Publicado el: 4, May, 2015

La SIDE hizo 600.000 informes reservados en diez años


Revelan que la ex SIDE usó escuchas judiciales para espionaje interno
04/05 – 09:10 – Pasó de producir 3,8 por día en 2002, a unos 150 por día los siguientes años; también creció el presupuesto.

Por: Hugo Alconada Mon y Pablo Fernández Blanco
La Secretaría de Inteligencia (SI, ex SIDE) elaboró más de 600.000 informes reservados para la “seguridad nacional” durante los primeros diez años del kirchnerismo en el poder. El número surge de datos oficiales que el propio organismo informó al rendir cuentas sobre cómo gastó los más de 5000 millones de pesos que recibió del Estado durante la última década, sin contar otros 800 millones para este año. LA NACION analizó las cifras junto a ex jefes de la secretaría.

La rendición de cuentas de la SI revela cómo creció el papel de los espías desde que el matrimonio Kirchner ingresó en la Casa Rosada. Se pasó de emitir 1400 por año en 2002 y 2003 (3,8 por día, en promedio) a 143 “informes de inteligencia” por día en 2004 y a unos 200 tres años después. En 2007, cuando Cristina Kirchner sucedió a su marido al frente del Poder Ejecutivo y Antonio “Jaime” Stiuso era el jefe real de la casa de los espías, se llegó a casi 72.000 informes en el año.

La ex SIDE justificó esa expansión en el papel creciente que asumió como auxiliar de jueces y fiscales para investigar secuestros extorsivos y hacer escuchas telefónicas y otros trabajos de inteligencia pedidos por el Poder Judicial o el Ministerio Público.

Así lo explicó la propia agencia de espionaje al exponer sus tareas en los reportes denominados “cuentas de inversión” que acumula cada año la Secretaría de Hacienda y muestra, entre otras cosas, el cumplimiento de metas cuantitativas por parte de organismos del Estado.

Pero, cuestionada desde hace décadas por extralimitarse en sus funciones y extorsionar a políticos, empresarios, jueces, periodistas y otros dirigentes -motivos en los que el Gobierno basó la remoción de sus autoridades a fines de 2014 y creó la nueva Agencia Federal de Inteligencia (AFI)-, la ex SIDE no aportó más detalles sobre el contenido de esos “informes”.

Para el ex jefe de la secretaría entre 2002 y 2003, Miguel Ángel Toma, el aumento en la cantidad de reportes puede responder en parte a “un cambio en la metodología con que cuentan los informes”, ya que en 2002 y 2003 rondaron los 1400 por año. También es llamativo, indicó, “el crecimiento sustancial de su presupuesto”. Creció 3,3 veces entre 2004 y 2015, y este año supera los 800,8 millones de pesos.

Las estadísticas de la ex SIDE muestran ese doble aumento. Así, durante 2004, el primer año completo de Néstor Kirchner como presidente, la casa de los espías declaró que emitió 52.379 informes destinados a “producir inteligencia de Estado para la seguridad nacional”. Los espías dieron algunas razones para ese salto desde los 1400 reportes del año anterior. Indicaron que las cifras respondían a “los requerimientos por parte del Poder Judicial y el Ministerio Público, la intervención ordenada de líneas telefónicas por secuestros (una vez aparecida la víctima) y de líneas intervenidas en las unidades carcelarias de los centros penitenciarios N°1 y N°2”.

A continuación, y como para explicar por qué no aportaron más detalles -como sí lo hicieron otras áreas de la administración pública-, recordaron que “dadas las particularidades de las funciones que realiza la misma [por la Secretaría de Inteligencia], no se cuenta con mayor información para realizar los comentarios pertinentes”.

La SIDE mostró un crecimiento exponencial durante el gobierno de Néstor Kirchner, pero el ex presidente también le respondió con buenas noticias. En 2003, les reconoció a sus agentes, al igual que al personal de las Fuerzas Armadas y de seguridad, conceptos salariales como la “Compensación por inestabilidad de residencia” y la “Suma fija de modo remunerativo”.

Si los “informes de inteligencia” y los recursos presupuestarios aumentaron con cada año del gobierno de Kirchner, el detalle sobre sus programas fue cada vez más escueto. Así, en 2005 emitieron 55.312 informes, al año siguiente otros 71.626 reportes y en 2007 llegaron a 71.984 “informes de inteligencia”, mientras que su presupuesto llegó durante ese año, dominado por la campaña presidencial, a los 288 millones de pesos. Pero no aportan ningún dato adicional sobre su labor.

Durante aquellos años, Stiuso entabló una relación fluida con el presidente Kirchner, a quien solía acercarle carpetas sobre rivales del Gobierno, escuchas y datos de inteligencia interna. Para eso recurrían, entre otras opciones, a pinchaduras ordenadas por jueces, pero que ellos utilizaban para sus propios fines, según admitió un estrecho colaborador de “Jaime” en la ex SIDE, Alberto Mazzino.

Mazzino ejemplificó cómo era esa operatoria al declarar en la causa en que se investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman. Contó que si Stiuso investigaba narcos por orden de un juez y de las escuchas autorizadas surgían datos, por ejemplo, sobre una movilización piquetera, “Jaime” le pasaba a él esa “novedad” para que se la informara al entonces número dos de la ex SIDE, Francisco Larcher, para que él a su vez lo transmitiera “a la Casa Rosada”.

Cambio de tendencia

Con la asunción de Cristina Fernández, sin embargo, las cifras de la ex SIDE muestran un cambio de tendencia, al tiempo que comenzó a expandirse el sector de Inteligencia del Ejército, liderado por el general César Milani.

De hecho, con la Presidenta, los informes de la ex SIDE se estabilizaron en alrededor de 55.000 por año, mientras que su fondeo continuó en ascenso, aunque por debajo de las tasas de inflación del Indec y la real. De 2007 a 2008, el Ejecutivo puso a su disposición $ 409 millones, en 2014 otros $ 689 millones y este año, $ 800 millones, aunque a un ritmo inferior al de la inteligencia militar.

Según la propia SIDE, sin embargo, sus números más bajos no se debieron a una merma de los espías liderados por Stiuso, sino a “la puesta en marcha de nuevos procedimientos tecnológicos”, que no detalló, “ocasionando variaciones en el volumen y contenido de los requerimientos” de jueces y fiscales. Nada dice sobre el cortocircuito que la Casa Rosada y la ex SIDE registraron durante las elecciones de 2013, cuando Sergio Massa derrotó al oficialismo.

En sus rendiciones de cuentas, la ex SIDE tampoco explica cómo gasta su presupuesto. Pero con el correr de los años la inflación impactó en sus números. Por ejemplo, en 2011 destinó sólo 43,2% de sus recursos a las remuneraciones al personal, mientras que dos años más tarde la incidencia de los salarios sobre su presupuesto escaló hasta 51,1% y superó a los “servicios no personales”. (La Nación)

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