Publicado el: 28, Oct, 2014

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Siete colombianos presos en un extraño episodio con el fiscal Stornelli
28/10 – 10:45 – Ocurrió ayer al mediodía en la zona de Aeroparque. Sus custodios detectaron una situación sospechosa con tres autos y dos motos. Por eso, intervinieron a los tiros. Nadie salió herido.

No fue un asalto al fiscal Carlos Stornelli. Ni un ataque a balazos a quien, además, es jefe de Seguridad de Boca Juniors. No hubo ni robo ni tiroteo. Se trató, eso sí, de un episodio de características extrañas. Según altas fuentes policiales consultadas por Clarín, fue un movimiento preventivo de los custodios del fiscal (agentes de la Policía Federal) tras observar que dos motos y tres autos se comportaban de manera sospechosa en la zona de Aeroparque, donde tenían, presuntamente, apuntado a un auto para robarle con una modalidad en boga: la de “pincharruedas”.

Así se desató la escena, ocurrida ayer cerca de las 13 a metros de la esquina de Salguero y Avenida Costanera. Stornelli viajaba en su auto acompañado de dos custodios y escoltado por otros dos coches con al menos cuatro agentes de la Federal. Bajaban por Salguero hacia la Costanera cuando los policías observaron movimientos extraños en un Volkswagen Bora, un Citroën C4 y un Nissan Tiida, y dos motos. “¿Qué era lo sospechoso? Que se hacían señas entre ellos y que nunca se alejaban de otro auto que iba adelante. Además iban con gorros de lana y hacía 40 grados”, explicó una fuente de la investigación.

Entonces, al doblar por Avenida Costanera en sentido hacia el Puerto, a metros de la subida a la autopista Illia, los custodios de Stornelli detectaron que se estaba por consolidar el plan de los sospechosos, ya que entre los cinco vehículos encerraron al auto de la potencial víctima.

En ese momento los agentes les dieron la voz de alto a los ocupantes de los tres autos y las dos motos. El Bora y el C4 quedaron encerrados entre el tránsito y los coches que acompañaban a Stornelli. Pero las dos motos lograron escapar y el Nissan Tiida giró en U y huyó hacia el norte. Allí fue que los agentes federales que cuidaban las espaldas de Stornelli intentaron frenarlos con dos disparos, los cuales dieron en la carrocería del Tiida negro. Pero, de acuerdo con lo que una fuente del Ministerio de Seguridad nacional le contó a Clarín, no recibieron tiros como respuesta, ni del Tiida ni de los cuatro hombres que iban arriba de las motos. El secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, había dicho que “hubo un intercambio de disparos” con los ocupantes del Nissan. Pero esa versión luego fue corregida por sus propios voceros.

A los ocupantes de los dos autos atrapados los detuvieron. Se trata de siete personas de nacionalidad colombiana que al momento del hecho estaban sin documentos de identidad. Tampoco llevaban armas de fuego. Horas más tarde se detectó que al menos tres de ellos tienen antecedentes delictivos en Argentina por causas de robo de la modalidad “pincharruedas”. Lo que sí se encontró en los autos sospechosos fueron elementos cortantes: cuchillos y punzones. “Es lo que usan para cortar llantas. Tenían todos los elementos de una banda de ‘pincharruedas'”, explicó una fuente del caso.

Cerca de las 16, a 300 metros de donde sucedió el hecho, a la altura del Club de Pescadores, la Policía halló el Nissan Tiida abandonado y con los agujeros de las balas en los costados. Adentro tampoco encontraron armas ni documentación que, al menos hasta ayer, pudiera dar pistas de quiénes eran sus ocupantes. Los investigadores sospechaban que los tres autos pudieron ser alquilados en la zona de Pilar, otra costumbre operativa de los “pincharruedas”.

Tanto Stornelli como quienes investigan creen que eran en total 15 personas dispuestas a robarle al auto que iba adelante (del que no se sabe nada). “Fuimos testigos ocasionales de cómo opera una banda”, dijo Stornelli en declaraciones a la prensa, horas más tarde.Según los investigadores, los “pincharruedas” operan en grupos grandes y no trabajan al azar. “Hacen tareas de inteligencia para saber quién lleva dinero”, explicaron. También comentaron que los que suelen ir armados son los que van arriba de las motos, aunque en este caso no exhibieron las armas: ante la sorpresa de la situación, prefirieron huir.

“No está probado que hubo delito”, admitió Berni y luego apuntó con ironía hacia el Poder Judicial: “En cuestión de horas serán liberados por la Justicia”. (Clarín)

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