Publicado el: 13, Mar, 2015

Los peritajes ahondan la disputa entre Fein y la ex esposa de Nisman


Fein dijo que no puede garantizar que se haya preservado la escena
13/03 – 09:10 – El “punto 12” del informe de la querella, según el cual el fiscal murió de rodillas, causó un fuerte contrapunto; se tensa el camino hacia la junta médica.

Por: Paz Rodríguez Niell
La fiscal Viviana Fein dijo que el “punto 12” no existía. Sandra Arroyo Salgado, que sí existía y que dejaran de “mentirle a la gente”. Fein, que lo había ocultado a pedido de la propia Arroyo.

Fue un cruce a través de declaraciones radiales que ahondó las diferencias entre la ex mujer de Alberto Nisman, que encabeza la querella, y la fiscal responsable de investigar la muerte. Hace tiempo que su relación es tensa, pero ahora debatieron ante millones de oyentes. Además, enrarecieron el camino hacia el encuentro de la junta médica anunciada por Fein, que en no menos de una semana empezará a trabajar para zanjar las diferencias entre la autopsia oficial (sin hipótesis definida) y el informe de la querella, que plantea que hubo un homicidio.

El “punto 12” en cuestión fue publicado ayer por LA NACION y afirma que Nisman murió arrodillado. Es el penúltimo de los puntos de las conclusiones del informe que presentaron a la Justicia los peritos de la familia de Nisman. Hasta ahora era un misterio. Era la única de las conclusiones que Arroyo Salgado no había revelado en su conferencia de prensa del jueves pasado.

“Al momento de recibir el disparo la víctima debió haber estado en posición rodilla a tierra”, dice, y afirma que así lo probarían las manchas de sangre en el baño y la falta de golpes en el cuerpo. Es sólo un párrafo del informe de 93 páginas que explica, con fotos y citas bibliográficas, cómo interpreta la querella que mataron al fiscal. El texto habla de un “atacante” parado detrás de Nisman.

Este análisis fue ratificado ayer por sus autores ante Fein, y tiene serias discrepancias con la autopsia oficial. Por eso crece la importancia del veredicto de la junta médica.

Arroyo Salgado no quería que trascendiera ese punto. Ayer seguía diciendo que no sabía de dónde había salido el dato de LA NACION.

Antes le había pedido reservas a la fiscalía. Ayer temprano, en la primera de las entrevistas del día, Fein declaró a radio Vorterix: “Yo no tengo ningún punto 12. No sé a qué se refieren. Punto 12 no existe”. De inmediato, Arroyo llamó a la radio. “Se está faltando a la verdad”, afirmó. Dijo que sí existía y que no quería que se le mintiera más a la gente. Al rato, otra vez Fein, en La Red. Volvió sobre sus pasos y contó que Arroyo le había pedido “expresamente” confidencialidad. “Yo no puedo decir existe y ocultar la información. Digo no existe y punto”, fue su defensa.

No fue su primera desmentida errónea. En los inicios de la causa negó que hubiera un borrador de la denuncia de Nisman contra la Presidenta que había dado a conocer Clarín y que, a pesar de que Fein dijo lo contrario, estaba entre las primeras páginas de su expediente.

El lunes pasado, Arroyo había estado horas declarando en la fiscalía de Fein y una fuente que conoció el clima de ese encuentro dijo que ellas parecían haber limado sus diferencias. Si fue así, les duró poco.

Esa declaración del lunes forma parte también de lo que Arroyo pretende mantener en secreto. Posiblemente, porque al apuntar contra Diego Lagomarsino se refirió a asuntos económicos desconocidos de Nisman, de acuerdo con lo que dijeron a LA NACION fuentes del caso.

Junto con el “punto 12” de las conclusiones, Arroyo había reservado también las primeras 89 páginas del informe de sus peritos, que tiene múltiples lecturas y conceptos que no estaban en la autopsia.

Dedica varios párrafos, por ejemplo, a lo que llama la posición “rodilla a tierra”, en referencia a cómo estaba Nisman durante el disparo. La rodilla derecha y la planta del pie izquierdo apoyados contra el piso.

Incorpora además a un posible “atacante” y cuenta que habría actuado como “telón de interposición”. Nada de esto surge de la autopsia oficial. Lo que ofició de telón habría sido el cuerpo de esta otra persona. Lo ubica dentro del baño, detrás y a la derecha de Nisman. Dice que es por su presencia que no se salpicó de sangre una toalla que colgaba debajo del lavatorio. Y el mismo concepto aplica en referencia a los dedos de Nisman de la mano derecha que no estaban manchados, cuando los otros sí. Algo imposible “a menos que hubiese algún elemento que haya actuado como telón de interposición”, dijeron los peritos.

Dedica también varios párrafos al arma. Coincide en que el disparo fue de la Bersa calibre 22 de Lagomarsino y dice que “históricamente ha sido calibre utilizado por sicarios”. Sostiene además que no es “un arma de salón” y que “es responsable de enviar a la morgue a tantas personas como cualquier otro calibre de arma corta”. Cita entre las víctimas de calibre 22 a José Luis Cabezas y Poli Armentano, y dice que lo usaba Ilich Sánchez, alias “El chacal”, para eliminar a sus víctimas disparándoles en el cuello.

Más acusaciones

A media mañana de ayer, el campo de batalla entre Fein y Arroyo se trasladó a radio Mitre. Ellas no sólo hablaron de si existía o no el “punto 12”. Hubo otras acusaciones; algunas veladas; otras, no tanto.

Arroyo dijo que pasó una semana desde la presentación del informe y que la fiscal aún no había tomado ninguna medida. “Esperábamos que se dispusieran de inmediato”, se lamentó.

En sus entrevistas radiales, Fein le recriminó a Arroyo, en primer lugar, que la hubiera acusado de mentir (“Yo jamás he mentido”, afirmó). Pero además, le reprochó estar demorando el peritaje de los teléfonos y las computadoras de Nisman. “Si voy a hablar con la verdad, creo que esto es muy importante”, dijo Fein. Todavía no se sabe cuáles fueron las últimas comunicaciones del fiscal.

Ese peritaje se dispuso el 5 de febrero y hoy está frenado. En las pocas horas que trabajaron los peritos encontraron una pista interesante: la mañana del domingo 18 de enero la computadora de Nisman fue utilizada desde el departamento para chequear los diarios y revisar mails.

Para entonces, según el informe de la querella, Nisman estaba muerto. La misma mañana que se conocieron estos datos, Arroyo pidió frenar el peritaje por privacidad y solicitó que sólo la jueza accediera a la información. La jueza Fabiana Palmaghini aceptó. El defensor de Lagomarsino, Maximiliano Rusconi, se opuso y apeló. Ahora, Fein presentó un dictamen apoyando a la defensa.

Ayer, Fein dijo además que el informe de los peritos de Arroyo “son opiniones” y que la querella “se tomó su buen tiempo” para presentarlo. Fein también se diferenció de Arroyo en cuanto a Lagomarsino, cuyo departamento fue allanado a pedido de la querella. “No encontraba y no veo claro los motivos [para haber pedido el allanamiento]”, dijo.

Ese operativo fue ordenado por Palmaghini en una resolución en la que dejó por escrito varias críticas a la querella que encabeza Arroyo. La acusó, sobre todo, de retacear colaboración para que la Justicia pueda encontrar objetos de Nisman, que aparentemente tienen sus parientes y podrían ser de utilidad para la causa, como lo que había en una caja de seguridad que la madre del fiscal vació. El cruce de acusaciones, cada vez más abierto, no es sólo entre Arroyo y Fein. (La Nación)

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