Publicado el: 17, Jun, 2015

Rechazan en Santa Fe el recuento voto a voto


Rechazan en Santa Fe el recuento voto a voto
17/06 – 08:50 – Lo decidió la justicia electoral pese a los reclamos; empieza el escrutinio definitivo.

Por: Germán de los Santos
No se abrirán todas las urnas ni se contará voto por voto, como reclamaron tres de las cinco fuerzas políticas en Santa Fe: Pro, el Frente Justicialista para la Victoria y el Frente de Izquierda. El Tribunal Electoral santafecino decidió ayer que en el escrutinio definitivo, que comenzará hoy, los fiscales de cualquiera de las fuerzas podrán pedir la apertura de las urnas ante una anomalía o duda. El conteo podrá llevar entre siete y 10 días, y será ahí cuando se sabrá, finalmente, quién será el próximo gobernador de Santa Fe.

“Llevará un poco más de tiempo, pero todas las fuerzas políticas a través de sus fiscales podrán despejar cualquier duda”, dijo a LA NACION una alta fuente del Poder Judicial. El dictamen del procurador general de la Corte Suprema, Jorge Barraguirre, fue girado poco antes de las 21 al Tribunal Electoral. Su contenido es similar al que se elaboró tras las objeciones que surgieron después del polémico escrutinio de las PASO.

Las diferencias son mínimas. Miguel Lifschitz, del Frente Progresista, le saca 2128 votos a Miguel Del Sel, de Pro. Y el postulante kirchnerista, Omar Perotti, está a 26.196 sufragios del ganador.

El resultado del escrutinio provisorio -que quedó clavado en el 95,45% de los sufragios- va a variar, porque faltan por escrutar 347 mesas , que suman poco más de 100.000 boletas. Y ante la fina luz que separa a los tres candidatos el podio también puede cambiar. De ahí la presión de Pro, el peronismo y la izquierda -que tiene en juego una banca en la Cámara de Diputados- para que se abran las urnas.

El socialismo, que busca retener el poder provincial, que controla desde 2007, fue el único partido que presentó un escrito ante el Tribunal Electoral santafecino para que suceda lo contrario. En ese compás el oficialismo neutralizó que haya un recuento más exhaustivo y se cuenten todas las boletas que están desde el domingo en las cajas de cartón de las 7281 mesas. Porque la única posibilidad de que se abran todas las urnas y se verifiquen más de 2,5 millones de boletas (por cada categoría) es que haya un acuerdo político entre los competidores, como ocurrió en 1995, cuando se abrieron 1045 urnas y se contó voto por voto.

En aquella elección, en la que competían el fallecido Jorge Obeid (PJ) y el entonces menemista Héctor Cavallero, por el Partido Progreso Social, cuyo compañero de fórmula era Perotti, hubo un sospechoso apagón en medio del escrutinio y se cayó el sistema informático. El recuento terminó 45 días después y Obeid fue el sucesor del entonces gobernador Carlos Reutemann.

En la ley electoral provincial no existe la posibilidad de contar voto por voto. Si las irregularidades se dan en más de la mitad de las mesas se debe anular la elección y convocar a nuevos comicios. Pero esto no ocurrió en Santa Fe. Las mesas que no fueron cargadas en el escrutinio provisorio de la noche del domingo fueron 347, y se estima que representan poco más de 100.000 votos, de un total de 2.580.882 electores que componen el padrón provincial.

El socialismo no quiere que se cuenten todos los votos, un trámite que llevaría más de dos meses. El presidente del Partido Socialista en Santa Fe, Eduardo Di Pollina, presentó un escrito en el Tribunal Electoral para que “se garantice el escrutinio definitivo”, porque -según esgrimió- “no hubo ninguna denuncia sobre irregularidades o fraude”. Hasta ayer, esto era cierto, más allá de algunas dudas que había planteado el macrismo y que amenazaba con llevar a la Justicia. Alejandro Di Tullio, director nacional electoral, coincidió con la posición del socialismo al advertir que la apertura de las urnas para contar voto por voto “es ilegal” si no hay denuncias.

Controversia

Desde el macrismo sostuvieron, en cambio, que la apertura de las urnas “es legítima”. La diputada provincial Alejandra Vucasovich insistió ayer en la necesidad de que “se despejen todas las dudas” y consideró que ese trámite “aportará legitimidad al próximo gobernador”. Señaló además que, de acuerdo con sus mesas testigo, Del Sel aventajaría a su tocayo socialista por 1,2 por ciento de los votos.

El ex Midachi insistió en que “los santafecinos deberían saber quién ganó y ahora queda toda esta incertidumbre con cosas extrañas que no tendrían por qué pasar”. “Pasan cosas extrañas, hay mesas en las que figuro con cero votos y tengo 73. En otras en que me invirtieron los votos con Lifschitz, urnas con las fajas rotas, abiertas, lo mismo que pasó en las internas de abril pasado. Son cosas que dan bronca”, confesó (ver aparte).

Del otro lado, desde el Frente Progresista salieron a exhibir por las redes sociales telegramas electorales en los que se vio perjudicado el candidato socialista. El ministro de Justicia provincial, Juan Lewis, justificó esos problemas al advertir que “se trató de fallas humanas” en la elaboración de las actas y los telegramas.

A su vez, Lifschitz planteó que de acuerdo con la información que tienen de los fiscales de ese sector en las 340 mesas que falta contar “ganó el Frente Progresista, por lo que la diferencia es inamovible”.

El Frente Justicialista para la Victoria presentó ayer al mediodía en el Tribunal Electoral provincial un pedido para que se abran todas las urnas y se recuente la totalidad de los votos, como hizo un día antes Pro y ayer el Frente de Izquierda.

En el documento dirigido al presidente del Tribunal Electoral se señala que para “garantizar la transparencia de los cómputos definitivos es necesario proceder al recuento de todos los sufragios emitidos y a la apertura de las más de 7000 urnas” usadas en los comicios, con la intención de “asegurar la protección de la voluntad popular como lo proclama la Constitución nacional” (La Nación)

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