Publicado el: 30, Jun, 2015

Milani: “A los que me atacaron, mi desprecio”


Milani: “A los que me atacaron, mi desprecio”
30/06 – 10:00 – En su discurso de despedida, el ex jefe del Ejército se refirió así a quienes revelaron su pasado en la dictadura y su enriquecimiento. Rossi puso en funciones su sucesor, Cundom.

Por: Carlos Galván
El cuestionado teniente general César Milani mostró ayer un costado bastante insólito para un militar de su jerarquía y para alguien que fue hasta ayer uno de los máximos responsables de la defensa nacional: se quebró en su discurso de despedida como jefe del Ejército. Fue al agradecer el acompañamiento de su familia. Mencionó a su esposa y después se quedó en silencio, aguantando el llanto, durante 10 eternos segundos. El temple que le faltó ahí sí lo tuvo a la hora de acusar a quienes denunciaron su papel en la última dictadura y su supuesto enriquecimiento ilícito.

En tono altanero, se refirió despectivamente a los organismos de derechos humanos y medios de comunicación que denunciaron su pasado: “A todos aquellos que intentaron con ataques mediáticos y sistemáticos a través de calumnias e injurias que no cumpliéramos con la misión, se equivocaron. A ellos, mi desprecio por su accionar”.

En silencio, escuchaban su discurso de despedida en el patio de Armas del Regimiento de Patricios, los ministros de Defensa y de Seguridad, Agustín Rossi y María Cecilia Rodríguez, y el flamante sucesor de Milani en la jefatura del Ejército, el general Luis Cundom, un veterano de la guerra de Malvinas. “Fue un buen jefe del Ejército”, lo elogió más tarde Rossi.

El ministro volvió a insistir con que el pase a retiro de Milani fue una “decisión propia” del militar basada en “razones personales”. En realidad, se especula con que la Presidenta le ordenó que diera un paso al costado porque el militar era un lastre para la campaña electoral del oficialismo.
Milani es investigado por la Justicia por la desaparición del conscripto Alberto Agapito Ledo en 1976, una causa que se encuentra demorada en los tribunales tucumanos. Se lo investiga, además, en una causa por enriquecimiento ilícito y desde la oposición se lo acusa de haber realizado tareas de inteligencia interna, algo prohibido por la ley nacional.

En el acto de traspaso del mando, el general Milani no necesitó que nadie ponderara su desempeño como jefe del Estado Mayor del Ejército durante los últimos dos años. El personalmente se encargó de alabar su tarea.

Entre sus logros, destacó que, durante su gestión, el Ejército sumó más efectivos: “Hubo más egresos de oficiales y suboficiales e incorporamos la mayor cantidad de soldados desde la implementación del servicio militar voluntario”.

Pero también resaltó cuestiones que podrían parecer nimias, como la adquisición de uniformes y carpas y la “recuperación de la capacidad de abastecimiento en las área de intendencia y arsenales”.

Durante casi todo el acto, que fue al descubierto, llovió. Salvo unos pocos afortunados que contaban con paraguas, entre ellos la familia de Milani, el resto de los militares, funcionarios, invitados civiles y prensa se mojó bastante.

Hacia el final, el cuestionado general se quebró al agradecer a su mujer y cuatro hijos el “acompañamiento, cariño y comprensión de siempre”. Sus familiares se pararon y aplaudieron. Recuperó el porte militar al final, cuando gritó le gritó a los soldados formados “Viva la patria”. “Viva”, le respondieron con la misma energía.

Después de que el ministro Rossi le tomara juramento como nuevo jefe del Ejército, el general Cundom dio un breve discurso en el que le dio las gracias a la Presidenta e hizo un reconocimiento a Milani por “los años prodigados a la institución para impulsar la recuperación de las capacidades operacionales postergadas”.

Cundom, quien se definió como un simple soldado, dijo que asumía “con orgullo el mando del Ejército Argentino, un ejercito nacional y republicano, subordinado al orden constitucional”. (Clarín)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video