Publicado el: 26, Feb, 2015

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Fein dijo que no puede garantizar que se haya preservado la escena
26/02 – 10:30 – La fiscal que investiga la muerte de Nisman no tiene certezas de que antes de su llegada se haya conservado sin alteraciones el lugar donde apareció el cuerpo de su colega; admitió, además, que todavía no trabaja sobre ninguna hipótesis concreta.

Por: Paz Rodríguez Niell
Pasaron 37 días desde que Alberto Nisman fue encontrado en el baño de su departamento, con una pistola, en medio de un charco de sangre, pero los investigadores no tienen todavía ninguna hipótesis concreta acerca de cómo murió. “Concreta, ninguna”, afirmó ayer la fiscal que tiene a su cargo el caso, Viviana Fein. “La muerte de Nisman es un gran interrogante para todos”, dijo.

Pero, además, dejó un dato inquietante: la fiscal advirtió que no puede garantizar que se haya preservado el escenario de la muerte, porque llegó tres horas después de que Nisman fuera encontrado y sólo le avisaron pasada la medianoche.

“No puedo garantizar lo que sucedió dentro del departamento antes de mi llegada. Desde las 22.30, cuando ingresan la madre con el custodio y una amiga, luego el médico de Swiss Medical, hasta la 1.20, fueron tres horas que yo no estuve en el lugar. No puedo asegurar que la escena fuera la misma”, explicó.

Ayer por la tarde, Fein se reunió con algunos medios gráficos, entre ellos la nacion, y accedió a responder algunas preguntas.

Se negó a dar información sobre las pruebas, pero dejó en claro que además del peritaje tecnológico restan otras medidas, como el análisis de las imágenes de las cámaras del edificio Le Parc. “Hoy no sé quién entró y quién salió”, admitió. Busca reconstruir “las últimas horas” del fiscal.

Según Fein, es imposible descartar cualquier hipótesis: puede haber sido un suicidio, un suicidio inducido o un homicidio. Faltan pruebas. Ninguna de las que tiene hasta ahora, en las más de 2300 hojas del expediente, es determinante. “Hoy no puedo descartar ninguna [hipótesis] porque no tengo todavía la producción de varias medidas que van a llevarse a cabo”, señaló.

Explicó también que hay peritajes en marcha y otros pendientes, como el análisis de los teléfonos y las computadoras de Nisman. Por ahora, tiene todos los aparatos en su despacho, cinco teléfonos -entre fijos y celulares-, cinco computadoras, una ipad y una agenda; todo a la espera del momento en que sean abiertos por los peritos de la División Apoyo Tecnológico, medida que se demoró a la espera de coordinar con las partes los puntos de pericia; es decir, qué se les va a pedir a los expertos que busquen.

-A un mes de la muerte de Nisman, ¿tiene una hipótesis concreta sobre la que esté trabajando?

-Concreta, ninguna. La muerte de Nisman es un gran interrogante para todos, no sólo para mí. Lo digo en cualquier caso de pérdida de vida humana, sea quien sea la persona. Lo único importante que quiero, junto al grupo humano que me rodea, es poder llegar a la verdad, si las pruebas me lo permiten, las partes me lo permiten y la gente que se presente en la causa me lo permite. En 16 años nunca nos ha quedado una causa que recuerde de muerte dudosa sin haber tenido una conclusión fundada y cierta.

-Ante tres hipótesis, suicidio, suicidio inducido u homicidio, ¿puede descartar alguna?

-Hoy no puedo descartar ninguna porque no tengo todavía la producción de varias medidas que van a llevarse a cabo, más otras tantas que yo pueda disponer que me permitan determinar de acuerdo a mi saber y entender qué fue lo que sucedió.

-¿Y hay alguna hipótesis que encuentre hoy más sólida?

-No lo sé. No puedo y no debo decir eso.

-¿Qué indicios hay en la causa de que pueda haber sido un homicidio?

-Con lo que hay hoy en la causa me parece prematuro decir si fue un homicidio o no. Tengo mucho por delante. Estoy esperando que se abran los teléfonos, las computadoras; que se analicen las imágenes de las cámaras para saber quiénes entraron o no a Le Parc. Hoy no sé quién entró y salió. Con las medidas periciales que tengo pendientes es prematuro decir si lo mataron, se suicidó o lo indujeron. Tengo pruebas concretas, pero falta bastante. Lo de los teléfonos y las computadoras es muy importante. Hay que saber qué pasó en las últimas horas de Nisman. Hay que abrir su agenda personal, cuyo contenido nadie conoce todavía. Apoyo Tecnológico no abrió todo esto. Todo está en la fiscalía. Sólo va a ir a Apoyo Tecnológico cuando se disponga la apertura, y se hará con testigos.

-¿Y cuándo cree que podrá tener la información del contenido de estos aparatos?

-Va a demorar tiempo. Lo que requiera la medida.

-Funcionarios de Tribunales han especulado con que si este caso fuera de una persona cualquiera, no Nisman, ya estaría cerrado como suicidio ¿qué opina?

-No es tan así. Siempre que se trata de un caso de muerte dudosa, escuchamos a la familia, a los médicos; en otros casos hemos sabido de enfermedades, depresiones, etcétera, y examinamos si la persona fue debidamente atendida.

-¿Qué fue lo que dijo concretamente la testigo Natalia Fernández en el expediente?

-Fernández dio una declaración testimonial contradiciendo lo que había dicho en los medios. Puntualmente, habló de otro horario en el que se sacó el cuerpo. Sobre la cafetera, declaró que nunca se tomó café ni se comieron medialunas. En cuanto al baño, dijo que de entrada lo pidió pero no pudo utilizarlo hasta que no se levantaron rastros y se tomaron fotos y video. Nunca aludió a que la fiscal apareciera con una bolsita [a la prensa le había hablado de una bolsa con casquillos]. Dijo que la vio hablar por teléfono y que daba su número particular, algo que nunca hago. También, que no se movió del living.

-¿Y en cuanto al celular de Nisman que Fernández dijo que fue manipulado?

-El criminalista de rastros declaró ante la fiscalía que ese teléfono nunca fue maniobrado porque al ser touch hubiera quedado marcado el dedo sobre el polvillo que le habían puesto los peritos. También prestó declaración el electricista, un testigo que presenció todo hasta las 19 del lunes, y no habló de ninguna irregularidad. Es más, estaba enojado con los dichos de Fernández.

-La querellante Sandra Arroyo Salgado hizo críticas a su desempeño en la causa, ¿qué opina?

-No voy a opinar. Las partes tienen todos los elementos procesales a su alcance para poder hacer las observaciones que a su derecho correspondan.

-¿Usted puede garantizar que se preservó la escena de la muerte de Nisman?

-No puedo garantizar lo que sucedió dentro del departamento antes de mi llegada. Desde las 22.30, cuando ingresan la madre con el custodio y una amiga, luego el médico de Swiss Medical; hasta la 1.20 fueron tres horas que yo no estuve en el lugar. No puedo asegurar que la escena fuera la misma.

-¿Por qué tardó tres horas en llegar?

-Porque el doctor Chirichella [el secretario de la fiscalía] fue notificado por Prefectura en forma telefónica acerca del hecho acaecido a las 0.15 del 19 de enero; tomando conocimiento, a través de Chirichella, la fiscal a las 0.20. El doctor Chirichella impartió a quien lo anotició del hecho que hasta tanto no hablaran conmigo no se actuara de modo alguno.

-¿Por qué entonces había prefectos y tanta gente en el departamento?

-No fueron directivas mías. Mi secretario, que vive en Olivos, me pasó a buscar y llegamos a la 1 al lugar. Ya antes había llegado el juez subrogante y el secretario. Con ellos subimos conjuntamente al piso 13, y con personal policial específico. Determiné entonces, previo a tomar cualquier medida, cómo se haría el ingreso.

-¿Cuándo lo vio a Sergio Berni, ya estaba ahí?

-Lo vi, pero no puedo afirmar si subió con personal policial en ese momento o ya se encontraba en el lugar. Berni prestará declaración testimonial. (La Nación)

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