Publicado el: 28, Nov, 2014

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Duras críticas de gremialistas tras el paro: “La compañera Presidenta no sé en qué país vive” - Foto: Diario Clarín
28/11 – 09:30 – La medida de ayer tuvo fuerte impacto; el próximo miércoles los sindicatos decidirán si habrá otra protesta antes de fin de año; para el Gobierno, “fue en contra de los trabajadores”.

Por: Nicolás Balinotti
Después del paro parcial de tres horas que activaron ayer, los poderosos e influyentes gremios del transporte buscan ahora consensos para decidir si es viable convocar a una huelga general antes de fin de año, para insistir con los reclamos por un plus salarial y por modificaciones en el impuestos a las ganancias.

La posibilidad de otra medida de fuerza durante diciembre era impensada hasta ayer. El camionero Hugo Moyano y el ferroviario Omar Maturano, los dos principales impulsores de la jornada de protesta, habían descartado una huelga en diciembre para evitar quedar en el ojo de la tormenta en caso de que se propague un desborde social.

Sin embargo, en las diferentes asambleas desarrolladas ayer, las bases presionaron a sus dirigentes para profundizar la protesta. Es decir, estarían dispuestos a llamar a un paro general. Lo reconocieron gremialistas de todos los sectores: ferroviarios, colectiveros, aeronáuticos y portuarios.

Uno de los dirigentes que lo admitieron fue Maturano, quien hace apenas un día había asegurado públicamente que no habría otra medida de fuerza hasta 2015. “Los compañeros piden un paro general. El Gobierno no nos da soluciones y, aparte, nos falta el respeto; los que incitan al próximo paro del transporte son los funcionarios”, dijo el jefe de los maquinistas de La Fraternidad.

Así como retrocedió Maturano, también lo hizo Hugo Moyano. A través de su hijo Pablo, que es número dos en el escalafón jerárquico de los camioneros, amenazó con un paro más prolongado. “Nosotros [por los camioneros] ya aprobamos un plan de lucha que contempla una huelga de 24 a 48 horas. Y no se descarta una movilización a Plaza de Mayo con todo el transporte incluido”, desafió Pablo Moyano. Su advertencia incluye poblar de camiones y colectivos las narices de la Casa Rosada y el centro porteño.

Son 22 sindicatos del transporte los que participaron ayer del paro parcial, que comenzó a las 4 y terminó a las 7. Tres horas fueron suficientes para generar un caos y alterar durante casi todo el día el normal funcionamiento de los servicios de los colectivos urbanos, ómnibus de larga distancia, vuelos internacionales y de cabotaje, ferrocarriles y la actividad portuaria.

Los dirigentes del transporte volverán a reunirse el miércoles próximo en la Federación Marítima Portuaria para definir el futuro de la alianza y consensuar los próximos pasos del plan de lucha. Difícilmente surja de manera unánime la posibilidad de otro paro parcial o general. Los gremialistas temen ser acusados por el Gobierno de incentivar el caos en la víspera del fin de año. “No somos golpistas”, se atajó uno de ellos. Casi con seguridad avanzarán en la redacción de un documento en el que reivindicarán sus pedidos con argumentos y estadísticas.

Lo más novedoso de esta alianza sectorial es que en ella confluyen gremios que están enrolados en las tres vertientes de la CGT: hay oficialistas, moyanistas y dirigentes que responden a la central de Luis Barrionuevo. Se podría afirmar que la eventual unidad de la CGT comenzó por ellos.

“La medida de fuerza fue módica y contundente. Debemos escuchar a todos los sectores para definir cómo seguimos. Pero la verdad es que diciembre es complejo y no queremos ser acusados de nada y ser presa de alguna maniobra desestabilizadora”, dijo uno de los dirigentes que se pusieron al frente de la negociación para reflotar la alianza de transportistas.

Réplica del gobierno

La medida de fuerza fue duramente cuestionada desde el Gobierno. “Hay una dirigencia sindical que es parte del problema y no de la solución. Quedó claro que el paro fue en contra de los trabajadores que menos ganan. Muchos de ellos que se vieron impedidos de ir a trabajar perdieron el presentismo”, señaló Florencio Randazzo, ministro del Interior y Transporte.

En la misma línea se expresó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien les pidió a los gremialistas “ser solidarios con el conjunto del pueblo argentino”. Y también hubo críticas del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, quien cuestionó el reparto de subsidios para el transporte (ver aparte).

Los subsidios a los huelguistas

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se refirió ayer a la huelga parcial que realizaron 22 gremios de transporte y la calificó de “llamativa” porque “el paro se desarrolló en uno de los sectores que mayor cantidad de subsidios recibe del Estado”.

“Es un sector cuyos salarios y cuyos ingresos tienen que ver con un subsidio, que a su vez hace que el transporte sea barato para que esté a disposición de todos los trabajadores”, argumentó el funcionario.

Además de los subsidios para abaratar el costo de los viajes, el Estado también distribuye fondos para sostener el empleo. Se trata del plan Repro, que consiste en un auxilio a las empresas en crisis de $ 2000 por cada trabajador. La UTA es el gremio más beneficiado con los Repro. (La Nación)

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