Publicado el: 10, Jun, 2015

Por el dólar quieto y el recambio político, se reactiva el sector inmobiliario


La carrera por el dólar contagió al paralelo y le hizo marcar un nuevo récord: $ 13,15olar
10/06 – 10:00 – Después de tres años y medio, las ventas de propiedades ya acumulan dos meses de números positivos; crece el optimismo de los empresarios para el año próximo.

Por: Alfredo Sainz
La combinación de dólar quieto y un recambio político cada vez más cercano logró lo que hasta hace poco parecía imposible. Después de tres años y medio de caída ininterrumpida, en abril, por segundo mes consecutivo, la venta de propiedades en la ciudad de Buenos Aires mostró las primeras señales de recuperación.

Según las estadísticas de los escribanos porteños, en abril las escrituras tuvieron un modesto incremento interanual del 6,3%, que se suma a la suba del 23,6% que habían registrado en marzo. En la provincia de Buenos Aires el salto fue mucho mayor: las ventas de inmuebles ese mismo mes se multiplicaron casi por cinco frente a abril de 2014.

En el sector admiten que las comparaciones se hacen contra meses muy malos como habían sido marzo y abril de 2014, cuando el mercado vivió una paralización casi completa tras la fuerte devaluación de ese verano. Sin embargo, precisan que, sin que pueda hablarse de un boom de ventas, el negocio vive una incipiente reactivación.

“Después de dos años como fueron 2013 y 2014, que fueron los peores de las últimas tres décadas, era lógico que en algún momento se diera un quiebre en la tendencia y comenzaran a recuperarse las ventas, aunque esto no quiere decir que estemos ante un boom del mercado”, afirma José Rozados, director de la consultora Reporte Inmobiliario.

“Más allá de cómo se logre, para el mercado inmobiliario no hay mejor ansiolítico que un dólar bluequieto, y a esto se suma que la cercanía de un cambio de gobierno genera una mejor expectativa en todo el mercado inmobiliario”, explica el especialista.

Panorama auspicioso

La sensación compartida por los hombres del sector es que lo peor ya pasó y que, gane quien gane en octubre, habrás buenas noticias para el mercado inmobiliario. “Lo que se ve es más movimiento, y hay una percepción generalizada de que en 2016 es casi imposible que vayamos a estar peor”, destaca Sebastián Sosa, presidente de Re/Max, la red de inmobiliarias más grande de la Argentina.

Los operadores inmobiliarios destacan que la demanda hoy está siendo impulsada en primer lugar por los compradores finales y en menor medida por los pequeños inversores. “Hoy nadie se pelea por comprar, pero se ve que hay más movimiento, especialmente en el caso de los consumidores finales que necesitan mudarse. Lo que todavía cuesta más que vuelva es la demanda del inversor que compraba departamentos para renta, aunque esperamos que la situación puede mejorar después de las PASO, cuando la gente tenga el panorama político un poco más claro”, explicó el operador Armando Pepe.

“Los más activos son los pequeños inversores locales, que descuentan que los precios no van a seguir bajando y que buscan anticiparse a un cambio en el escenario que puede llegar con el fin del cepo”, coincide Iuri Izrastzoff, director de la inmobiliaria homónima.

Los desarrolladores también destacan que en los últimos meses su negocio empezó a moverse, después de sobrellevar un par de años muy duros. “Hoy la cuenta que hace mucha gente es que el dólar en un año o dos puede ganarle a la inflación, con lo cual está comprando propiedades que tienen su precio dolarizado a un valor más bajo que el que puede tener más adelante”, señaló Federico Weil, de la desarrolladora TGLT.

En recuperación

Las señales de reactivación del mercado también parecen haber implicado un piso para el precio de las propiedades, que en los últimos dos años sufrieron una caída que, según el segmento, osciló entre 10 y 20%.

Según la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), los precios de los departamentos a estrenar tuvieron un incremento promedio del 0,4% en barrios como Belgrano, Palermo y Núñez, mientras que en los usados la suba rondó el 2%. “Los precios en dólares pueden tener un pequeño ajuste para arriba, porque el costo de la construcción está subiendo en pesos contra un dólar blue que está estancado. Además, no hay que perder de vista que los precios de las propiedades en Buenos Aires están retrasados frente a otras ciudades de la región”, explica Pepe.

En cambio, en el grupo Monarca -otra de las desarrolladoras que se muestra más activa, con un par de proyectos que incluyen lagunas cristalinas con la marca Lagoon, en Pilar y Hudson- son menos optimistas. “No vemos un incremento de precios en el corto plazo, porque hay mucho producto en el mercado y no hay margen para trasladar al precio final la suba en los costos”, explicó Gonzalo Monarca. (La Nación)

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