Publicado el: 11, Nov, 2014

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Sin acuerdo, cuarto intermedio y un bono sobrevolando el conflicto petrolero
11/11 – 09:30 – Aceptó la negociación entre los petroleros y las cámaras del sector; otros gremios harían tratos similares; es una virtual reapertura de paritarias.

Por: Nicolás Balinotti
En un intento por neutralizar conflictos gremiales de alto impacto en la víspera del fin de año, el Gobierno comenzó a avalar acuerdos entre privados para compensar los descuentos salariales por el impuesto a las ganancias.

El Ministerio de Trabajo dio ayer luz verde para que los gremios petroleros del Sur y las cámaras empresarias del sector avancen en un trato por un plus salarial a causa del tributo, entre otros puntos que se están debatiendo en el marco del convenio colectivo.

Abrió una negociación similar, aunque por fuera de la cartera laboral, el gremio de los bancarios, que mantiene su amenaza de activar mañana y pasado mañana su noveno paro nacional en contra de Ganancias. La huelga sólo se levantaría si lograran reabrir la paritaria para que se incorpore una eventual bonificación que compense los descuentos del tributo.

Si bien hasta ahora se trata de negociaciones entre privados, hubo una excepción que involucra al Estado en su rol de empleador. Sucedió en Aerolíneas Argentinas con la suba salarial para 920 pilotos, quienes recibieron un pago extra de $ 13.500 que eludió las cargas del impuesto, según reveló Clarín la semana pasada. El pago se consignó como “aportes de carácter socioasistencial a los afiliados” de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas.

Hasta ahora, la Casa Rosada había minimizado el reclamo sindical para modificar las escalas del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. El argumento oficial siempre fue que el pago del tributo afectaría únicamente al 10,4% sobre 9.953.937 trabajadores registrados y jubilados, según explicó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Son alcanzados hoy por Ganancias todos aquellos sueldos que sean superiores a los $ 15.000 desde agosto de 2013.

Los gremios petroleros de Neuquén, Río Negro, La Pampa, Chubut y Santa Cruz -que representan alrededor del 80%de la producción nacional- habían amenazado con una huelga si no surgía una solución por los descuentos a partir de Ganancias. Preocupado por el impacto de una eventual medida de fuerza, el Gobierno convocó de urgencia a los sindicatos y a los empresarios y habilitó una mesa de negociación para buscar un acuerdo.

Anoche, después de cuatro horas de negociación, las partes avanzaban en un trato algo más amplio que la mera compensación económica por las quitas relacionadas con el tributo. Entre algunas cuestiones, resta aún definir el monto de un bono [estará entre los 25.000 y 40.000 pesos] que percibirían los petroleros a principios de 2015 y que será a cuenta de la paritaria de ese año. Esa bonificación será para compensar Ganancias. La semana próxima habrá otro encuentro en la sede del ministerio.

Por un reclamo de características similares, en 2006, hubo un acuerdo particular para los petroleros de Chubut. Por entonces, se los eximió por ley (26.176) del pago de Ganancias sobre parte de sus salarios (se excluyó de los alcances del tributo el pago de los rubros horas de viaje y vianda). La excepción incluyó también a los gremios de camioneros y de la construcción por su ligazón con la actividad.

En el Gobierno temen que el reclamo de los petroleros se extienda en otras actividades. “Hay sectores que en el Sur piden aumentos al ritmo de los petroleros”, dijo una fuente del Ministerio de Trabajo.

En forma paralela, sindicatos de diversos rubros evalúan pedir un aumento de urgencia a cuenta de las paritarias de 2015 para compensar la inflación. Aunque también hay casos que incluyen entre sus argumentos los alcances de Ganancias. Y los pedidos involucran tanto a sindicatos opositores como oficialistas. Incluso, hay gobiernos provinciales que están próximos a implementar esta estrategia ante la presión sindical por reabrir las paritarias.

Muchas veces, este tipo de bonificaciones son no remunerativas. Es decir, no se incorporan al salario y no sufren la quita de las cargas sociales. El Gobierno avala este tipo de pagos a pesar de que hay un fallo judicial (la causa Pérez contra Disco) que lo impide.

“Llega el fin de año y hay dos temas clave en materia salarial: el bono de fin de año, que intenta ser una compensación por la alta inflación, y la presión que ejerce el impuesto a las ganancias sobre los salarios más altos. Para el bono, la estrategia del Gobierno es que se resuelva en cada paritaria, donde empleadores y trabajadores se pongan de acuerdo y donde el Estado no impulse la negociación, pero tampoco la impida. Respecto del impuesto, hay que tener en cuenta que para el sector alcanzado la presión impositiva se ha agravado a niveles inéditos”, escribió recientemente Juan Pablo Ruiz, abogado de la CTA Autónoma y autor del libro El salario no es ganancia. (La Nación)

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