Publicado el: 3, Mar, 2015

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Desestimó el juez Rafecas miles de escuchas telefónicas sobre AMIA
03/03 – 09:30 – Decidido a defender el fallo por el cual desestimó la denuncia del fallecido Alberto Nisman contra la presidenta Cristina Kirchner por encubrimiento, el juez Daniel Rafecas admitió ayer que no fue necesario revisar las miles de horas de escuchas telefónicas que hizo el fiscal fallecido porque, señaló, “no tendrían vinculación alguna con los hechos denunciados”.

Por: Hernán Cappiello
El juez federal suscribió ayer un comunicado que publicó mediante la agencia de noticias de la Corte Suprema, el Centro de Información Judicial (CIJ), en el que respondió a las fuertes críticas que recibió por analizar en sólo siete días hábiles la denuncia y desestimarla.

El magistrado primero se refirió a los plazos. La denuncia de Nisman se sorteó y tras una cuestión de competencia que resolvió el presidente de la Cámara Federal, Martín Irurzun, recayó en el juzgado de Rafecas antes del feriado de Carnaval.

El juez la envió al fiscal Gerardo Pollicita, que respaldó la denuncia, la impulsó e imputó a la presidenta Cristina Kirchner. Rafecas trabajó con el caso siete días hábiles, hasta el jueves último al mediodía.

Ayer explicó que esos plazos son los que prevé el Código y que en ese tiempo no pudo haber hecho más.

En rigor, el Código prevé un plazo general de tres días hábiles para aquellos asuntos que no prevean plazos específicos. El fiscal, por ejemplo, tiene tres días hábiles para requerir sobre una denuncia y el juez entendió que él tendría el mismo plazo para decidir si le daba trámite o no. Dada “la complejidad del asunto” se tomó siete días, explicó ayer Rafecas.

La denuncia de Nisman estaba acompañada de escuchas realizadas sobre teléfonos de un supuesto agente iraní en Buenos Aires, otros integrantes de la comunidad islámica y el ex agregado cultural de la embajada de Irán en Buenos Aires Mohsen Rabbani.

Rafecas explicó que con relación a las escuchas telefónicas, el juzgado, para tomar su decisión de desestimar la denuncia “en tan breve plazo, sólo debió estudiar las transcripciones y grabaciones” que presentó la fiscalía al juzgado. Rafecas indicó en ese sentido que Nisman ya había valorado esas escuchas.

Miles de horas de grabaciones, contenidas en más de 40.000 archivos, se hicieron públicas ayer a través del sitio web del diario Infobae. Pero Rafecas explicó que para resolver en el caso le bastó revisar las transcripciones de las conversaciones contenidas en 15 CD que en total tenían un centenar de conversaciones.

El juez analizó los contenidos de las transcripciones que realizó la Secretaría de Inteligencia y las cotejó contra los audios que escucharon empleados y funcionarios del juzgado para asegurarse la fidelidad de las desgrabaciones.

Rafecas entendió que las miles de escuchas telefónicas “evidentemente no fueron en su momento consideradas relevantes por los organismos encargados de su análisis”, especialmente la Secretaría de Inteligencia y luego por los investigadores de la Unidad Fiscal AMIA.

Nisman explicó antes de su muerte en diversos reportajes que él mismo analizó las escuchas telefónicas que empleados suyos desgrabaron y escucharon para asegurarse de que su contenido respondiera a lo que se mencionaba en las transcripciones.

Dijo Rafecas que esas miles de escuchas que no fueron consideradas de interés “no fueron presentadas como prueba ante la Justicia para fundamentar la denuncia por encubrimiento”. Por eso escribió que de eso “se puede deducir que se trataría de conversaciones sin vinculación alguna con los presuntos hechos denunciados”.

El juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, había autorizado la realización de estas escuchas a pedido de Nisman. La Secretaría de Inteligencia era el organismo que se encargaba de estas intercepciones hasta la reforma de la ley de inteligencia. Estas comunicaciones eran analizadas por agentes que las grababan y escuchaban. Cuando había información relevante, esas conversaciones eran desgrabadas y los audios con las transcripciones, enviados a la Unidad Fiscal AMIA.

Así ocurrió durante los últimos dos años. Así que de los miles de horas de desgrabaciones que había producido la secretaría y que ahora se conocen sólo fueron considerados los que tuvieran alguna relevancia penal según el criterio de Nisman y de los agentes de inteligencia. Esos son los audios que recoge la denuncia y los que consideró Rafecas.

Las escuchas de Nisman inundaron ayer el espacio radial y los portales de noticias. Miles de horas de grabación de muy difícil cotejo llegaron a las redacciones. Se trata de charlas donde se habla de intercambios comerciales con Irán y de encuentros entre los personajes denunciados por Nisman.

El Gobierno, ante la difusión de las escuchas que aluden a la Presidenta, lanzó la hipótesis de que su reproducción podría constituir un delito. Graciana Peñafort, directora de Asuntos Legales del Ministerio de Defensa, expresó que a los que las reproduzcan les podrían caber de uno a seis años de prisión, alertó que se podrían entorpecer investigaciones, deseó que un fiscal impulse una denuncia y alentó a los que sientan violada su intimidad que presenten demandas, según el sitio web Infojus, del Ministerio de Justicia. (La Nación)

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