar “no cubrir o editar de manera sesgada” los conflictos gremiales de Lear, Donnelley y Gestap y la situación de la comunidad Qom.

“La gerencia de noticias, a cargo de Carlos Figueroa y Víctor Taricco, dedica sus principales esfuerzos diarios a intentar debilitar, atacar y perseguir a los trabajadores. Utiliza los recursos informativos del noticiero y distorsiona sus contenidos para ponerlos al servicio de fines político-partidarios, en un abierto desconocimiento y violación de la ley de medios”, dijo la comisión interna de trabajadores de prensa.

Además de las acusaciones, según pudo saber LA NACION, entre las razones que aceleraron el conflicto está la lucha interna por el poder. En esa puja, las fuentes consultadas por este medio señalaron de un lado a Figueroa y Taricco, y del otro a Jorge “Batata” Rodríguez, un histórico dentro del canal oficial.

“Las diferencias fueron por un concurso interno que no salió como esperaban”, explicó a LA NACION un empleado de la TV Pública que pidió reserva de nombre.

Pero eso no fue todo. Los trabajadores no le perdonaron a Taricco, subgerente de Noticias, que le dijera a un periodista que el canal estaba lleno de “ladrones”.

“Taricco es un personaje nefasto, declarado persona no grata por los trabajadores del noticiero, a raíz del acoso laboral al que sometió a varias compañeras; se ocupó ahora de utilizar información de índole personal y privada de delegados y trabajadores y suministrársela a terceros anónimos a través de la Web, con el objetivo de desprestigiar a los trabajadores y a sus representantes”, explicaron los empleados.

Desde la TV Pública sostuvieron que las afirmaciones son “falsas e infundadas”, pero sólo en lo referido a la censura de las protestas sindicales, las notas sobre la comunidad qom y la prohibición de emitir el escándalo por la reventa de entradas en el Mundial de Brasil.

“Respecto de los casos que según dichas versiones fueron censurados, se adjuntan algunos de los videos que integran las coberturas que Visión 7 realizó sobre cada uno de esos temas. Así, la TV Pública reafirma su compromiso con la pluralidad, la diversidad y la responsabilidad en el ejercicio del periodismo”, dijeron las autoridades del canal.

Nada dijeron, en cambio, sobre la supuesta censura a entrevistados cercanos al oficialismo, como los legisladores Gabriela Cerruti y Pablo Ferreyra, por votar en contra del traspaso de la ex ESMA a la Nación.

Control camporista

Como en el resto de la administración pública, la agrupación que fundó el hijo de la Presidenta mantiene una fuerte presencia en el área de medios. En febrero de 2012, la jefa del Estado le otorgó la gerencia de Canal 7 a Figueroa -que cobró popularidad como notero del ciclo de televisión Duro de Domar, producido por Diego Gvirtz- y la presidencia de la agencia de noticias Télam a Santiago Álvarez.

“Máximo Kirchner está muy encima de esta unidad de La Cámpora. Los que dirigen el canal lo dicen abiertamente: «Estamos acá por Cristina, hacemos cristinismo». Manejan la información de forma estalinista”, describió Laura Di Marco, autora del libro La Cámpora.

La denuncia de los trabajadores disparó las alarmas de la Fundación LED, que preside Silvana Giudici. Manifestó su preocupación ante las denuncias.

El conflicto se sumó a la acusación que realizaron hace una semana músicos y empleados de la Orquesta de la Radio y TV Pública, creada hace diez años, contra el director del multimedios oficial, Tristán Bauer, por el despido de 50 integrantes del conjunto.

Las diferencias también tuvieron eco al aire. Ayer por la tarde, una ruidosa movilización dentro del canal se pudo escuchar en vivo.

“La situación es un símbolo del final del ciclo. Los que antes eran sumisos hoy no lo son”, analizó un trabajador de la TV Pública. (La Nación)

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