Publicado el: 13, Mar, 2015

Báez negó ante la Justicia haber lavado dinero y pidió que lo sobresean


El empresario Lázaro Báez - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
13/03 – 09:30 – El clima era tenso, pero cortés. No es cómodo ir a una indagatoria. Lázaro Báez, el rey de la obra pública en la década kirchnerista, pisó ayer tribunales como imputado y por primera vez en su vida fue indagado por un juez. Apretado en un ambo oscuro, en el que se lo notaba incómodo, le pidió al juez Sebastián Casanello que lo sobreseyera por el delito de lavado de dinero del que está acusado y que archivara el caso.

Por: Hernán Cappiello
No contestó preguntas y casi no habló. Sólo dejó un escrito de 41 carillas, redactado en primera persona, en el que niega haber sacado del país bolsos con millones de euros en aviones y haberlos introducido en el circuito financiero mediante la financiera SGI y una red de empresas de Panamá, Suiza y Belice. Estuvo media hora y se fue. Su defensa contestó algunos de los puntos de la imputación que le formuló el fiscal Guillermo Marijuan, aunque dejó sin responder otros aspectos de sus negocios y bienes, como sus cuentas en el exterior, sus empresas en Uruguay, o su relación con SGI, o su contador Daniel Pérez Gadín.

Báez y sus abogados Gabriel Gandolfo y Nicolás Maciel entraron al despacho del juez en el cuarto piso de los tribunales de Comodoro Py 2002. Estuvieron en el despacho de un secretario. Báez se identificó con un DNI y el juez le leyó la imputación. Luego le explicó lo que significaba una declaración indagatoria, que era la oportunidad para defenderse, que no estaba obligado a decir la verdad y que nada de lo que dijera se podía usar en su contra. Cuando le preguntaron si iba a declarar, respondió: “Sí, voy a declarar a través del escrito que voy a presentar solicitando que se incorpore al expediente, el cual considero que tiene la respuesta a todas las imputaciones que existen en la causa y a los interrogantes que puedan surgir de la imputación que usted me hizo, como también a la que me hizo la Cámara”. ¿Quiere agregar algo más?”, le dijeron. “No”, dijo, y no respondió las preguntas preparadas por Casanello y Marijuan.

Báez aprovechó su presencia para ejercer una defensa amplia. Negó el corazón de la imputación: que le hubiera encargado a Leonardo Fariña la compra de un campo en Mendoza por cinco millones de dólares, como afirmó y luego negó el ex marido de Karina Jelinek. Además, atacó diversos puntos del expediente. Calificó como una “historia cinematográfica” el relato de Fariña y de Federico Elaskar en el programa de TV de Jorge Lanata, donde explicaron cómo lavaron la plata y la sacaron del país. Y, al igual que Fariña, dijo que el director del film fue el periodista Lanata.

Báez negó que la plata hubiera salido en sus aviones. Para ello, punteó las constancias de los 70 cuerpos de la causa donde las autoridades aeronáuticas informaron la cantidad de vuelos que hicieron sus aviones, pocos, y que no figuran entre los pasajeros que hicieron Migraciones al dejar el país los acusados en la causa. Los pilotos negaron además haber llevado dinero y transportado a su familia al exterior.

Con respecto a la compra de la estancia mendocina El Carrizalejo, dijo que Fariña “mintió descaradamente” y que los US$ 5 millones que pagó no eran suyos. Reconoció que Fariña intervino en la constitución de un fideicomiso del Banco Nación para ayudar a su empresa, pero que cuando advirtieron su insolvencia lo desafectaron. Fariña reclama que le paguen $ 10 millones de honorarios por su trabajo. Pero Báez explicó que los evaluadores de riesgos en esa operación cobraron $ 100.000, por lo cual lo que reclama Fariña es “absurdo”. Fariña vendió ese campo a Roberto Erusalimsky en US$ 1,8 millones.

Báez justificó en autopréstamos los movimientos de US$ 5 millones de dólares por un lado y de 1 millón por otro, por lo que dos bancos le hicieron reportes de operaciones sospechosas ante la UIF. Explicó además que otros reportes que recibió por transferir $ 1.231.000 al Club Boca de Río Gallegos responden a donaciones de sus empresas al club de fútbol que preside su hijo para construir un estadio.

Báez se preocupó por negar todo vínculo con Helvetic Service Group, una empresa que prestó servicios financieros. Báez dijo que no es ni dueño, ni accionista, ni apoderado, ni representante de la firma. No dijo si alguna vez contrató sus servicios financieros. Se basó para sus afirmaciones en los datos que aportó la UIF local y la de Seychelles, que informó que los beneficiarios finales de la firma allí son dos personas que Báez dice que no se relacionan con él ni con su familia.

Báez también cubrió la posible acusación del lavado de fondos provenientes de la evasión fiscal. Por eso negó que se hubiera valido de facturas apócrifas para no pagar impuestos con Austral Construcciones y otras firmas supuestamente proveedoras de servicios.

Báez dejó sin mencionar los 15 millones de euros que congeló Suiza por sospechas de lavado y luego liberó; si fue cliente de Helvetic; sus negocios con SGI, y su vínculo con Daniel Pérez Gadín. (La Nación)

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Mostrando 2 Comentarios
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  1. Arrepentido dice:

    hace mucho que lo pedimos …convertite en un arrepentido ..esta indagatoria es la punta del iceberg..después no te servirá de nada hablar hacelo ahora ..capaz te llevas el bronce del pueblo..

  2. stella dice:

    ufaaaaaaaaaaaaaaaaaa siempre con lo mismo y estos siguen robando lavando y el pueblo se jode hasta cuando que no hay nadie que los deje en bolas como estaban /// ya cansan con lo mismo si alfinal los k los peronostas ganan ///// y los radicales que mierda hicieron me tienen harta todos son iguales // y van a robar igual ////

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