Publicado el: 5, Nov, 2014

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El agua no baja y todavía quedan más de 3 mil evacuados
05/11 – 09:40 – Aunque el clima se mantendrá estable, en diferentes puntos de la Provincia la situación continúa siendo crítica.

Por: María Belén Etchenique
Aunque paró la lluvia, salió el sol y fue un martes de clima perfecto, el agua desbordada de los ríos seguía ayer estancada en rutas, avenidas y calles de unas 23 localidades de la provincia de Buenos Aires. En varios puntos se veían veredas ahogadas en un brebaje marrón –y muchas veces podrido–, autos reemplazados por botes y vecinos recluídos en escuelas, gimnasios, terrazas y hasta cementerios como el de la ciudad de Luján. Al cierre de esta edición, más de 3.000 personas esperaban en algún lugar improvisado como centro de evacuados para que llegara el momento de regresar a sus casas.

El temporal no contempló geografías y castigó a la Provincia en todos sus puntos cardinales. Entre las áreas más golpeadas, Luján encabezaba la lista de emergencia con 400 evacuados y el agua aún rodeando a la Basílica. Le seguía la localidad de San Antonio de Areco, con casi 1000 personas fuera de sus casas, muchas de ellas durmiendo al costado de la ruta 8, vigilando a la distancia que no le robaran sus pertenecias castigadas.

Más cerca del Area Metropolitana, al oeste, el municipio de La Matanza acumulaba más de 1.000 evacuados. Al sur, el partido de Lomas de Zamora sumaba 150 personas evacuadas y en Esteban Echeverría 221 vecinos continuaban imposibilitados de volver a sus hogares. Ante el tamaño de la crisis, el Gobierno Nacional decidió que la Anses duplicará por tres meses la Asignación Universal por Hijo y el Plan Progresar para los damnificados por el temporal. Al mismo tiempo, se otorgará dos haberes para pensionados y jubilados que cobren la mínima.

Ayer, Clarín sobrevoló el desastre. Era el primer día sin lluvias. El sol se exhibía bajo un cielo limpio, pero abajo el agua era la reina del paisaje.“Soy un hombre de río. Sé cómo se comporta, cuándo y por qué crece pero esto no había vuelto a repetirse desde 2009, cuando Areco vivió una de sus mayores inundaciones”, dijo Mario, 55 años, integrante de los bomberos Voluntarios de la ciudad. Hablaba, al tiempo que esquivaba las copas de los árboles, a bordo de un bote blanco a motor que –por si acaso, ante tanto viaje para rescatar gente– tenía un remo en cada uno de los costados. A más de un metro y medio de profundidad estaba el asfalto, lo que hasta tres días era una calle. El río Areco arrazó los barrios Canuglio, Amespil, Los Horneros, Don Pancho y algunas calles del casco urbano. El Hospital Municipal Enrique Zerboni también fue uno de los puntos castigados por la crecida y a lo largo de la tarde se vio el cuadro más dantesco de la jornada: vecinos que llevaban pacientes en botes o gomones para que recibieran atención médica.

Para ingresar se había improvisado un puente con el acoplado de un camión, sogas y tablones de madera. Los pacientes que no podían ingresar a pie, lo hacían asistidos por personal de Defensa Civil y Bomberos.

“El domingo, al ver que el río empezaba a cubrir la casa, armé tres bolsos y salí con mis hijos rumbo a la casa de mi abuela”, relató Elena Lennon, docente, de 43 años. Y agregó, resignada: “No estoy nerviosa. En 2009, aprendí que tenemos que convivir con la inundación. Es lo que nos queda: conformarnos”.

Pilar también acusaba el golpe por la furia empecinada del agua, que anoche, en algunas zonas, llegaba hasta los techos. “Hay 800 evacuados de los barrios Río Luján y Manantial, y de otras zonas de la costa del Luján. Unas 190 personas en el centro de evacuados municipal y otros 800 autoevacuados en casas de familiares”, dijo a la prensa el secretario de Gobierno, Pablo Martínez.

Anoche, por la crecida del río Areco, la ruta nacional 9 (que conecta Buenos Aires con Rosario) se veía cubierta de agua de banquina a banquina a la altura del kilómetro 109, cerca de la localidad bonaerense de Lima. La inundación afectó los dos carriles y ante esa situación efectivos de Vialidad Nacional, Gendarmería y la concesionaria de la autopista montaron un mega operativo para desviar a los vehículos hacia el puente de Zárate Brazo Largo y desde ahí al puente Victoria. Era la única alternativa para unir Rosario con la ciudad de Buenos Aires. (Clarín)

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